La expansión del brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) sigue en aumento, con un total de 4.053 casos confirmados y 1.850 muertes, según los datos más recientes ofrecidos por las autoridades congoleñas hasta el 5 de agosto.
Declarada el pasado 15 de mayo en la región oriental del país, esta epidemia tiene una tasa de mortalidad del 45,7%. En las últimas dos semanas se han contabilizado cerca de 1.000 nuevos contagios, hecho que ha llevado a Médicos Sin Fronteras (MSF) a advertir sobre una propagación a un ritmo “sin precedentes”.
Cerca de 700 pacientes siguen aislados o hospitalizados
Según el Ministerio de Comunicación de la RDC, 694 personas continúan en aislamiento o internadas, mientras que 793 han superado la enfermedad.
La tasa de seguimiento de contactos alcanza el 77,7%, aunque todavía existen dificultades para rastrear a todos los que han estado en contacto con infectados, lo cual representa un gran reto para frenar la propagación.
En ciertas regiones, este porcentaje es notablemente más bajo.
El brote afecta a cinco provincias
Hasta ahora, la epidemia se ha extendido a cinco provincias del país.
Ituri continúa siendo el principal foco, pero también se han detectado casos en Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uélé y Tshopo.
La presencia de casos sospechosos fuera de las cadenas de contagio identificadas genera preocupación en el ámbito sanitario, ya que complica la anticipación de nuevos focos de infección.
MSF advierte de una expansión sin indicios de desaceleración
Médicos Sin Fronteras ha señalado que, transcurridos dos meses y medio desde la declaración de la epidemia, esta sigue avanzando sin mostrar señales claras de desaceleración.
La organización informa que continúan detectándose casos sospechosos en nuevas zonas y solicita una expansión inmediata de la respuesta sanitaria.
Uno de los principales problemas sigue siendo el rastreo de contactos.
Por ejemplo, en Ituri, solo se ha conseguido localizar al 59% de las personas que estuvieron en contacto con infectados, según MSF.
La cepa Bundibugyo es la responsable del brote
El brote se debe a la variante Bundibugyo del virus del ébola.
Los datos indican que esta cepa presenta una mortalidad aproximada entre el 30% y el 50%.
Actualmente no cuenta con una vacuna autorizada ni un tratamiento específico, lo que dificulta su control y obliga a centrar los esfuerzos en el aislamiento de pacientes, la atención médica y el seguimiento de contactos.
El desafío sanitario se agrava ante un escenario complejo
El rápido avance geográfico y el elevado número de casos han incrementado la presión sobre los servicios sanitarios locales.
Las autoridades congoleñas y organismos internacionales trabajan para detectar nuevos contagios, aislar a los enfermos y cortar las cadenas de transmisión.
MSF considera fundamental reforzar los recursos humanos y materiales, mejorar la vigilancia epidemiológica y aumentar la capacidad para identificar rápidamente a las personas expuestas.
Con más de 4.000 casos confirmados y 1.850 muertes, este brote representa una de las principales emergencias sanitarias actuales para la República Democrática del Congo.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALLa expansión del brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) sigue en aumento, con un total de 4.053 casos confirmados y 1.850 muertes, según los datos más recientes ofrecidos por las autoridades congoleñas hasta el 5 de agosto.
Declarada el pasado 15 de mayo en la región oriental del país, esta epidemia tiene una tasa de mortalidad del 45,7%. En las últimas dos semanas se han contabilizado cerca de 1.000 nuevos contagios, hecho que ha llevado a Médicos Sin Fronteras (MSF) a advertir sobre una propagación a un ritmo “sin precedentes”.
Cerca de 700 pacientes siguen aislados o hospitalizados
Según el Ministerio de Comunicación de la RDC, 694 personas continúan en aislamiento o internadas, mientras que 793 han superado la enfermedad.
La tasa de seguimiento de contactos alcanza el 77,7%, aunque todavía existen dificultades para rastrear a todos los que han estado en contacto con infectados, lo cual representa un gran reto para frenar la propagación.
En ciertas regiones, este porcentaje es notablemente más bajo.
