En su primera entrevista de precampaña en ‘La Revuelta’, el presidente del Gobierno sostiene que una actuación más contundente en la frontera con el norte de África habría derivado en «una mayor cantidad» de víctimas, además de denunciar el cruce de «líneas rojas» en los procesos judiciales vinculados a su círculo familiar.
A punto de cumplirse casi tres meses desde los sucesos fronterizos ocurridos los días 30 y 31 de julio en la ciudad autónoma de Ceuta, Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, reconoció este jueves en el programa La Revuelta que aquella crisis «se pudo manejar mejor». En esta su primera declaración de relevancia en la precampaña para las elecciones generales del 29 de noviembre, admitió posibles errores en la gestión, pero defendió con firmeza el papel de las instituciones públicas argumentando que una respuesta más firme habría provocado «un número mayor» de fallecimientos.
Durante la entrevista, Sánchez abordó los procedimientos judiciales relacionados con el conocido como ‘caso Koldo’ y la participación de su exministro de Transportes, José Luis Ábalos, quien se encuentra en prisión, señalando que la corrupción representa el error y «la decepción doble» más importante de su etapa al frente del Ejecutivo. Ante la pregunta sobre si sospechaba de su antiguo colaborador en el PSOE, el presidente negó categóricamente: «Realmente no. Crees conocer a las personas y de repente descubres una faceta que te deja helado, como en el caso de Ábalos».
Balance de la situación fronteriza y relaciones diplomáticas con Marruecos
Respecto al evento migratorio en Ceuta, Sánchez enfatizó que el Ejecutivo ha invertido «millones de euros» para mejorar la infraestructura y seguridad de la frontera, priorizando el mantenimiento de una comunicación «lo más positiva posible» con el Reino de Marruecos. El mandatario subrayó la complejidad inherente a la gestión fronteriza tras un incidente en el que perdieron la vida 141 personas intentando acceder masivamente, defendiendo el operativo implementado.
«Si hubiéramos actuado con mayor agresividad, estaríamos ante un número mayor», afirmó el líder socialista, destacando las plazas de acogida habilitadas para los migrantes en los últimos meses. Además, calculó en más de 12.000 los retornos voluntarios gestionados hacia territorio marroquí, sosteniendo que el control de la soberanía fronteriza y la lucha contra las redes de tráfico de personas son compatibles con la prevención de un trato «inhumano» a los migrantes. Reflexionando sobre sus primeros años en La Moncloa, Sánchez compartió que ha experimentado una dinámica de «tejer y destejer» en la toma de decisiones, lo que le dejaba una sensación «agridulce» al final de cada jornada.
Opiniones sobre el marco judicial, su entorno familiar y las joyas de Zapatero
En cuanto al Poder Judicial, el presidente volvió a defender normativas como la Ley de Amnistía, considerándola una herramienta adecuada para resolver conflictos políticos en Cataluña, aunque admitió que haya generado molestia en ciertos sectores judiciales. Igualmente, reivindicó la facultad presidencial para manifestar desacuerdos frente a sentencias: «Ante una resolución que considero injusta, como la del anterior fiscal general del Estado, siento la convicción y responsabilidad de adoptar una postura con absoluto respeto».
Sánchez manifestó un respaldo claro hacia su esposa, Begoña Gómez, y su hermano, David Sánchez, respecto a los procesos judiciales abiertos en los que están investigados, denunciando que en ambos asuntos «se han cruzado líneas rojas» y asegurando que luchará para demostrar su inocencia. En cambio, mostró un tono más distante sobre la polémica acerca del hallazgo de joyas en el despacho del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Sin manifestar un apoyo explícito a la conducta del exmandatario, Sánchez señaló sobre el origen de los regalos que «a menudo los presidentes del Gobierno desconocen cuáles son los presentes que les entrega el anfitrión».
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UNIRME GRATIS AL CANALEn su primera entrevista de precampaña en ‘La Revuelta’, el presidente del Gobierno sostiene que una actuación más contundente en la frontera con el norte de África habría derivado en «una mayor cantidad» de víctimas, además de denunciar el cruce de «líneas rojas» en los procesos judiciales vinculados a su círculo familiar.
A punto de cumplirse casi tres meses desde los sucesos fronterizos ocurridos los días 30 y 31 de julio en la ciudad autónoma de Ceuta, Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, reconoció este jueves en el programa La Revuelta que aquella crisis «se pudo manejar mejor». En esta su primera declaración de relevancia en la precampaña para las elecciones generales del 29 de noviembre, admitió posibles errores en la gestión, pero defendió con firmeza el papel de las instituciones públicas argumentando que una respuesta más firme habría provocado «un número mayor» de fallecimientos.
Durante la entrevista, Sánchez abordó los procedimientos judiciales relacionados con el conocido como ‘caso Koldo’ y la participación de su exministro de Transportes, José Luis Ábalos, quien se encuentra en prisión, señalando que la corrupción representa el error y «la decepción doble» más importante de su etapa al frente del Ejecutivo. Ante la pregunta sobre si sospechaba de su antiguo colaborador en el PSOE, el presidente negó categóricamente: «Realmente no. Crees conocer a las personas y de repente descubres una faceta que te deja helado, como en el caso de Ábalos».
