El Comité de Control, Ética y Disciplina ha sido categórico: no consideraron el penalti objeto de disputa, sino que han rechazado la queja presentada por el FC Barcelona por inadmisible.
La resolución se emitió el 13 de abril de 2026, centrada en una jugada en la que Marc Pubill, jugador del Atlético de Madrid, controló el balón con las manos tras un saque realizado por el portero Musso. El Barça sostiene que el balón ya estaba en juego y que la acción debía sancionarse como penalti. Por su parte, el árbitro Istvan Kovacs y el equipo rojiblanco defienden que el balón no había salido legalmente del área, por lo que no correspondía penalización.
Reacciones al fallo: ambiente tenso en el vestuario
La decisión adoptada por la UEFA ha provocado un aumento de la controversia tras el partido de ida de cuartos de final de la Champions League.
Hansi Flick, entrenador del Barcelona, expresó su desacuerdo justo después del pitido final del pasado 8 de abril. Rafa Yuste, vicepresidente deportivo, criticó duramente la actuación arbitral del rumano Kovacs, árbitro que ya había tenido disputas previas con el club. El club catalán opinó que esta decisión pudo influir en el resultado de la eliminatoria, mientras que la UEFA recordó que las decisiones técnicas tomadas por el árbitro durante el encuentro suelen ser definitivas.
Nota del autor: Según el reglamento, si un saque de puerta o de falta desde dentro del área no sale completamente de la misma o no se ejecuta según el criterio arbitral, el balón no se considera en juego. Kovacs se apoyó en este detalle técnico, y la UEFA optó por no contradecir su decisión.
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