El brote afecta a cinco provincias
Hasta ahora, la epidemia se ha extendido a cinco provincias del país.
Ituri continúa siendo el principal foco, pero también se han detectado casos en Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uélé y Tshopo.
La presencia de casos sospechosos fuera de las cadenas de contagio identificadas genera preocupación en el ámbito sanitario, ya que complica la anticipación de nuevos focos de infección.
MSF advierte de una expansión sin indicios de desaceleración
Médicos Sin Fronteras ha señalado que, transcurridos dos meses y medio desde la declaración de la epidemia, esta sigue avanzando sin mostrar señales claras de desaceleración.
La organización informa que continúan detectándose casos sospechosos en nuevas zonas y solicita una expansión inmediata de la respuesta sanitaria.
Uno de los principales problemas sigue siendo el rastreo de contactos.
Por ejemplo, en Ituri, solo se ha conseguido localizar al 59% de las personas que estuvieron en contacto con infectados, según MSF.
La cepa Bundibugyo es la responsable del brote
El brote se debe a la variante Bundibugyo del virus del ébola.
Los datos indican que esta cepa presenta una mortalidad aproximada entre el 30% y el 50%.
Actualmente no cuenta con una vacuna autorizada ni un tratamiento específico, lo que dificulta su control y obliga a centrar los esfuerzos en el aislamiento de pacientes, la atención médica y el seguimiento de contactos.
El desafío sanitario se agrava ante un escenario complejo
El rápido avance geográfico y el elevado número de casos han incrementado la presión sobre los servicios sanitarios locales.
Las autoridades congoleñas y organismos internacionales trabajan para detectar nuevos contagios, aislar a los enfermos y cortar las cadenas de transmisión.
MSF considera fundamental reforzar los recursos humanos y materiales, mejorar la vigilancia epidemiológica y aumentar la capacidad para identificar rápidamente a las personas expuestas.
Con más de 4.000 casos confirmados y 1.850 muertes, este brote representa una de las principales emergencias sanitarias actuales para la República Democrática del Congo.
La expansión del brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) sigue en aumento, con un total de 4.053 casos confirmados y 1.850 muertes, según los datos más recientes ofrecidos por las autoridades congoleñas hasta el 5 de agosto.
Declarada el pasado 15 de mayo en la región oriental del país, esta epidemia tiene una tasa de mortalidad del 45,7%. En las últimas dos semanas se han contabilizado cerca de 1.000 nuevos contagios, hecho que ha llevado a Médicos Sin Fronteras (MSF) a advertir sobre una propagación a un ritmo “sin precedentes”.
Cerca de 700 pacientes siguen aislados o hospitalizados
Según el Ministerio de Comunicación de la RDC, 694 personas continúan en aislamiento o internadas, mientras que 793 han superado la enfermedad.
La tasa de seguimiento de contactos alcanza el 77,7%, aunque todavía existen dificultades para rastrear a todos los que han estado en contacto con infectados, lo cual representa un gran reto para frenar la propagación.
En ciertas regiones, este porcentaje es notablemente más bajo.
El brote afecta a cinco provincias
Hasta ahora, la epidemia se ha extendido a cinco provincias del país.
Ituri continúa siendo el principal foco, pero también se han detectado casos en Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uélé y Tshopo.
La presencia de casos sospechosos fuera de las cadenas de contagio identificadas genera preocupación en el ámbito sanitario, ya que complica la anticipación de nuevos focos de infección.
MSF advierte de una expansión sin indicios de desaceleración
Médicos Sin Fronteras ha señalado que, transcurridos dos meses y medio desde la declaración de la epidemia, esta sigue avanzando sin mostrar señales claras de desaceleración.
La organización informa que continúan detectándose casos sospechosos en nuevas zonas y solicita una expansión inmediata de la respuesta sanitaria.
Uno de los principales problemas sigue siendo el rastreo de contactos.
Por ejemplo, en Ituri, solo se ha conseguido localizar al 59% de las personas que estuvieron en contacto con infectados, según MSF.
La cepa Bundibugyo es la responsable del brote
El brote se debe a la variante Bundibugyo del virus del ébola.