Balance de la situación fronteriza y relaciones diplomáticas con Marruecos
Respecto al evento migratorio en Ceuta, Sánchez enfatizó que el Ejecutivo ha invertido «millones de euros» para mejorar la infraestructura y seguridad de la frontera, priorizando el mantenimiento de una comunicación «lo más positiva posible» con el Reino de Marruecos. El mandatario subrayó la complejidad inherente a la gestión fronteriza tras un incidente en el que perdieron la vida 141 personas intentando acceder masivamente, defendiendo el operativo implementado.
«Si hubiéramos actuado con mayor agresividad, estaríamos ante un número mayor», afirmó el líder socialista, destacando las plazas de acogida habilitadas para los migrantes en los últimos meses. Además, calculó en más de 12.000 los retornos voluntarios gestionados hacia territorio marroquí, sosteniendo que el control de la soberanía fronteriza y la lucha contra las redes de tráfico de personas son compatibles con la prevención de un trato «inhumano» a los migrantes. Reflexionando sobre sus primeros años en La Moncloa, Sánchez compartió que ha experimentado una dinámica de «tejer y destejer» en la toma de decisiones, lo que le dejaba una sensación «agridulce» al final de cada jornada.
Opiniones sobre el marco judicial, su entorno familiar y las joyas de Zapatero
En cuanto al Poder Judicial, el presidente volvió a defender normativas como la Ley de Amnistía, considerándola una herramienta adecuada para resolver conflictos políticos en Cataluña, aunque admitió que haya generado molestia en ciertos sectores judiciales. Igualmente, reivindicó la facultad presidencial para manifestar desacuerdos frente a sentencias: «Ante una resolución que considero injusta, como la del anterior fiscal general del Estado, siento la convicción y responsabilidad de adoptar una postura con absoluto respeto».
Sánchez manifestó un respaldo claro hacia su esposa, Begoña Gómez, y su hermano, David Sánchez, respecto a los procesos judiciales abiertos en los que están investigados, denunciando que en ambos asuntos «se han cruzado líneas rojas» y asegurando que luchará para demostrar su inocencia. En cambio, mostró un tono más distante sobre la polémica acerca del hallazgo de joyas en el despacho del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Sin manifestar un apoyo explícito a la conducta del exmandatario, Sánchez señaló sobre el origen de los regalos que «a menudo los presidentes del Gobierno desconocen cuáles son los presentes que les entrega el anfitrión».
En su primera entrevista de precampaña en ‘La Revuelta’, el presidente del Gobierno sostiene que una actuación más contundente en la frontera con el norte de África habría derivado en «una mayor cantidad» de víctimas, además de denunciar el cruce de «líneas rojas» en los procesos judiciales vinculados a su círculo familiar.
A punto de cumplirse casi tres meses desde los sucesos fronterizos ocurridos los días 30 y 31 de julio en la ciudad autónoma de Ceuta, Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, reconoció este jueves en el programa La Revuelta que aquella crisis «se pudo manejar mejor». En esta su primera declaración de relevancia en la precampaña para las elecciones generales del 29 de noviembre, admitió posibles errores en la gestión, pero defendió con firmeza el papel de las instituciones públicas argumentando que una respuesta más firme habría provocado «un número mayor» de fallecimientos.
Durante la entrevista, Sánchez abordó los procedimientos judiciales relacionados con el conocido como ‘caso Koldo’ y la participación de su exministro de Transportes, José Luis Ábalos, quien se encuentra en prisión, señalando que la corrupción representa el error y «la decepción doble» más importante de su etapa al frente del Ejecutivo. Ante la pregunta sobre si sospechaba de su antiguo colaborador en el PSOE, el presidente negó categóricamente: «Realmente no. Crees conocer a las personas y de repente descubres una faceta que te deja helado, como en el caso de Ábalos».
Balance de la situación fronteriza y relaciones diplomáticas con Marruecos
Respecto al evento migratorio en Ceuta, Sánchez enfatizó que el Ejecutivo ha invertido «millones de euros» para mejorar la infraestructura y seguridad de la frontera, priorizando el mantenimiento de una comunicación «lo más positiva posible» con el Reino de Marruecos. El mandatario subrayó la complejidad inherente a la gestión fronteriza tras un incidente en el que perdieron la vida 141 personas intentando acceder masivamente, defendiendo el operativo implementado.
«Si hubiéramos actuado con mayor agresividad, estaríamos ante un número mayor», afirmó el líder socialista, destacando las plazas de acogida habilitadas para los migrantes en los últimos meses. Además, calculó en más de 12.000 los retornos voluntarios gestionados hacia territorio marroquí, sosteniendo que el control de la soberanía fronteriza y la lucha contra las redes de tráfico de personas son compatibles con la prevención de un trato «inhumano» a los migrantes. Reflexionando sobre sus primeros años en La Moncloa, Sánchez compartió que ha experimentado una dinámica de «tejer y destejer» en la toma de decisiones, lo que le dejaba una sensación «agridulce» al final de cada jornada.
