Los envases vendidos en la Unión Europea deberán mostrar información nueva obligatoria a partir del 12 de agosto de 2028, conforme a lo dispuesto por el Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos.
Esta regulación tiene el propósito de facilitar a los consumidores la identificación de los materiales usados, mejorar las tasas de reciclaje y promover la disminución del impacto ambiental derivado de los residuos.
Entre las modificaciones más destacadas estarán la inclusión de pictogramas y detalles más precisos sobre la composición de los envases, así como información acerca de su compostabilidad y posibles sustancias presentes.
Información que debe aparecer en los envases desde 2028
A partir del 12 de agosto de 2028, será obligatorio que los envases indiquen claramente los materiales con que han sido fabricados.
La normativa contempla el uso de pictogramas estandarizados, para que los consumidores puedan identificar con facilidad la correcta gestión de cada residuo.
Asimismo, se deberá mostrar información sobre:
- Los materiales empleados en el envase.
- Su facultad para ser compostable.
- La existencia de sustancias clasificadas como preocupantes.
El fin es crear un sistema armonizado que sea entendido de forma similar en todos los Estados miembros de la Unión Europea.
Incorporación de códigos QR al etiquetado
La información física en el envase podrá completarse con códigos QR u otros métodos digitales.
Estas herramientas ayudarán a ofrecer más detalles sin necesidad de adicionar grandes textos en el embalaje.
Así, el consumidor podrá acceder desde su teléfono móvil a información adicional sobre la composición, reciclaje o gestión del producto luego de su uso.
Obligatoriedad del reciclaje para todos los envases desde 2030
El Reglamento europeo incluye también metas a futuro.
Desde 2030, los envases vendidos en la Unión Europea deben ser reciclables, y a partir de 2035 deberán ser aptos para un reciclaje a gran escala.
Esto obligará a los fabricantes a revisar materiales, diseños y procesos productivos en los próximos años.
La estrategia comunitaria busca disminuir progresivamente los envases difíciles de reciclar y promover modelos basados en una economía circular.
Incremento de opciones para rellenar envases
El reglamento también impulsa medidas para promover la reutilización.
Desde 2027, algunos establecimientos deberán permitir a los consumidores usar sus propios recipientes para rellenar ciertos productos.
A partir de 2028, se ampliará la obligación de ofrecer opciones con envases reutilizables en distintos sectores.
Estas acciones pretenden disminuir el uso de recipientes desechables y fomentar la reutilización de determinados envases.
Limitaciones para envases desechables
El reglamento europeo también introduce nuevas restricciones para ciertos envases plásticos de un solo uso.
Se impondrán límites sobre el espacio vacío innecesario en algunos embalajes, para evitar que sean excesivamente grandes en comparación al producto.
Con estas medidas, la Unión Europea busca reducir tanto la cantidad de material empleado como el volumen de residuos originados por el comercio y consumo.
Adaptación de empresas y fabricantes
La normativa exigirá a fabricantes, distribuidores y comercios modificar gradualmente sus procesos de producción y etiquetado.
Aunque algunas obligaciones tienen plazo a varios años, las empresas deberán adecuar sus envases para cumplir en las fechas establecidas.
Para los consumidores, el cambio más evidente llegará el 12 de agosto de 2028, cuando los nuevos sistemas de información sean implementados de forma generalizada en los envases dentro de la Unión Europea.
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Esta regulación tiene el propósito de facilitar a los consumidores la identificación de los materiales usados, mejorar las tasas de reciclaje y promover la disminución del impacto ambiental derivado de los residuos.
Entre las modificaciones más destacadas estarán la inclusión de pictogramas y detalles más precisos sobre la composición de los envases, así como información acerca de su compostabilidad y posibles sustancias presentes.
Información que debe aparecer en los envases desde 2028
A partir del 12 de agosto de 2028, será obligatorio que los envases indiquen claramente los materiales con que han sido fabricados.
La normativa contempla el uso de pictogramas estandarizados, para que los consumidores puedan identificar con facilidad la correcta gestión de cada residuo.
Asimismo, se deberá mostrar información sobre:
- Los materiales empleados en el envase.
- Su facultad para ser compostable.
- La existencia de sustancias clasificadas como preocupantes.
El fin es crear un sistema armonizado que sea entendido de forma similar en todos los Estados miembros de la Unión Europea.