Los datos indican que esta cepa presenta una mortalidad aproximada entre el 30% y el 50%.
Actualmente no cuenta con una vacuna autorizada ni un tratamiento específico, lo que dificulta su control y obliga a centrar los esfuerzos en el aislamiento de pacientes, la atención médica y el seguimiento de contactos.
El desafío sanitario se agrava ante un escenario complejo
El rápido avance geográfico y el elevado número de casos han incrementado la presión sobre los servicios sanitarios locales.
Las autoridades congoleñas y organismos internacionales trabajan para detectar nuevos contagios, aislar a los enfermos y cortar las cadenas de transmisión.
MSF considera fundamental reforzar los recursos humanos y materiales, mejorar la vigilancia epidemiológica y aumentar la capacidad para identificar rápidamente a las personas expuestas.
Con más de 4.000 casos confirmados y 1.850 muertes, este brote representa una de las principales emergencias sanitarias actuales para la República Democrática del Congo.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALLa expansión del brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) sigue en aumento, con un total de 4.053 casos confirmados y 1.850 muertes, según los datos más recientes ofrecidos por las autoridades congoleñas hasta el 5 de agosto.
Declarada el pasado 15 de mayo en la región oriental del país, esta epidemia tiene una tasa de mortalidad del 45,7%. En las últimas dos semanas se han contabilizado cerca de 1.000 nuevos contagios, hecho que ha llevado a Médicos Sin Fronteras (MSF) a advertir sobre una propagación a un ritmo “sin precedentes”.
Cerca de 700 pacientes siguen aislados o hospitalizados
Según el Ministerio de Comunicación de la RDC, 694 personas continúan en aislamiento o internadas, mientras que 793 han superado la enfermedad.
La tasa de seguimiento de contactos alcanza el 77,7%, aunque todavía existen dificultades para rastrear a todos los que han estado en contacto con infectados, lo cual representa un gran reto para frenar la propagación.
En ciertas regiones, este porcentaje es notablemente más bajo.
El brote afecta a cinco provincias
Hasta ahora, la epidemia se ha extendido a cinco provincias del país.
Ituri continúa siendo el principal foco, pero también se han detectado casos en Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uélé y Tshopo.
La presencia de casos sospechosos fuera de las cadenas de contagio identificadas genera preocupación en el ámbito sanitario, ya que complica la anticipación de nuevos focos de infección.
MSF advierte de una expansión sin indicios de desaceleración
Médicos Sin Fronteras ha señalado que, transcurridos dos meses y medio desde la declaración de la epidemia, esta sigue avanzando sin mostrar señales claras de desaceleración.
La organización informa que continúan detectándose casos sospechosos en nuevas zonas y solicita una expansión inmediata de la respuesta sanitaria.
Uno de los principales problemas sigue siendo el rastreo de contactos.
Por ejemplo, en Ituri, solo se ha conseguido localizar al 59% de las personas que estuvieron en contacto con infectados, según MSF.
La cepa Bundibugyo es la responsable del brote
El brote se debe a la variante Bundibugyo del virus del ébola.
Los datos indican que esta cepa presenta una mortalidad aproximada entre el 30% y el 50%.
Actualmente no cuenta con una vacuna autorizada ni un tratamiento específico, lo que dificulta su control y obliga a centrar los esfuerzos en el aislamiento de pacientes, la atención médica y el seguimiento de contactos.
El desafío sanitario se agrava ante un escenario complejo
El rápido avance geográfico y el elevado número de casos han incrementado la presión sobre los servicios sanitarios locales.
Las autoridades congoleñas y organismos internacionales trabajan para detectar nuevos contagios, aislar a los enfermos y cortar las cadenas de transmisión.
MSF considera fundamental reforzar los recursos humanos y materiales, mejorar la vigilancia epidemiológica y aumentar la capacidad para identificar rápidamente a las personas expuestas.
Con más de 4.000 casos confirmados y 1.850 muertes, este brote representa una de las principales emergencias sanitarias actuales para la República Democrática del Congo.

















