La contribución económica de los padres se ha establecido como un método habitual para que numerosos jóvenes pueden afrontar el ingreso o los gastos relacionados con la compra de su primera vivienda. No obstante, una transferencia familiar realizada sin la documentación adecuada puede generar interrogantes ante la Agencia Tributaria.
Es fundamental identificar desde el comienzo si el dinero se entrega en forma de donación o bajo la modalidad de préstamo familiar, ya que cada figura implica distintas consecuencias fiscales.
El abogado David Jiménez alerta que, si no existen documentos que acrediten otra finalidad, Hacienda puede interpretar que la entrega de dinero de los padres a los hijos funciona como una donación.
Donación o préstamo: una distinción clave
Antes de efectuar la transferencia, es necesario que la familia defina si los padres están realizando un regalo o si el hijo deberá devolver el dinero recibido.
En el caso de una donación, el hijo percibe el dinero sin obligación de devolución. En esta situación, debe cumplir con las responsabilidades vinculadas al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
El monto final dependerá, entre otros aspectos, del dinero transferido y de las bonificaciones o reducciones vigentes en la comunidad autónoma correspondiente.
Por otro lado, cuando el dinero se entrega como un préstamo entre familiares, existe una obligación real de reintegro. Este tipo de operación puede estar exenta de tributar, siempre que se documente y se presente adecuadamente ante la autoridad competente.
Implicaciones de realizar solamente una transferencia
Una transferencia bancaria sin contrato ni una explicación clara puede generar dudas respecto a la naturaleza real de la operación.
De acuerdo con el experto mencionado, la normativa tributaria permite suponer que ciertas entregas de dinero son gratuitas, salvo que los contribuyentes acrediten que corresponden a un préstamo u otro tipo de operación distinta.
Por esta razón, no es suficiente escribir «préstamo» en el campo de concepto de la transferencia. La familia debe conservar evidencias que demuestren que el dinero será devuelto y que existe un acuerdo genuino entre ambas partes.
El documento recomendable para firmar
Cuando los padres otorgan un préstamo, se aconseja formalizar un contrato de préstamo familiar.
Dicho contrato debe incluir, al menos, la identificación de las partes, la cantidad prestada, la fecha en la que se entregó, el plazo para la devolución y la forma en la que se realizarán los pagos.
Además, es necesario especificar si el préstamo genera intereses o si se concede sin ellos. A pesar de tratarse de una operación familiar, las condiciones deben ser claras y acordes con lo que luego suceda en la práctica.
Este contrato se convierte en la principal evidencia para acreditar ante Hacienda que el dinero no fue entregado como un regalo.
La devolución debe ser efectiva y demostrable
Un préstamo no puede existir únicamente en documentos. El hijo está obligado a devolver el dinero conforme a lo pactado.
El abogado recomienda que tanto la entrega inicial como los pagos posteriores se realicen mediante transferencias bancarias, evitando así los pagos en efectivo que dificultan su comprobación.
Los justificantes bancarios, el contrato y el plan de pagos servirán para acreditar que existe una devolución real.
Si no se cumplen los pagos establecidos o si nunca hubo intención de recuperar el dinero, Hacienda podría considerar que el préstamo es en realidad una donación disfrazada.
No es recomendable simular un préstamo
Calificar como préstamo un dinero que es realmente un regalo puede dar lugar a una regularización fiscal.
En este escenario, la Agencia Tributaria estaría facultada para exigir el pago del impuesto correspondiente a la donación, junto con intereses y posibles sanciones si considera que la declaración fue incorrecta.
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UNIRME GRATIS AL CANALPor ello, la modalidad seleccionada debe reflejar la verdadera intención de las partes.
Si los padres no esperan recuperar el dinero, lo adecuado es tramitarlo como una donación y cumplir con las obligaciones fiscales asociadas.
Es necesario comunicar el préstamo
Aunque los préstamos entre familiares pueden estar exentos de tributación, normalmente requieren formalización y presentación ante la administración tributaria correspondiente.
Esta gestión permite dejar una constancia oficial de la operación y fortalecer la documentación disponible para posibles revisiones posteriores.
Los procedimientos y plazos varían según la comunidad autónoma, por lo que se recomienda consultar la normativa aplicable antes de efectuar la transferencia.
Formalizar la ayuda previene inconvenientes futuros
La adquisición de una vivienda implica movimientos financieros significativos, que pueden ser objeto de revisión por parte de Hacienda.
Documentar adecuadamente la ayuda familiar sirve para justificar el origen de los fondos destinados al pago de la entrada, impuestos, gastos de compraventa o parte del importe del inmueble.
Decidir si se trata de una donación o un préstamo, firmar el contrato correspondiente y conservar los justificantes bancarios son claves para evitar inspecciones, ajustes o sanciones posteriores.

