Incorporación de códigos QR al etiquetado
La información física en el envase podrá completarse con códigos QR u otros métodos digitales.
Estas herramientas ayudarán a ofrecer más detalles sin necesidad de adicionar grandes textos en el embalaje.
Así, el consumidor podrá acceder desde su teléfono móvil a información adicional sobre la composición, reciclaje o gestión del producto luego de su uso.
Obligatoriedad del reciclaje para todos los envases desde 2030
El Reglamento europeo incluye también metas a futuro.
Desde 2030, los envases vendidos en la Unión Europea deben ser reciclables, y a partir de 2035 deberán ser aptos para un reciclaje a gran escala.
Esto obligará a los fabricantes a revisar materiales, diseños y procesos productivos en los próximos años.
La estrategia comunitaria busca disminuir progresivamente los envases difíciles de reciclar y promover modelos basados en una economía circular.
Incremento de opciones para rellenar envases
El reglamento también impulsa medidas para promover la reutilización.
Desde 2027, algunos establecimientos deberán permitir a los consumidores usar sus propios recipientes para rellenar ciertos productos.
A partir de 2028, se ampliará la obligación de ofrecer opciones con envases reutilizables en distintos sectores.
Estas acciones pretenden disminuir el uso de recipientes desechables y fomentar la reutilización de determinados envases.
Limitaciones para envases desechables
El reglamento europeo también introduce nuevas restricciones para ciertos envases plásticos de un solo uso.
Se impondrán límites sobre el espacio vacío innecesario en algunos embalajes, para evitar que sean excesivamente grandes en comparación al producto.
Con estas medidas, la Unión Europea busca reducir tanto la cantidad de material empleado como el volumen de residuos originados por el comercio y consumo.
Adaptación de empresas y fabricantes
La normativa exigirá a fabricantes, distribuidores y comercios modificar gradualmente sus procesos de producción y etiquetado.
Aunque algunas obligaciones tienen plazo a varios años, las empresas deberán adecuar sus envases para cumplir en las fechas establecidas.
Para los consumidores, el cambio más evidente llegará el 12 de agosto de 2028, cuando los nuevos sistemas de información sean implementados de forma generalizada en los envases dentro de la Unión Europea.
Los envases vendidos en la Unión Europea deberán mostrar información nueva obligatoria a partir del 12 de agosto de 2028, conforme a lo dispuesto por el Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos.
Esta regulación tiene el propósito de facilitar a los consumidores la identificación de los materiales usados, mejorar las tasas de reciclaje y promover la disminución del impacto ambiental derivado de los residuos.
Entre las modificaciones más destacadas estarán la inclusión de pictogramas y detalles más precisos sobre la composición de los envases, así como información acerca de su compostabilidad y posibles sustancias presentes.
Información que debe aparecer en los envases desde 2028
A partir del 12 de agosto de 2028, será obligatorio que los envases indiquen claramente los materiales con que han sido fabricados.
La normativa contempla el uso de pictogramas estandarizados, para que los consumidores puedan identificar con facilidad la correcta gestión de cada residuo.
Asimismo, se deberá mostrar información sobre:
- Los materiales empleados en el envase.
- Su facultad para ser compostable.
- La existencia de sustancias clasificadas como preocupantes.
El fin es crear un sistema armonizado que sea entendido de forma similar en todos los Estados miembros de la Unión Europea.
Incorporación de códigos QR al etiquetado
La información física en el envase podrá completarse con códigos QR u otros métodos digitales.
Estas herramientas ayudarán a ofrecer más detalles sin necesidad de adicionar grandes textos en el embalaje.
Así, el consumidor podrá acceder desde su teléfono móvil a información adicional sobre la composición, reciclaje o gestión del producto luego de su uso.
Obligatoriedad del reciclaje para todos los envases desde 2030
El Reglamento europeo incluye también metas a futuro.
Desde 2030, los envases vendidos en la Unión Europea deben ser reciclables, y a partir de 2035 deberán ser aptos para un reciclaje a gran escala.
Esto obligará a los fabricantes a revisar materiales, diseños y procesos productivos en los próximos años.
La estrategia comunitaria busca disminuir progresivamente los envases difíciles de reciclar y promover modelos basados en una economía circular.
Incremento de opciones para rellenar envases
El reglamento también impulsa medidas para promover la reutilización.
Desde 2027, algunos establecimientos deberán permitir a los consumidores usar sus propios recipientes para rellenar ciertos productos.
