BARCELONA — Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, ha optado por fortalecer una táctica de acercamiento pragmático hacia Junts per Catalunya. Esta iniciativa, promovida desde la dirección nacional en Génova, tiene como objetivo presionar por posturas clave de la formación independentista y debilitar el respaldo parlamentario al Gobierno de Pedro Sánchez. Sin embargo, esta estrategia enfrenta el escepticismo y la distancia de las bases y dirigentes del PP en Cataluña, quienes ven con reservas una posible cooperación táctica con grupos soberanistas.
Un ajuste en las prioridades del discurso de Génova
Este giro estratégico se refleja en las recientes afirmaciones del portavoz en el Congreso, Miguel Tellado. Desde la dirección general se establece que el principal desafío político en España ha cambiado. Según Tellado, la verdadera amenaza actual no es el independentismo, sino la permanencia en el poder de una organización que califican como criminal, en referencia directa al Ejecutivo central. Con esta redefinición, Génova justifica la aproximación a Junts en base a aspectos socioeconómicos y la buena gestión pública.
En sus intervenciones recientes ante audiencias empresariales en Barcelona, Feijóo ha relegado el debate territorial a un plano secundario. En su discurso, el líder popular busca atraer tanto a Junts como al PNV, enfocándose en temas como la seguridad, el control migratorio, el crecimiento económico y la eficiencia en los servicios públicos, ámbitos en los que las fuerzas de centro-derecha catalanas y del resto de España comparten ciertas afinidades ideológicas.
El PP catalán mantiene la cautela
A pesar de las indicaciones de suavizar las críticas directas contra Carles Puigdemont para facilitar posibles acuerdos parlamentarios, el PP en Cataluña muestra importantes dudas. Fuentes internas del partido consideran improbable que Junts pueda apoyar, por ejemplo, una moción de censura o un cambio estructural que dependa del PP, afirmando internamente que «no hay nada que negociar» con el bloque liderado por Puigdemont. Para los populares catalanes, normalizar las negociaciones o depender del independentismo podría debilitar su coherencia política en la región.
Una estrategia orientada a futuras elecciones
A nivel nacional, Feijóo busca excluir a las facciones más extremas, como la ultraderecha, con la intención de ganar el apoyo de los nacionalistas para un posible gobierno interino que convoque elecciones anticipadas. No obstante, este camino es complejo: mientras Junts mantiene demandas variables y el PNV por ahora descarta abandonar el actual bloque de investidura, el PP alterna entre intentos de acercamiento táctico y críticas públicas a los aliados de Sánchez por continuar sosteniendo al Ejecutivo.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL















