El marco normativo comunitario establece controles de filtrado obligatorios y acelera las devoluciones tras la implementación del Pacto sobre Migración y Asilo y la finalización de la tramitación del Reglamento de Retornos
La reciente presión migratoria en la frontera terrestre de Ceuta vuelve a situar en el centro del debate político la eficacia de las devoluciones y la gestión de las fronteras exteriores de la Unión Europea. El Gobierno calcula un ritmo de 150 retornos por minuto hacia Marruecos desde la ciudad autónoma, dentro de un contexto donde el marco legal comunitario refuerza los mecanismos de respuesta directa en el lugar.
El marco legal vigente del Pacto de Asilo y Migración
A diferencia de otras iniciativas que todavía están en desarrollo, el marco general del Pacto sobre Migración y Asilo es obligatorio en toda la Unión Europea desde el 12 de junio de 2026. Este conjunto de normas impone controles obligatorios de filtrado durante siete días en la llegada a la frontera, la recogida de datos biométricos en el sistema Eurodac a partir de los seis años de edad y la creación de un mecanismo de solidaridad obligatoria entre los Estados miembros.
Medidas operativas sobre el terreno y presencia de Frontex
En áreas con alta tensión fronteriza como Ceuta, la Unión Europea ya aplica mecanismos operativos respaldados por este nuevo sistema. Destaca el uso de la lista de países de origen seguros, que incluye a Marruecos, un catálogo que permite a las autoridades considerar las solicitudes de asilo de sus nacionales como presumiblemente infundadas, permitiendo aplicar procedimientos exprés de inadmisión y retorno en la frontera.
Además, está activada la externalización del control migratorio mediante cooperación policial y acuerdos bilaterales de contención previa. En el lugar permanece la presencia de la Agencia de Asilo de la UE y la Guardia Europea de Fronteras y Costas (Frontex), que cuenta con unas treinta personas desplegadas en la zona, según confirman fuentes comunitarias.
Tramitación del Reglamento de Retornos y la postura de España
Simultáneamente, la Unión Europea se encuentra en la fase final de tramitación del Reglamento de Retornos, la norma que sustituirá a la directiva de 2008 para implantar un sistema único y directamente aplicable en los 27 Estados miembros. El texto, aprobado por el Parlamento Europeo en junio de 2026, aguarda su adopción formal por parte del Consejo de la UE para su posterior publicación en el Diario Oficial de la UE.
Este reglamento propone agilizar las expulsiones y crear centros de retorno para migrantes irregulares en terceros países que cumplan ciertos requisitos basados en los derechos humanos, un instrumento al que España se ha opuesto formalmente desde su inicio.
Funcionamiento de la Reserva Anual de Solidaridad
El nuevo marco migratorio ya contempla la Reserva Anual de Solidaridad, un sistema obligatorio pero flexible que establece un mínimo comunitario de 30.000 reubicaciones anuales de solicitantes de asilo o un fondo de 600 millones de euros, calculado según la población y el PIB de cada país.
Los países miembros que rechacen admitir migrantes en su territorio deberán pagar 20.000 euros por cada persona no reubicada de su cuota. Esta compensación financiera se dedica a fortalecer las fronteras exteriores, las infraestructuras de acogida y la cooperación en los países de origen.
La normativa en vigor exime de estas contribuciones a los países situados en primera línea, como España, cuando la Comisión Europea establezca que enfrentan «presión migratoria», situación que les permite evitar estos pagos y recibir fondos, personal operativo o reubicaciones.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL

















