El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso niega tener relación con las campañas de desinformación sobre el flujo migratorio y critica que el presidente del Gobierno español haya optado por dirigirse a los medios en lugar de utilizar los canales diplomáticos.
MADRID / MOSCÚ — El Gobierno ruso ha respondido con firmeza a las declaraciones del presidente Pedro Sánchez sobre la supuesta participación de Moscú en las campañas de desinformación que avivaron la crisis migratoria en Ceuta. Desde Moscú, la Portavocía del Ministerio de Asuntos Exteriores ha solicitado a Madrid la presentación de pruebas verificables y ha expresado críticas hacia la gestión pública del Ejecutivo español.
Rechazo a las acusaciones desde Moncloa
La tensión diplomática se originó tras las palabras de Pedro Sánchez en una entrevista radiofónica, donde exoneró a Marruecos de responsabilidad y señaló a redes de influencia relacionadas con Rusia, Israel y la «internacional ultraderechista» como propagadoras de desinformación para desestabilizar la frontera sur europea.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, y la portavoz de Exteriores, Maria Zajarova, han negado cualquier implicación del país. Desde Rusia consideran que las afirmaciones de Sánchez carecen de base firme y no reflejan la realidad.
Críticas al uso de la vía diplomática
El Ministerio de Exteriores ruso ha censurado que España no haya empleado los canales institucionales y diplomáticos habituales —como la Embajada en Madrid, la misión diplomática en Moscú o los mecanismos multilaterales de la ONU— antes de hacer declaraciones públicas.
«Madrid no tomó ninguna de estas acciones y rápidamente acudió a los micrófonos para emitir declaraciones sin contar con evidencias que las respalden», indicaron fuentes del Ministerio de Exteriores ruso a la agencia RIA Nóvosti, estableciendo que cualquier diálogo oficial depende de la presentación de datos concretos y verificables.
Contexto diplomático complicado
Las declaraciones de la Portavocía rusa se suman al descontento expresado por otros actores internacionales mencionados por el presidente del Gobierno, en un entorno diplomático tenso, mientras el Ejecutivo español se basa en informes internos de inteligencia y alertas de la Comisión Europea sobre focos de desinformación en redes sociales.
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MADRID / MOSCÚ — El Gobierno ruso ha respondido con firmeza a las declaraciones del presidente Pedro Sánchez sobre la supuesta participación de Moscú en las campañas de desinformación que avivaron la crisis migratoria en Ceuta. Desde Moscú, la Portavocía del Ministerio de Asuntos Exteriores ha solicitado a Madrid la presentación de pruebas verificables y ha expresado críticas hacia la gestión pública del Ejecutivo español.
Rechazo a las acusaciones desde Moncloa
La tensión diplomática se originó tras las palabras de Pedro Sánchez en una entrevista radiofónica, donde exoneró a Marruecos de responsabilidad y señaló a redes de influencia relacionadas con Rusia, Israel y la «internacional ultraderechista» como propagadoras de desinformación para desestabilizar la frontera sur europea.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, y la portavoz de Exteriores, Maria Zajarova, han negado cualquier implicación del país. Desde Rusia consideran que las afirmaciones de Sánchez carecen de base firme y no reflejan la realidad.
Críticas al uso de la vía diplomática
El Ministerio de Exteriores ruso ha censurado que España no haya empleado los canales institucionales y diplomáticos habituales —como la Embajada en Madrid, la misión diplomática en Moscú o los mecanismos multilaterales de la ONU— antes de hacer declaraciones públicas.
«Madrid no tomó ninguna de estas acciones y rápidamente acudió a los micrófonos para emitir declaraciones sin contar con evidencias que las respalden», indicaron fuentes del Ministerio de Exteriores ruso a la agencia RIA Nóvosti, estableciendo que cualquier diálogo oficial depende de la presentación de datos concretos y verificables.
Contexto diplomático complicado
Las declaraciones de la Portavocía rusa se suman al descontento expresado por otros actores internacionales mencionados por el presidente del Gobierno, en un entorno diplomático tenso, mientras el Ejecutivo español se basa en informes internos de inteligencia y alertas de la Comisión Europea sobre focos de desinformación en redes sociales.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso niega tener relación con las campañas de desinformación sobre el flujo migratorio y critica que el presidente del Gobierno español haya optado por dirigirse a los medios en lugar de utilizar los canales diplomáticos.
