Génova trabaja para concluir los pactos autonómicos pendientes y evitar que la controversia por las coaliciones con la formación de Vox afecte la estrategia centrada en el candidato andaluz.
La dirección nacional del Partido Popular ha intensificado las gestiones para finalizar el acuerdo de gobierno con Vox en Aragón. Este avance responde a una estrategia temporal clara: Alberto Núñez Feijóo pretende gestionar estos pactos y resolver las tensiones territoriales antes de que la campaña electoral en Andalucía entre en su etapa decisiva.
Aragón, el próximo paso
Tras los consensos en Extremadura y Castilla y León, Jorge Azcón está ultimando una coalición con Vox en Aragón que, según indicaron fuentes involucradas, mantendrá un modelo similar al de los anteriores acuerdos, incorporando a la formación de Santiago Abascal al Ejecutivo regional. Génova ha decidido minimizar la exposición mediática de estos pactos, presentándolos como una cuestión de estabilidad frente a la parálisis política, con el fin de reducir el impacto negativo sobre la imagen nacional del partido.
Esta prisa por cerrar el consenso en Aragón se da en paralelo a un distanciamiento táctico de líderes relevantes como Isabel Díaz Ayuso y Juanma Moreno, que han marcado diferencias respecto a los términos del acuerdo alcanzado en Extremadura por María Guardiola, especialmente en temas delicados como la violencia de género y la inmigración.
Andalucía: una campaña concebida de forma independiente
El principal reto para el PP es impedir que la imagen de los pactos con la derecha extrema en otras regiones comprometa la narrativa de Juanma Moreno. El presidente andaluz busca lograr una mayoría suficiente que le permita gobernar sin alianza y ha diseñado una campaña centrada en la gestión y un «andalucismo moderado» orientado a atraer votantes de centro y antiguos simpatizantes socialistas.
Para conseguir este objetivo de «aislamiento», la dirección nacional ha aceptado las condiciones impuestas por Moreno:
- Presencia externa limitada: Se restringirán al máximo los eventos conjuntos con líderes nacionales y dirigentes de otras comunidades.
- Ausencia de figuras controvertidas: Durante la campaña, el PP prescindirá de participaciones de personalidades como José María Aznar o Mariano Rajoy, centrando toda la atención en el candidato andaluz.
- Control discursivo: Moreno evitará referirse a los pactos en Aragón o Extremadura, destacando que «Andalucía sigue un camino propio».
El desafío de evitar la contaminación electoral
A pesar de las medidas para aislar la campaña andaluza, la oposición ya utiliza estos acuerdos como principal argumento electoral. Desde el PSOE de María Jesús Montero enfatizan que «votar a Moreno equivale a incluir a Vox en San Telmo», utilizando los pactos en Aragón y Extremadura como ejemplo de lo que podría suceder en Andalucía si el PP no obtiene mayoría absoluta.
La estrategia de Génova es una carrera contrarreloj para cerrar todos los focos conflictivos en el resto del país durante esta semana, de modo que cuando inicie la campaña en Andalucía, el debate sobre los pactos con Vox sea un tema superado.
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