El expresidente del Gobierno reprocha el discurso de convocatoria electoral del 29-N por poner en duda la soberanía del Parlamento, equipara la retórica de los aliados de Moncloa con la del régimen chavista y defiende la fiabilidad del voto por correo ante las dudas planteadas por el PP.
Felipe González, expresidente del Gobierno, ha intensificado sus críticas contra el secretario general de su partido, Pedro Sánchez, tras las descalificaciones lanzadas por éste hacia el Congreso de los Diputados en el discurso con el que justificó la convocatoria de las elecciones generales para el próximo 29 de noviembre. En un homenaje celebrado en Madrid a los expresidentes autonómicos de Aragón y Extremadura, Javier Lambán y Guillermo Fernández Vara, González consideró inaceptable que la Jefatura del Ejecutivo cuestione la legitimidad de la Cámara Baja tras sufrir una derrota legislativa.
«Me resulta difícil aceptar que el presidente del Gobierno de mi país —no solo de mi partido, sino presidente del Gobierno de mi país— afirme que el órgano de la soberanía nacional el pasado viernes traicionó a la mayoría», declaró González con firmeza ante el público. Para el exdirigente socialista, cuestionar la autoridad institucional establece un precedente muy peligroso para la salud democrática de España: «Si se dice que el Parlamento traiciona la soberanía nacional, da igual que haya elecciones, porque también se podría decir lo mismo del siguiente Parlamento», advirtió.
Paralelismo con la retórica populista en Venezuela
El veterano líder del PSOE extendió sus críticas a las formaciones que apoyan a Moncloa, reprochando el desprecio mostrado por algunos aliados parlamentarios hacia el propio proceso electoral. «Escuché a ciertos políticos, no directamente del Gobierno, pero sí de la coalición que lo sustenta, afirmar que no son necesarias elecciones, sino soluciones. Es exactamente el mismo discurso que manejan en Venezuela. Eso me genera una gran preocupación», destacó González, equiparando la postura de las fuerzas aliadas de Sánchez con las estrategias discursivas del régimen venezolano.
No obstante, las advertencias de Felipe González no fueron dirigidas exclusivamente a la izquierda. El expresidente también quiso distanciarse de la oposición y rechazó las sospechas planteadas por el Partido Popular sobre la fiabilidad del voto postal en la cita electoral del 29-N. En este sentido, González realizó un firme alegato en defensa de la transparencia e integridad del sistema electoral español, subrayando que sembrar dudas sobre las normas democráticas solo genera una incertidumbre innecesaria y perjudicial a nivel institucional.
Petición de grandes acuerdos en vivienda, educación y Ceuta
Ante la escalada de tensión y confrontación partidista que domina la política actual, el expresidente hizo un llamamiento a los principales partidos para recuperar el espíritu de acuerdo y afrontar los problemas estructurales que afectan a la sociedad española. González destacó el acceso a la vivienda como el principal desafío del país y reclamó un gran pacto entre administraciones para hacer frente a la crisis habitacional.
«Esta situación requiere un acuerdo entre todas las administraciones», afirmó el exjefe del Ejecutivo, mostrando su preocupación por el clima de polarización que dificulta alcanzar consensos de Estado en asuntos de especial relevancia nacional, mencionando específicamente los retos en educación y el desafío estratégico que afronta la ciudad autónoma de Ceuta.
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Felipe González, expresidente del Gobierno, ha intensificado sus críticas contra el secretario general de su partido, Pedro Sánchez, tras las descalificaciones lanzadas por éste hacia el Congreso de los Diputados en el discurso con el que justificó la convocatoria de las elecciones generales para el próximo 29 de noviembre. En un homenaje celebrado en Madrid a los expresidentes autonómicos de Aragón y Extremadura, Javier Lambán y Guillermo Fernández Vara, González consideró inaceptable que la Jefatura del Ejecutivo cuestione la legitimidad de la Cámara Baja tras sufrir una derrota legislativa.
«Me resulta difícil aceptar que el presidente del Gobierno de mi país —no solo de mi partido, sino presidente del Gobierno de mi país— afirme que el órgano de la soberanía nacional el pasado viernes traicionó a la mayoría», declaró González con firmeza ante el público. Para el exdirigente socialista, cuestionar la autoridad institucional establece un precedente muy peligroso para la salud democrática de España: «Si se dice que el Parlamento traiciona la soberanía nacional, da igual que haya elecciones, porque también se podría decir lo mismo del siguiente Parlamento», advirtió.
