La investigación del accidente ferroviario ocurrido en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, específicamente en la zona de Urda (Toledo), se enfoca en examinar el funcionamiento del sistema de señalización y frenado automático LZB.
El choque por alcance entre un tren AVE de Renfe y otro de la empresa Iryo ha dejado decenas de personas fallecidas y heridas, con expectativas de que este número pueda incrementarse durante la jornada. El incidente tuvo lugar en un tramo recto, con ambos trenes desplazándose en la misma dirección, lo que ha llevado a que las investigaciones técnicas busquen esclarecer las causas y por qué los sistemas de seguridad no detuvieron el segundo tren para prevenir la colisión.
Funcionamiento técnico del sistema LZB de control de velocidad y frenado autónomo
El sistema LZB es una tecnología de supervisión continua que controla tanto el progreso como la velocidad de los trenes. Esta solución fue implementada en España en los años 90, coincidiendo con la apertura de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. Su funcionamiento se basa en un cable emisor a lo largo de la vía que intercambia datos constantemente con antenas receptoras situadas en los trenes.
El objetivo principal de LZB es evitar que dos trenes coincidan en el mismo tramo de vía. Cuando un tren disminuye su velocidad, se detiene o se aproxima a una señal de parada, el sistema comunica una orden directa a la cabina del tren que circula detrás. Si el segundo tren no reduce su velocidad en el tiempo requerido, el sistema activa automáticamente el freno de emergencia para detenerlo sin necesidad de intervención humana. Los especialistas destacan que este sistema se activa al detectar obstáculos o trenes detenidos, siendo esencial para manejar la alta velocidad en una de las rutas ferroviarias más antiguas del país.
Avería del sistema, cambio a señalización lateral y las hipótesis de la investigación en Urda
Las hipótesis iniciales de los expertos apuntan a una posible avería o desactivación del sistema LZB. Cuando este sistema falla, se activa la señalización lateral, un modo alternativo que permite controlar el tráfico mediante señales físicas ubicadas junto a la vía. En el accidente de Urda, las primeras informaciones sugieren un error en la autorización para reanudar la circulación desde el puesto de mando de Atocha, aunque aún no se conoce con precisión la causa que provocó la falla en el sistema principal.
Según los datos recopilados hasta ahora, el tren de Iryo presentaba averías intermitentes en su sistema de control desde primeras horas de la mañana. Ante esta situación, el centro de control de Atocha gestionó el tráfico ferroviario empleando la señalización lateral. Por problemas detectados por el maquinista del Iryo, éste se encontraba parado en un punto de adelantamiento. La investigación se centra en averiguar por qué, con el tren de Iryo detenido bajo supervisión directa de Atocha, se autorizó al AVE de Renfe a avanzar por la misma vía, lo que provocó la colisión entre ambos trenes.
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