Opiniones sobre el marco judicial, su entorno familiar y las joyas de Zapatero
En cuanto al Poder Judicial, el presidente volvió a defender normativas como la Ley de Amnistía, considerándola una herramienta adecuada para resolver conflictos políticos en Cataluña, aunque admitió que haya generado molestia en ciertos sectores judiciales. Igualmente, reivindicó la facultad presidencial para manifestar desacuerdos frente a sentencias: «Ante una resolución que considero injusta, como la del anterior fiscal general del Estado, siento la convicción y responsabilidad de adoptar una postura con absoluto respeto».
Sánchez manifestó un respaldo claro hacia su esposa, Begoña Gómez, y su hermano, David Sánchez, respecto a los procesos judiciales abiertos en los que están investigados, denunciando que en ambos asuntos «se han cruzado líneas rojas» y asegurando que luchará para demostrar su inocencia. En cambio, mostró un tono más distante sobre la polémica acerca del hallazgo de joyas en el despacho del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Sin manifestar un apoyo explícito a la conducta del exmandatario, Sánchez señaló sobre el origen de los regalos que «a menudo los presidentes del Gobierno desconocen cuáles son los presentes que les entrega el anfitrión».
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A punto de cumplirse casi tres meses desde los sucesos fronterizos ocurridos los días 30 y 31 de julio en la ciudad autónoma de Ceuta, Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, reconoció este jueves en el programa La Revuelta que aquella crisis «se pudo manejar mejor». En esta su primera declaración de relevancia en la precampaña para las elecciones generales del 29 de noviembre, admitió posibles errores en la gestión, pero defendió con firmeza el papel de las instituciones públicas argumentando que una respuesta más firme habría provocado «un número mayor» de fallecimientos.
Durante la entrevista, Sánchez abordó los procedimientos judiciales relacionados con el conocido como ‘caso Koldo’ y la participación de su exministro de Transportes, José Luis Ábalos, quien se encuentra en prisión, señalando que la corrupción representa el error y «la decepción doble» más importante de su etapa al frente del Ejecutivo. Ante la pregunta sobre si sospechaba de su antiguo colaborador en el PSOE, el presidente negó categóricamente: «Realmente no. Crees conocer a las personas y de repente descubres una faceta que te deja helado, como en el caso de Ábalos».
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Respecto al evento migratorio en Ceuta, Sánchez enfatizó que el Ejecutivo ha invertido «millones de euros» para mejorar la infraestructura y seguridad de la frontera, priorizando el mantenimiento de una comunicación «lo más positiva posible» con el Reino de Marruecos. El mandatario subrayó la complejidad inherente a la gestión fronteriza tras un incidente en el que perdieron la vida 141 personas intentando acceder masivamente, defendiendo el operativo implementado.
«Si hubiéramos actuado con mayor agresividad, estaríamos ante un número mayor», afirmó el líder socialista, destacando las plazas de acogida habilitadas para los migrantes en los últimos meses. Además, calculó en más de 12.000 los retornos voluntarios gestionados hacia territorio marroquí, sosteniendo que el control de la soberanía fronteriza y la lucha contra las redes de tráfico de personas son compatibles con la prevención de un trato «inhumano» a los migrantes. Reflexionando sobre sus primeros años en La Moncloa, Sánchez compartió que ha experimentado una dinámica de «tejer y destejer» en la toma de decisiones, lo que le dejaba una sensación «agridulce» al final de cada jornada.
Opiniones sobre el marco judicial, su entorno familiar y las joyas de Zapatero
En cuanto al Poder Judicial, el presidente volvió a defender normativas como la Ley de Amnistía, considerándola una herramienta adecuada para resolver conflictos políticos en Cataluña, aunque admitió que haya generado molestia en ciertos sectores judiciales. Igualmente, reivindicó la facultad presidencial para manifestar desacuerdos frente a sentencias: «Ante una resolución que considero injusta, como la del anterior fiscal general del Estado, siento la convicción y responsabilidad de adoptar una postura con absoluto respeto».
Sánchez manifestó un respaldo claro hacia su esposa, Begoña Gómez, y su hermano, David Sánchez, respecto a los procesos judiciales abiertos en los que están investigados, denunciando que en ambos asuntos «se han cruzado líneas rojas» y asegurando que luchará para demostrar su inocencia. En cambio, mostró un tono más distante sobre la polémica acerca del hallazgo de joyas en el despacho del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Sin manifestar un apoyo explícito a la conducta del exmandatario, Sánchez señaló sobre el origen de los regalos que «a menudo los presidentes del Gobierno desconocen cuáles son los presentes que les entrega el anfitrión».

















