Sánchez y los ministros socialistas recuerdan a Maricarmen tras su muerte en el Gregorio Marañón, mientras la oposición critica el uso político del caso.
Partidos y sindicatos aprovechan el fallecimiento de Maricarmen tras 15 días hospitalizada, mientras manifestantes en Sol intentan rodear el Congreso entre protestas con gritos de «asesinos».
Este miércoles falleció Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que estaba ingresada en el Hospital Gregorio Marañón desde que fue desahuciada el 23 de septiembre en el barrio de Retiro, Madrid. Esta noticia, confirmada por el Sindicato de Inquilinas tras dos semanas hospitalizada, ha desencadenado una intensa polémica política y social, provocando un aumento de las manifestaciones en Madrid con concentraciones en la Puerta del Sol que intentaron dirigirse al Congreso de los Diputados.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó públicamente sus condolencias a los familiares, manifestando que siente la pérdida «como propia». Sin embargo, otros integrantes y aliados de la coalición de Gobierno mostraron un tono claramente combativo. La ministra de Sanidad, Mónica García, destacó que la «lucha» de Maricarmen «prendió una chispa que no se apagará». Miembros de la izquierda radical, como Irene Montero, calificaron el suceso como un «asesinato», y la concejala madrileña Rita Maestre criticó a los «fondos buitre y sus apoyos».
Reproches y críticas fuertes por parte de la oposición
Las reacciones han provocado una rápida respuesta opositora. Vox criticó duramente el empleo político del caso por parte del Gobierno, acusando al Ejecutivo de utilizar «el sufrimiento de una persona mayor para crear una campaña que oculte la responsabilidad gubernamental en la crisis de la vivienda». La formación liderada por Santiago Abascal apuntó directamente a Pedro Sánchez como responsable del contexto que ha llevado a este desenlace, mientras que dirigentes independentistas como Gabriel Rufián lanzaban insultos en redes sociales en medio del intercambio de críticas.
Protestas sindicales y tentativa de cerco al Congreso
En el ámbito social y sindical, el fallecimiento ha intensificado las declaraciones de las plataformas de inquilinos. Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas —que ha convocado una huelga general por la vivienda para el 11 de noviembre— sostuvo que «la especulación nos cuesta vidas», atribuyendo el desenlace al desgaste que produce el proceso de desahucio. Voceros de organizaciones como Solidaridad Obrera o Comisiones de Base calificaron el caso como «maltrato institucional», responsabilizando tanto a los arrendadores como a la falta de acción del Gobierno tras ocho años en el poder.
El ambiente de protesta se trasladó rápidamente a la calle. Tras conocerse la noticia, un grupo de manifestantes provenientes de la acampada de la Puerta del Sol intentó avanzar hacia las Cortes Generales para rodear la Cámara Baja, con gritos de «¡asesinos!» y «¡Gobierno responsable!». La policía impidió el avance en los accesos al parlamento en una jornada de gran tensión política y social en Madrid.
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