En la noche más crítica de 2026, Ucrania sufrió un bombardeo intenso por parte de las fuerzas rusas, con el objetivo de dañar infraestructuras de generación eléctrica y térmica. El presidente Volodímir Zelenski informó que el ataque afectó a una decena de regiones, causando decenas de heridos, incluidos menores, y provocando serios problemas en el suministro de calefacción en pleno invierno.
El arsenal empleado por Moscú consistió en 420 drones y 39 misiles, de los cuales 11 fueron balísticos. A pesar de la respuesta de las defensas antiaéreas, varios proyectiles alcanzaron instalaciones estratégicas en ocho regiones, dañando plantas eléctricas en Kiev y Dnipropetrovsk, además de infraestructura gasística en Poltava.
Consecuencias para la población y problemas en el suministro
El bombardeo afectó gravemente zonas residenciales y servicios esenciales en varias ciudades clave:
- Zaporiyia: Cerca de 500 edificios residenciales quedaron sin calefacción debido a daños en la red térmica, situación especialmente preocupante por su cercanía a la línea del frente.
- Járkov: Las autoridades regionales reportaron al menos 14 personas heridas tras los impactos en la capital y áreas cercanas.
- Krivi Rig: Un dron iraní Shahed impactó en un edificio de viviendas, ocasionando al menos un herido.
- Kiev: El alcalde Vitali Klichkó confirmó daños materiales en tres distritos, sin reportar víctimas fatales hasta el momento.
Tensión diplomática tras el veto de Hungría
Esta ofensiva rusa se produce en un contexto de elevada tensión dentro de la Unión Europea. El ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, denunció lo que calificó como un «chantaje inaceptable» por parte del primer ministro húngaro, Víktor Orbán.
Hungría bloqueó el vigésimo paquete de sanciones de la UE, así como un crédito de 90.000 millones de euros para Kiev. Orbán condiciona el levantamiento de estas trabas a que Ucrania repare y reactive el oleoducto Druzhba, esencial para el suministro de petróleo ruso a Hungría. Sibiga lamentó que «sea inaceptable bloquear decisiones de seguridad colectiva mientras nuestro sistema energético está siendo atacado con dureza».
Petición a la comunidad internacional
Ante la magnitud de los daños, Zelenski insistió en la urgencia de acelerar el envío de sistemas de defensa antiaérea. El presidente destacó que la imposibilidad de interceptar algunos misiles pone de manifiesto la vulnerabilidad del sistema energético frente a la tecnología balística rusa.
«Mientras el mundo exige que Moscú detenga esta guerra sin sentido, Putin opta por intensificar el terror», afirmó Zelenski, subrayando que la estrategia rusa busca emplear el frío y la falta de energía como herramientas contra la población civil.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL
















