Óscar Puente, ha comparecido desde el centro de mando del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) en la estación madrileña de Atocha para detallar las circunstancias del accidente.
En su comparecencia, el ministro ha calificado el accidente como «inverosímil» y ha indicado que el tren de Renfe que colisionó contra un convoy de Iryo debería haberse detenido completamente, en vez de seguir circulando a velocidad habitual. Ante la cuestión de si ha ofrecido su dimisión o considera renunciar a su cargo, ha señalado que por ahora no está enfocado en su situación personal, sino en investigar las causas del accidente, subrayando que sus emociones no son relevantes en comparación con el sufrimiento de las familias afectadas.
La cronología del incidente y la caída del sistema informático LZB
Durante la reconstrucción técnica, Óscar Puente explicó que el choque por alcance ocurrió a las 8:53 horas en el tramo ferroviario de Los Yébenes. Según la información oficial del Ministerio, el incidente comenzó a las 8:30 horas debido a un fallo informático que provocó la caída del sistema de seguridad LZB en esa zona, un problema técnico que, según añadió, «puede suceder en cualquier sistema que dependa de ordenadores». Tras la caída de la plataforma informática, el protocolo de seguridad activó inmediatamente el mecanismo para detener los trenes en la vía.
No obstante, el ministro destacó que la decisión de que el tren continuara su viaje no fue causada por el sistema informático. A las 8:36 horas se decidió reanudar la marcha del convoy de Renfe, pese a que tenía la luz roja y debía mantenerse detenido. Entre las 8:36 y las 8:53 horas, el tren recorrió un tramo de 69 kilómetros, transitando alrededor de 25 kilómetros a alta velocidad hasta chocar contra la parte trasera del tren Iryo, que permanecía detenido en la vía. El ministro calificó como «inexplicable» que se autorizara y se ejecutara esa reanudación en tales condiciones y con velocidad elevada.
Implicaciones políticas, evaluación del sistema ferroviario y atención a las víctimas
Sobre su permanencia en el Ministerio de Transportes y ante las preguntas sobre una posible dimisión, Óscar Puente afirmó que su principal preocupación es esclarecer los motivos que provocaron la colisión. «Ahora no estoy pensando en mí, solo en esclarecer lo ocurrido. Mi estado emocional es secundario; lo que importa es el de las familias», declaró desde las instalaciones de Adif en Atocha. Consultado también por su opinión sobre la calidad del sistema ferroviario español, reiteró que España cuenta con un sistema seguro y fiable, que cumple con los estándares europeos, aunque reconoció que esta seguridad está condicionada por la situación del material y por errores humanos.
Ante la gravedad del accidente en la provincia de Toledo, las entidades involucradas han puesto a disposición líneas telefónicas gratuitas para atender a los afectados y sus familias. Renfe ha activado el Plan de Asistencia a Víctimas de Accidentes Ferroviarios y a sus Familiares con el teléfono 900 10 10 20. Iryo ha habilitado el número 900 001 403 para consultas, mientras que el Servicio de Emergencias 112 de Castilla-La Mancha ha dispuesto el 900 122 112 para coordinar la ayuda a los damnificados.
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