El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, está atravesando uno de los momentos más complejos desde su llegada al 10 de Downing Street. En una sesión extraordinaria en la Cámara de los Comunes este lunes, el líder del Partido Laborista admitió que nombrar a Peter Mandelson como embajador en Washington fue un desacierto, especialmente por sus conexiones con el depredador sexual Jeffrey Epstein.
A pesar de las reiteradas demandas de dimisión desde la oposición, que le acusan de negligencia grave en asuntos de seguridad nacional, Starmer sostiene que fue víctima de la falta de transparencia dentro de su Administración.
1. La admisión de culpa del primer ministro
“Reconozco que no debí nombrar a Peter Mandelson. Asumo la responsabilidad por esta decisión y reitero mis disculpas a las víctimas de Epstein”, declaró Starmer frente a una Cámara con una atmósfera claramente adversa.
El mandatario trató de repartir parte de la responsabilidad hacia el alto funcionario Sir Oliver Robbins, recientemente cesado, alegando que el Ministerio de Exteriores no le informó sobre la alerta emitida por los servicios de verificación de seguridad (UKSV). Según Starmer, si hubiera conocido dicho informe adverso, no habría proseguido con la designación.
2. Secuencia de una negligencia
La situación se agravó tras descubrirse que Downing Street priorizó el perfil político de Mandelson por encima de los procedimientos de seguridad establecidos:
- Noviembre 2024: Simon Case, jefe de Gabinete, advierte a Starmer que debe completar todos los trámites de seguridad antes de confirmar el nombramiento. Starmer desatiende esta recomendación.
- Diciembre 2024: Se hace público el nombramiento oficial.
- Enero 2025: Mandelson viaja a Washington sin haber superado completamente los controles de riesgo.
- Septiembre 2025: Mandelson es relevado de su cargo tras revelarse su presunta implicación en el intercambio de información confidencial con Epstein.
3. Un desafío para la seguridad nacional
La oposición no tardó en criticar duramente. Kemi Badenoch, líder del Partido Conservador, describió la gestión de Starmer como un «riesgo para la seguridad nacional», reprochando la falta de diligencia ante un perfil tan controvertido. De manera similar, el liberal demócrata Ed Davey comparó la situación con los escándalos de la etapa de Boris Johnson y expresó que Starmer ha incumplido su promesa de «poner fin al caos».
Aspectos cuestionables de Mandelson: Los informes indican que la negación de su acreditación de seguridad no solo se relaciona con Epstein, sino también con sus vínculos profesionales con oligarcas rusos y ejecutivos chinos, lo que supone posibles puntos vulnerables para chantajes.
4. La influencia de Epstein en las instituciones
Este escándalo no solo compromete al Gobierno. Scotland Yard mantiene abierta una investigación penal contra Mandelson por la presunta filtración de documentos oficiales relacionados con posiciones financieras del Reino Unido y la Unión Europea a Epstein.
Dicha investigación se desarrolla de forma paralela a la que involucra al Príncipe Andrés, dejando a las instituciones fundamentales del país —Gobierno y Monarquía— bajo la intensa presión del denominado «caso Epstein», que todavía no parece cercano a resolverse.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL

















