RÓTERDAM (PAÍSES BAJOS) — Este lunes, el MV Hondius, un buque oceanográfico y de pasajeros de bandera neerlandesa, arribó al puerto internacional de Róterdam tras un brote epidémico de hantavirus que tiene en alerta a las autoridades sanitarias mundiales. En el puerto, se estableció una zona de seguridad biológica para llevar a cabo un desembarque controlado, la recogida de muestras médicas y la cuarentena de la tripulación restante, antes de proceder a una desinfección exhaustiva del barco.
Con una eslora aproximada de 107 metros y una manga de 17 metros, la embarcación se aproximó sigilosamente a los muelles designados sin pasajeros visibles en cubierta, bajo la vigilancia de numerosos medios de comunicación internacionales. Después de realizar una evacuación en Santa Cruz de Tenerife la semana anterior, el navío navegó en aislamiento hasta ingresar a las aguas territoriales neerlandesas, país responsable de la gestión de esta situación.
Puerto equipado para emergencias sanitarias a nivel internacional
Róterdam cuenta con el mayor puerto de Europa y es uno de los pocos que dispone de infraestructura permanente para afrontar emergencias biológicas y cuarentenas marítimas internacionales, conforme a los protocolos sanitarios vigentes. Según la portavoz del Servicio Municipal de Salud (GGD), el protocolo se está implementando en una zona delimitada del área industrial llamada Europoort, con acceso restringido exclusivamente al personal involucrado.
Actualmente permanecen a bordo 27 personas responsables de la navegación de regreso. Este grupo incluye a 25 tripulantes de diversas nacionalidades y a dos miembros del Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente de Países Bajos (RIVM), quienes vigilan las condiciones sanitarias durante el trayecto.
Entre los ocupantes, hay cuatro ciudadanos neerlandeses que cumplirán el aislamiento obligatorio en sus hogares, mientras que los otros 23 tripulantes extranjeros —17 filipinos, cuatro ucranianos, un polaco y un ruso— serán trasladados a instalaciones preparadas para tal propósito.
Desinfección técnica: se estima una duración mínima de una semana
Tras completar el desembarco, equipos especializados en química, en colaboración con autoridades sanitarias locales y la empresa Oceanwide Expeditions, responsable del crucero, iniciarán una limpieza química profunda. Expertos en la materia advierten que el proceso podría prolongarse al menos siete días debido al tamaño del buque y a la complejidad de garantizar la completa erradicación del virus en áreas comunes, camarotes y sistemas de ventilación.
El acceso a la nave está completamente prohibido por fuerzas de seguridad y será necesario realizar una evaluación exhaustiva del estado del barco antes de aplicar los productos desinfectantes industriales.
Virus con alta letalidad pero baja propagación entre humanos
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido un comunicado para calmar a la población, indicando que la posibilidad de contagio sostenido del hantavirus entre personas es «muy baja». No obstante, dado que el periodo de incubación puede extenderse hasta seis semanas tras inhalar aerosoles contaminados provenientes de excrementos de roedores infectados, es necesario mantener un riguroso seguimiento médico y una cuarentena de 42 días para todos los implicados en la ruta.
Hasta el momento, la OMS ha confirmado diez contagios y tres fallecimientos relacionados directamente con la travesía del MV Hondius. El crucero partió el 1 de abril desde la República Argentina con la intención de realizar una ruta turística y de exploración por la Antártida y el Atlántico Sur antes de detectarse los primeros casos.
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