La portavoz del Partido Popular en el Congreso de los Diputados, Ester Muñoz, ha comentado la renuncia de Óscar Puente como ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, indicando que su dimisión «llega 116 muertos tarde». Durante la sesión de la Diputación Permanente de la Cámara Baja, la representante popular relacionó directamente la salida del ministro con la reciente tragedia en Urda (Toledo) y el grave accidente ocurrido meses antes en Adamuz, Córdoba, sumando dos episodios críticos en el corredor de alta velocidad en menos de un año.
La dimisión de Óscar Puente fue anunciada inesperadamente durante su intervención final en el Congreso, en la que ofrecía explicaciones sobre los problemas técnicos en la red ferroviaria. En un movimiento político significativo a pocas semanas de las elecciones, el exministro confirmó su salida inmediata del Consejo de Ministros y también su decisión de no encabezar las listas electorales del PSOE para las elecciones generales del 29 de noviembre, saliendo así de la primera línea política.
Fuerte reproche del PP por la gestión del sistema ferroviario
En la sesión parlamentaria, el Partido Popular reprochó al Gobierno haber mantenido al ministro de Transportes en su cargo pese a las reiteradas advertencias de los organismos de seguridad y sindicatos ferroviarios sobre los riesgos en el tramo afectado. Muñoz resaltó que la dimisión no exime al Ejecutivo de su responsabilidad en la supervisión de las obras de mantenimiento y la gestión de la infraestructura de alta velocidad, demandando la realización de una auditoría externa para esclarecer las causas exactas del fallo en la señalización.
Las críticas de la portavoz popular reflejan la importancia política que ha adquirido el accidente de Toledo dentro de las Cortes Generales. La oposición exige que la investigación sobre las decisiones operativas de Adif y la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria continúe con total claridad, independientemente de los cambios en la dirección del ministerio.
Golpe a la campaña socialista ante la cita con las urnas del 29-N
La marcha de Puente representa un duro revés para la estrategia del PSOE en el inicio de la precampaña electoral. La renuncia a la candidatura deja al partido sin uno de sus miembros más combativos en un contexto de desgaste institucional y social por la crisis en el transporte ferroviario, lo que obliga a la dirección de Ferraz a reorganizar rápidamente sus listas y ajustar su mensaje político de cara al 29 de noviembre.
Con la salida formal del ministro, el Gobierno pretende frenar la pérdida de confianza ciudadana en los servicios esenciales y nombrar a un perfil técnico que se encargue de la reparación del tramo dañado en Urda y de implantar el plan de seguridad. Sin embargo, la oposición mantiene la presión sobre Moncloa, situando la gestión de las infraestructuras como un tema central en la campaña electoral.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL















