El incumplimiento del acuerdo para formalizar un alquiler social deja la vivienda ubicada en el distrito de Retiro a disposición completa de la empresa Urbagestión.
El fallecimiento de Maricarmen Abascal el miércoles 7 de octubre de 2026 ha despejado la duda legal sobre el destino del inmueble situado en la calle Alcalde Sainz de Baranda, en Retiro. Dos semanas después de que la mujer de 87 años fuera desalojada de la vivienda donde residió durante setenta años, el piso permanece sin ocupantes ni contratos de arrendamiento vigentes, tras quedar anulada la iniciativa institucional que contemplaba su regreso.
La titularidad de la finca, perteneciente a la compañía Urbagestión, alcanzó el 28 de septiembre un acuerdo preliminar para permitir el retorno de Maricarmen tras recibir el alta médica en el Hospital Gregorio Marañón, donde estaba ingresada desde que se ejecutó el desalojo. El pacto incluía la formalización de un nuevo contrato de alquiler por ocho años, con una renta adaptada a la pensión de Maricarmen, cercana a los 500 euros mensuales, para que no excediera el 30 % de sus ingresos.
Completa disponibilidad para la empresa propietaria
Al producirse el fallecimiento mientras permanecía en el hospital y sin que se firmara el nuevo contrato, la opción del alquiler social desaparece sin posibilidad de ejecución. Así, el inmueble vuelve a quedar bajo el control y gestión total de la empresa.
Con el desalojo concluido y el expediente cerrado por causa de fallecimiento, Urbagestión recupera el control total del inmueble para decidir sobre su destino. Entre las alternativas que se barajan está la posible puesta en alquiler dentro del mercado habitual.
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El fallecimiento de Maricarmen Abascal el miércoles 7 de octubre de 2026 ha despejado la duda legal sobre el destino del inmueble situado en la calle Alcalde Sainz de Baranda, en Retiro. Dos semanas después de que la mujer de 87 años fuera desalojada de la vivienda donde residió durante setenta años, el piso permanece sin ocupantes ni contratos de arrendamiento vigentes, tras quedar anulada la iniciativa institucional que contemplaba su regreso.
La titularidad de la finca, perteneciente a la compañía Urbagestión, alcanzó el 28 de septiembre un acuerdo preliminar para permitir el retorno de Maricarmen tras recibir el alta médica en el Hospital Gregorio Marañón, donde estaba ingresada desde que se ejecutó el desalojo. El pacto incluía la formalización de un nuevo contrato de alquiler por ocho años, con una renta adaptada a la pensión de Maricarmen, cercana a los 500 euros mensuales, para que no excediera el 30 % de sus ingresos.
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La titularidad de la finca, perteneciente a la compañía Urbagestión, alcanzó el 28 de septiembre un acuerdo preliminar para permitir el retorno de Maricarmen tras recibir el alta médica en el Hospital Gregorio Marañón, donde estaba ingresada desde que se ejecutó el desalojo. El pacto incluía la formalización de un nuevo contrato de alquiler por ocho años, con una renta adaptada a la pensión de Maricarmen, cercana a los 500 euros mensuales, para que no excediera el 30 % de sus ingresos.
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