Paralelismo con la retórica populista en Venezuela
El veterano líder del PSOE extendió sus críticas a las formaciones que apoyan a Moncloa, reprochando el desprecio mostrado por algunos aliados parlamentarios hacia el propio proceso electoral. «Escuché a ciertos políticos, no directamente del Gobierno, pero sí de la coalición que lo sustenta, afirmar que no son necesarias elecciones, sino soluciones. Es exactamente el mismo discurso que manejan en Venezuela. Eso me genera una gran preocupación», destacó González, equiparando la postura de las fuerzas aliadas de Sánchez con las estrategias discursivas del régimen venezolano.
No obstante, las advertencias de Felipe González no fueron dirigidas exclusivamente a la izquierda. El expresidente también quiso distanciarse de la oposición y rechazó las sospechas planteadas por el Partido Popular sobre la fiabilidad del voto postal en la cita electoral del 29-N. En este sentido, González realizó un firme alegato en defensa de la transparencia e integridad del sistema electoral español, subrayando que sembrar dudas sobre las normas democráticas solo genera una incertidumbre innecesaria y perjudicial a nivel institucional.
Petición de grandes acuerdos en vivienda, educación y Ceuta
Ante la escalada de tensión y confrontación partidista que domina la política actual, el expresidente hizo un llamamiento a los principales partidos para recuperar el espíritu de acuerdo y afrontar los problemas estructurales que afectan a la sociedad española. González destacó el acceso a la vivienda como el principal desafío del país y reclamó un gran pacto entre administraciones para hacer frente a la crisis habitacional.
«Esta situación requiere un acuerdo entre todas las administraciones», afirmó el exjefe del Ejecutivo, mostrando su preocupación por el clima de polarización que dificulta alcanzar consensos de Estado en asuntos de especial relevancia nacional, mencionando específicamente los retos en educación y el desafío estratégico que afronta la ciudad autónoma de Ceuta.
El expresidente del Gobierno reprocha el discurso de convocatoria electoral del 29-N por poner en duda la soberanía del Parlamento, equipara la retórica de los aliados de Moncloa con la del régimen chavista y defiende la fiabilidad del voto por correo ante las dudas planteadas por el PP.
Felipe González, expresidente del Gobierno, ha intensificado sus críticas contra el secretario general de su partido, Pedro Sánchez, tras las descalificaciones lanzadas por éste hacia el Congreso de los Diputados en el discurso con el que justificó la convocatoria de las elecciones generales para el próximo 29 de noviembre. En un homenaje celebrado en Madrid a los expresidentes autonómicos de Aragón y Extremadura, Javier Lambán y Guillermo Fernández Vara, González consideró inaceptable que la Jefatura del Ejecutivo cuestione la legitimidad de la Cámara Baja tras sufrir una derrota legislativa.
«Me resulta difícil aceptar que el presidente del Gobierno de mi país —no solo de mi partido, sino presidente del Gobierno de mi país— afirme que el órgano de la soberanía nacional el pasado viernes traicionó a la mayoría», declaró González con firmeza ante el público. Para el exdirigente socialista, cuestionar la autoridad institucional establece un precedente muy peligroso para la salud democrática de España: «Si se dice que el Parlamento traiciona la soberanía nacional, da igual que haya elecciones, porque también se podría decir lo mismo del siguiente Parlamento», advirtió.
Paralelismo con la retórica populista en Venezuela
El veterano líder del PSOE extendió sus críticas a las formaciones que apoyan a Moncloa, reprochando el desprecio mostrado por algunos aliados parlamentarios hacia el propio proceso electoral. «Escuché a ciertos políticos, no directamente del Gobierno, pero sí de la coalición que lo sustenta, afirmar que no son necesarias elecciones, sino soluciones. Es exactamente el mismo discurso que manejan en Venezuela. Eso me genera una gran preocupación», destacó González, equiparando la postura de las fuerzas aliadas de Sánchez con las estrategias discursivas del régimen venezolano.
