EREVÁN. — El conflicto en el este europeo ha alcanzado una nueva etapa de tensión luego de las recientes declaraciones del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. El mandatario planteó la posibilidad de que las tropas ucranianas lancen un ataque con drones durante el desfile del 9 de mayo en Moscú, día en que se celebra la victoria soviética sobre la Alemania nazi.
En su intervención en la reunión de la Comunidad Política Europea en Ereván, Zelenski destacó que la ausencia de equipamiento militar pesado en la ceremonia por parte de Moscú es una clara señal de debilidad del Kremlin. Según afirmó, las fuerzas rusas “ya no tienen la misma fortaleza de antes”, reflejando los efectos del desgaste operativo y logístico sufrido por las tropas invasoras.
Esta declaración cobra especial relevancia tras confirmarse que un dron ucraniano impactó recientemente en un inmueble ubicado a solo 10 kilómetros del Kremlin. Según diversas fuentes de inteligencia, el presidente ruso Vladímir Putin estaría cada vez más aislado y protegido en búnkeres, habiendo ordenado un despliegue considerable de medidas de seguridad personal ante el riesgo de nuevos ataques dirigidos contra el centro del poder político ruso.
Preocupación en la Unión Europea ante posibles riesgos defensivos
En paralelo, la Unión Europea ha manifestado profunda inquietud ante la eventualidad de una acción agresiva de Rusia contra algún Estado miembro en un futuro cercano. La reducción progresiva de la presencia estadounidense en el flanco oriental de la OTAN, junto al proceso aún en curso para que los ejércitos europeos refuercen sus capacidades operativas, ha generado una ventana de vulnerabilidad estratégica que genera preocupación en Bruselas.
Por ello, los líderes del continente insisten en acelerar el fortalecimiento del denominado “pilar europeo” dentro de la Alianza Atlántica. La idea es asegurar una defensa autónoma y efectiva que pueda responder a cualquier contingencia sin depender exclusivamente del respaldo estadounidense.
El desbloqueo tras la salida de Orbán facilita un crédito de 90.000 millones
En el ámbito económico, la estrategia de los aliados occidentales se ha visto reforzada tras el desbloqueo de un crédito de 90.000 millones de euros destinado a la defensa de Ucrania. Este fondo, que permanecía bloqueado por el gobierno de Viktor Orbán, fue liberado después de la derrota electoral del líder húngaro el 12 de abril pasado.
Asimismo, el primer ministro británico, Keir Starmer, acordó con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, la participación del Reino Unido en este préstamo histórico. Con esta acción, Bruselas reafirma con determinación que Ucrania representa la primera línea de defensa para la Unión Europea y que su capacidad militar es un factor esencial para la seguridad continental.
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