MONTREAL – Para el próximo Gran Premio de Canadá, el equipo Aston Martin de Fórmula 1 no introducirá modificaciones aerodinámicas relevantes ni nuevas piezas en su unidad de potencia. Sin embargo, esto no implica que el trabajo haya cesado. Los ingenieros de Honda están concentrando sus esfuerzos en el ajuste del mapa motor, la gestión energética y la manejabilidad para reducir la diferencia que actualmente tienen con los líderes de la parrilla.
El AMR26 está a aproximadamente 3.5 segundos de Mercedes en clasificación. Pese a ello, desde el equipo japonés reconocen que la brecha no es exclusiva del chasis o del hardware del motor. Una parte significativa de la pérdida de tiempo se atribuye a la imprecisión en las estrategias de carga y descarga de la batería, un aspecto clave según la nueva reglamentación técnica y donde Honda cuenta con menos experiencia comparado con rivales como Mercedes o Ferrari.
Prioridad en la confianza del piloto
Después de superar en Miami los problemas de vibraciones en las baterías y confirmar una fiabilidad adecuada, Shintaro Orihara, responsable de pista de Honda en Fórmula 1, indicó que el objetivo en Montreal será perfeccionar la entrega de potencia para que los pilotos sientan mayor seguridad en las curvas.
«Nos centraremos en mejorar la manejabilidad y la gestión estratégica de energía para potenciar la confianza de los pilotos. Conseguir que entren más rápido en las curvas y mantengan una mayor velocidad en el vértice permitirá ganar tiempo por vuelta», señala Orihara.
El avance en el desarrollo desde Silverstone es lento pero evidente. Fernando Alonso consiguió en Miami su mejor puesto del año, un 15º lugar. A pesar de que aún no ha superado la Q1, el monoplaza muestra progresos constantes carrera tras carrera, pasando de dificultades severas en Australia y problemas para finalizar en China, a superar a los Cadillac en la última carrera en Norteamérica.
El desafío estratégico en Montreal
La vuelta del formato Sprint en el circuito Gilles Villeneuve añadirá un reto extra, limitando las pruebas a solo una sesión de entrenamientos libres. Orihara destaca que la configuración será fundamental debido a las características del trazado canadiense.
El circuito combina una larga recta principal —donde una eficiente entrega de energía eléctrica es crucial— con zonas de frenadas intensas y sectores lentos, como las curvas 1 y 2 o la variante antes de la recta trasera. Además, la variable climatología de Montreal, con posibles bajas temperaturas y asfalto húmedo, añade dificultad. En estas condiciones, la sincronización precisa entre el motor de combustión y el empuje del MGU-K será determinante para mejorar la tracción y el agarre.
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