No obstante, las advertencias de Felipe González no fueron dirigidas exclusivamente a la izquierda. El expresidente también quiso distanciarse de la oposición y rechazó las sospechas planteadas por el Partido Popular sobre la fiabilidad del voto postal en la cita electoral del 29-N. En este sentido, González realizó un firme alegato en defensa de la transparencia e integridad del sistema electoral español, subrayando que sembrar dudas sobre las normas democráticas solo genera una incertidumbre innecesaria y perjudicial a nivel institucional.
Petición de grandes acuerdos en vivienda, educación y Ceuta
Ante la escalada de tensión y confrontación partidista que domina la política actual, el expresidente hizo un llamamiento a los principales partidos para recuperar el espíritu de acuerdo y afrontar los problemas estructurales que afectan a la sociedad española. González destacó el acceso a la vivienda como el principal desafío del país y reclamó un gran pacto entre administraciones para hacer frente a la crisis habitacional.
«Esta situación requiere un acuerdo entre todas las administraciones», afirmó el exjefe del Ejecutivo, mostrando su preocupación por el clima de polarización que dificulta alcanzar consensos de Estado en asuntos de especial relevancia nacional, mencionando específicamente los retos en educación y el desafío estratégico que afronta la ciudad autónoma de Ceuta.
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Felipe González, expresidente del Gobierno, ha intensificado sus críticas contra el secretario general de su partido, Pedro Sánchez, tras las descalificaciones lanzadas por éste hacia el Congreso de los Diputados en el discurso con el que justificó la convocatoria de las elecciones generales para el próximo 29 de noviembre. En un homenaje celebrado en Madrid a los expresidentes autonómicos de Aragón y Extremadura, Javier Lambán y Guillermo Fernández Vara, González consideró inaceptable que la Jefatura del Ejecutivo cuestione la legitimidad de la Cámara Baja tras sufrir una derrota legislativa.
«Me resulta difícil aceptar que el presidente del Gobierno de mi país —no solo de mi partido, sino presidente del Gobierno de mi país— afirme que el órgano de la soberanía nacional el pasado viernes traicionó a la mayoría», declaró González con firmeza ante el público. Para el exdirigente socialista, cuestionar la autoridad institucional establece un precedente muy peligroso para la salud democrática de España: «Si se dice que el Parlamento traiciona la soberanía nacional, da igual que haya elecciones, porque también se podría decir lo mismo del siguiente Parlamento», advirtió.
Paralelismo con la retórica populista en Venezuela
El veterano líder del PSOE extendió sus críticas a las formaciones que apoyan a Moncloa, reprochando el desprecio mostrado por algunos aliados parlamentarios hacia el propio proceso electoral. «Escuché a ciertos políticos, no directamente del Gobierno, pero sí de la coalición que lo sustenta, afirmar que no son necesarias elecciones, sino soluciones. Es exactamente el mismo discurso que manejan en Venezuela. Eso me genera una gran preocupación», destacó González, equiparando la postura de las fuerzas aliadas de Sánchez con las estrategias discursivas del régimen venezolano.
No obstante, las advertencias de Felipe González no fueron dirigidas exclusivamente a la izquierda. El expresidente también quiso distanciarse de la oposición y rechazó las sospechas planteadas por el Partido Popular sobre la fiabilidad del voto postal en la cita electoral del 29-N. En este sentido, González realizó un firme alegato en defensa de la transparencia e integridad del sistema electoral español, subrayando que sembrar dudas sobre las normas democráticas solo genera una incertidumbre innecesaria y perjudicial a nivel institucional.
Petición de grandes acuerdos en vivienda, educación y Ceuta
Ante la escalada de tensión y confrontación partidista que domina la política actual, el expresidente hizo un llamamiento a los principales partidos para recuperar el espíritu de acuerdo y afrontar los problemas estructurales que afectan a la sociedad española. González destacó el acceso a la vivienda como el principal desafío del país y reclamó un gran pacto entre administraciones para hacer frente a la crisis habitacional.
«Esta situación requiere un acuerdo entre todas las administraciones», afirmó el exjefe del Ejecutivo, mostrando su preocupación por el clima de polarización que dificulta alcanzar consensos de Estado en asuntos de especial relevancia nacional, mencionando específicamente los retos en educación y el desafío estratégico que afronta la ciudad autónoma de Ceuta.
















