El debate acerca de la libertad de expresión y los límites del discurso en los medios ha reaparecido con fuerza en la atención pública. Henar Álvarez, humorista y presentadora, dedicó el más reciente monólogo de su programa ‘Al cielo con ella’ en RTVE a comentar una controversia habitual: las afirmaciones continuas de ciertos sectores y profesionales que aseguran que hoy en día «ya no se puede expresar nada». Álvarez dirigió su intervención directamente hacia quienes difunden estas quejas en medios públicos y privados.
El punto inicial de su reflexión se centró en la reciente salida de una periodista del equipo de su propio espacio debido a discrepancias con la línea editorial. A partir de este hecho, Álvarez analizó las protestas que surgen en estas circunstancias, señalando que en ocasiones algunas personas critican experiencias relacionadas con la libertad de expresión donde, según su criterio, lo adecuado sería guardar silencio, pues el argumento resulta tan inadecuado como si «Ana Rosa se quejara por los altos precios de los alquileres».
Para ilustrar y concretar qué considera como episodios reales de censura en la comunicación, la presentadora repasó casos específicos en el ámbito nacional. Mencionó expresamente la situación de los humoristas Facu Díaz y Quequé, quienes enfrentaron procesos judiciales por realizar diversos chistes de carácter político. Asimismo, recordó el incidente en el que una concejala del Partido Popular (PP) interrumpió un monólogo feminista durante los actos con motivo del 8M, Día Internacional de la Mujer. Tras estos ejemplos, la comunicadora aseguró que la libertad de expresión está siendo vulnerada en ciertos momentos, pero dejó claro que dicho fenómeno no guarda relación alguna con la llamada «dictadura woke» señalada por algunos analistas.
Además, Henar Álvarez abordó el argumento frecuente con que se responde a quienes denuncian censura, que es la existencia de una columna escrita, un libro publicado o participaciones en varias emisiones televisivas. Sobre este punto, la humorista reconoció que este contraargumento es válido y que, precisamente, esa evidencia es la que debilita las denuncias en la esfera pública.
El cierre del monólogo se produjo con una autocrítica irónica que provocó risas en el plató. Álvarez concluyó su discurso señalando el cambio en posturas mediáticas al decir: «Es sorprendente cómo evoluciona el tiempo… Estoy de acuerdo con Pablo Motos. Realmente parece que no se puede decir nada. A dónde hemos llegado».
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL

















