El ‘Informe de situación de 2025’ señala importantes déficits en especialistas, principalmente radiólogos y patólogos, que podrían causar demoras en el diagnóstico debido a la próxima ampliación del grupo objetivo.
MADRID – El análisis del sistema sanitario español en materia de prevención del cáncer pone en evidencia debilidades significativas en la gestión y en los recursos disponibles. Solo tres comunidades autónomas afirman tener suficiente personal sanitario para llevar a cabo los programas de cribado de cáncer de mama de manera plenamente eficaz, según el ‘Informe de situación de los procesos del programa de cribado de cáncer de mama en España de 2025’, basado en datos facilitados al Ministerio de Sanidad por las administraciones regionales.
El informe oficial evidencia una preocupante carencia de recursos humanos en la mayoría del país: mientras diez comunidades reconocen que su plantilla solo satisface parcialmente las necesidades del servicio, otras cinco reconocen que sus equipos son insuficientes. Los especialistas advierten que esta deficiencia, especialmente por la escasez crítica de radiólogos y patólogos, podría ocasionar retrasos en la detección de tumores.
Carga laboral elevada y escasez de especialistas
Entre las principales dificultades reportadas por los gobiernos regionales, además de la existencia de plazas vacantes, destaca la ausencia de dedicación exclusiva del personal asignado a estas funciones. Gran parte de los especialistas combinan las tareas preventivas del cribado con actividades asistenciales, lo que ralentiza el procesamiento de mamografías y la citación para pruebas adicionales en caso de sospechas de malignidad.
Asimismo, los plazos para realizar pruebas complementarias tras un resultado dudoso o positivo varían considerablemente entre territorios: casi la mitad de las comunidades logra reducir la espera a menos de 15 días, otorgando prioridad máxima asistencial. Sin embargo, ocho comunidades carecen completamente de plazos máximos establecidos por protocolo para estas pruebas tras la derivación de la paciente.
Sistema bajo presión ante la extensión del rango de edad
Los datos analizados corresponden al año 2025, antes de la reciente decisión del Ministerio de Sanidad de ampliar el rango de edad rutinario para el cribado. Hasta ahora, el cribado bianual se focalizaba principalmente en mujeres de 50 a 69 años, pero esta franja ha sido extendida para incluir a mujeres entre 45 y 74 años.
Algunas comunidades, como Navarra, Castilla y León, Castilla-La Mancha y La Rioja, ya habían incorporado anteriormente el grupo de 45 a 49 años, y Galicia incluía el tramo de 70 a 74 años (con una tasa de detección del 8,7% en 2023). Todas las autonomías cuentan ahora con un plazo de hasta seis años para aplicar de forma generalizada el nuevo rango de edad. No obstante, el sector sanitario muestra preocupación por esta ampliación, dado que la plantilla médica actual es considerada insuficiente en la mayoría de las regiones.
Mecanismos de captación y control
En cuanto a la gestión de las convocatorias, catorce comunidades autónomas cuentan con protocolos estandarizados, mientras que las otras cinco utilizan sistemas mixtos o el contacto directo con la atención primaria.
El informe valora positivamente el esfuerzo de seguimiento: en 17 comunidades se realiza un control sistemático de las mujeres que no responden o no acuden a la cita inicial, empleando recordatorios mediante cartas, mensajes SMS, llamadas personalizadas o notificaciones en la app de sus servicios sanitarios.
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