MADRID / MOSCÚ — El Gobierno ruso ha respondido con firmeza a las declaraciones del presidente Pedro Sánchez sobre la supuesta participación de Moscú en las campañas de desinformación que avivaron la crisis migratoria en Ceuta. Desde Moscú, la Portavocía del Ministerio de Asuntos Exteriores ha solicitado a Madrid la presentación de pruebas verificables y ha expresado críticas hacia la gestión pública del Ejecutivo español.
Rechazo a las acusaciones desde Moncloa
La tensión diplomática se originó tras las palabras de Pedro Sánchez en una entrevista radiofónica, donde exoneró a Marruecos de responsabilidad y señaló a redes de influencia relacionadas con Rusia, Israel y la «internacional ultraderechista» como propagadoras de desinformación para desestabilizar la frontera sur europea.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, y la portavoz de Exteriores, Maria Zajarova, han negado cualquier implicación del país. Desde Rusia consideran que las afirmaciones de Sánchez carecen de base firme y no reflejan la realidad.
Críticas al uso de la vía diplomática
El Ministerio de Exteriores ruso ha censurado que España no haya empleado los canales institucionales y diplomáticos habituales —como la Embajada en Madrid, la misión diplomática en Moscú o los mecanismos multilaterales de la ONU— antes de hacer declaraciones públicas.
«Madrid no tomó ninguna de estas acciones y rápidamente acudió a los micrófonos para emitir declaraciones sin contar con evidencias que las respalden», indicaron fuentes del Ministerio de Exteriores ruso a la agencia RIA Nóvosti, estableciendo que cualquier diálogo oficial depende de la presentación de datos concretos y verificables.
Contexto diplomático complicado
Las declaraciones de la Portavocía rusa se suman al descontento expresado por otros actores internacionales mencionados por el presidente del Gobierno, en un entorno diplomático tenso, mientras el Ejecutivo español se basa en informes internos de inteligencia y alertas de la Comisión Europea sobre focos de desinformación en redes sociales.
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MADRID / MOSCÚ — El Gobierno ruso ha respondido con firmeza a las declaraciones del presidente Pedro Sánchez sobre la supuesta participación de Moscú en las campañas de desinformación que avivaron la crisis migratoria en Ceuta. Desde Moscú, la Portavocía del Ministerio de Asuntos Exteriores ha solicitado a Madrid la presentación de pruebas verificables y ha expresado críticas hacia la gestión pública del Ejecutivo español.
Rechazo a las acusaciones desde Moncloa
La tensión diplomática se originó tras las palabras de Pedro Sánchez en una entrevista radiofónica, donde exoneró a Marruecos de responsabilidad y señaló a redes de influencia relacionadas con Rusia, Israel y la «internacional ultraderechista» como propagadoras de desinformación para desestabilizar la frontera sur europea.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, y la portavoz de Exteriores, Maria Zajarova, han negado cualquier implicación del país. Desde Rusia consideran que las afirmaciones de Sánchez carecen de base firme y no reflejan la realidad.
Críticas al uso de la vía diplomática
El Ministerio de Exteriores ruso ha censurado que España no haya empleado los canales institucionales y diplomáticos habituales —como la Embajada en Madrid, la misión diplomática en Moscú o los mecanismos multilaterales de la ONU— antes de hacer declaraciones públicas.
«Madrid no tomó ninguna de estas acciones y rápidamente acudió a los micrófonos para emitir declaraciones sin contar con evidencias que las respalden», indicaron fuentes del Ministerio de Exteriores ruso a la agencia RIA Nóvosti, estableciendo que cualquier diálogo oficial depende de la presentación de datos concretos y verificables.
Contexto diplomático complicado
Las declaraciones de la Portavocía rusa se suman al descontento expresado por otros actores internacionales mencionados por el presidente del Gobierno, en un entorno diplomático tenso, mientras el Ejecutivo español se basa en informes internos de inteligencia y alertas de la Comisión Europea sobre focos de desinformación en redes sociales.

