A partir de 2028, se ampliará la obligación de ofrecer opciones con envases reutilizables en distintos sectores.
Estas acciones pretenden disminuir el uso de recipientes desechables y fomentar la reutilización de determinados envases.
Limitaciones para envases desechables
El reglamento europeo también introduce nuevas restricciones para ciertos envases plásticos de un solo uso.
Se impondrán límites sobre el espacio vacío innecesario en algunos embalajes, para evitar que sean excesivamente grandes en comparación al producto.
Con estas medidas, la Unión Europea busca reducir tanto la cantidad de material empleado como el volumen de residuos originados por el comercio y consumo.
Adaptación de empresas y fabricantes
La normativa exigirá a fabricantes, distribuidores y comercios modificar gradualmente sus procesos de producción y etiquetado.
Aunque algunas obligaciones tienen plazo a varios años, las empresas deberán adecuar sus envases para cumplir en las fechas establecidas.
Para los consumidores, el cambio más evidente llegará el 12 de agosto de 2028, cuando los nuevos sistemas de información sean implementados de forma generalizada en los envases dentro de la Unión Europea.
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Esta regulación tiene el propósito de facilitar a los consumidores la identificación de los materiales usados, mejorar las tasas de reciclaje y promover la disminución del impacto ambiental derivado de los residuos.
Entre las modificaciones más destacadas estarán la inclusión de pictogramas y detalles más precisos sobre la composición de los envases, así como información acerca de su compostabilidad y posibles sustancias presentes.
Información que debe aparecer en los envases desde 2028
A partir del 12 de agosto de 2028, será obligatorio que los envases indiquen claramente los materiales con que han sido fabricados.
La normativa contempla el uso de pictogramas estandarizados, para que los consumidores puedan identificar con facilidad la correcta gestión de cada residuo.
Asimismo, se deberá mostrar información sobre:
- Los materiales empleados en el envase.
- Su facultad para ser compostable.
- La existencia de sustancias clasificadas como preocupantes.
El fin es crear un sistema armonizado que sea entendido de forma similar en todos los Estados miembros de la Unión Europea.
Incorporación de códigos QR al etiquetado
La información física en el envase podrá completarse con códigos QR u otros métodos digitales.
Estas herramientas ayudarán a ofrecer más detalles sin necesidad de adicionar grandes textos en el embalaje.
Así, el consumidor podrá acceder desde su teléfono móvil a información adicional sobre la composición, reciclaje o gestión del producto luego de su uso.
Obligatoriedad del reciclaje para todos los envases desde 2030
El Reglamento europeo incluye también metas a futuro.
Desde 2030, los envases vendidos en la Unión Europea deben ser reciclables, y a partir de 2035 deberán ser aptos para un reciclaje a gran escala.
Esto obligará a los fabricantes a revisar materiales, diseños y procesos productivos en los próximos años.
La estrategia comunitaria busca disminuir progresivamente los envases difíciles de reciclar y promover modelos basados en una economía circular.
Incremento de opciones para rellenar envases
El reglamento también impulsa medidas para promover la reutilización.
Desde 2027, algunos establecimientos deberán permitir a los consumidores usar sus propios recipientes para rellenar ciertos productos.
A partir de 2028, se ampliará la obligación de ofrecer opciones con envases reutilizables en distintos sectores.
Estas acciones pretenden disminuir el uso de recipientes desechables y fomentar la reutilización de determinados envases.
Limitaciones para envases desechables
El reglamento europeo también introduce nuevas restricciones para ciertos envases plásticos de un solo uso.
Se impondrán límites sobre el espacio vacío innecesario en algunos embalajes, para evitar que sean excesivamente grandes en comparación al producto.
Con estas medidas, la Unión Europea busca reducir tanto la cantidad de material empleado como el volumen de residuos originados por el comercio y consumo.
Adaptación de empresas y fabricantes
La normativa exigirá a fabricantes, distribuidores y comercios modificar gradualmente sus procesos de producción y etiquetado.
Aunque algunas obligaciones tienen plazo a varios años, las empresas deberán adecuar sus envases para cumplir en las fechas establecidas.
Para los consumidores, el cambio más evidente llegará el 12 de agosto de 2028, cuando los nuevos sistemas de información sean implementados de forma generalizada en los envases dentro de la Unión Europea.

















