Los ministros Bolaños, Puente, Marlaska y Cuerpo, junto al jefe de gabinete Diego Rubio, mantuvieron contactos de urgencia tras la negativa unánime de Junts a apoyar las medidas en el Congreso.
Madrid | El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha llegado a su mayor bloqueo parlamentario. Durante la madrugada, los principales dirigentes de Moncloa llevaron a cabo intensas consultas para evaluar la posible disolución inmediata de las Cortes Generales y la convocatoria de elecciones anticipadas. Estas deliberaciones se produjeron horas antes de que el Pleno del Congreso vote —y probablemente rechace— los dos Reales Decretos-ley de vivienda impulsados por el Gobierno tras la fuerte reacción social provocada por el ‘caso Maricarmen’.
Según informó OKDIARIO, el debate interno comenzó tras confirmarse la decisión unánime de la ejecutiva de Junts per Catalunya de oponerse a ambas propuestas. En las conversaciones nocturnas participaron los ministros Félix Bolaños (Justicia y Relaciones con las Cortes), Óscar Puente (Transportes), Fernando Grande-Marlaska (Interior) y Carlos Cuerpo (Economía), así como el jefe de gabinete de la Presidencia, Diego Rubio. La cuestión principal es si conviene adelantar las elecciones inmediatamente o intentar prolongar una legislatura marcada por la parálisis normativa.
La ruptura de la mayoría de investidura
El cambio de estrategia de Moncloa responde al desgaste de la aritmética parlamentaria. La firme postura de los siete diputados de Carles Puigdemont, junto con los votos en contra de PP, Vox, UPN y Coalición Canaria, ofrece al bloque del ‘no’ una mayoría de 179 escaños, frente a los 171 de la coalición gubernamental y sus habituales aliados de izquierda.
Desde Junts, su portavoz Míriam Nogueras vinculó cualquier negociación a la retirada previa de los decretos y a la elaboración de un nuevo texto completamente distinto, señalando que la formación está dispuesta a asumir consecuencias para defender sus posiciones sobre la propiedad privada y la oferta inmobiliaria. Aunque el Gobierno negó retirar las iniciativas del orden del día, fuentes del Ejecutivo reconocen por primera vez abiertamente la fragilidad de la legislatura: «Ya no descartamos nada».
La responsabilidad exclusiva para decretar la disolución anticipada de las Cortes y fijar la fecha de nuevos comicios corresponde al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien debe valorar si mantiene su compromiso público de finalizar el mandato en 2027 o disuelve el Parlamento ante la ruptura definitiva del bloque que permitió su investidura.
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Madrid | El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha llegado a su mayor bloqueo parlamentario. Durante la madrugada, los principales dirigentes de Moncloa llevaron a cabo intensas consultas para evaluar la posible disolución inmediata de las Cortes Generales y la convocatoria de elecciones anticipadas. Estas deliberaciones se produjeron horas antes de que el Pleno del Congreso vote —y probablemente rechace— los dos Reales Decretos-ley de vivienda impulsados por el Gobierno tras la fuerte reacción social provocada por el ‘caso Maricarmen’.
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La ruptura de la mayoría de investidura
El cambio de estrategia de Moncloa responde al desgaste de la aritmética parlamentaria. La firme postura de los siete diputados de Carles Puigdemont, junto con los votos en contra de PP, Vox, UPN y Coalición Canaria, ofrece al bloque del ‘no’ una mayoría de 179 escaños, frente a los 171 de la coalición gubernamental y sus habituales aliados de izquierda.
Desde Junts, su portavoz Míriam Nogueras vinculó cualquier negociación a la retirada previa de los decretos y a la elaboración de un nuevo texto completamente distinto, señalando que la formación está dispuesta a asumir consecuencias para defender sus posiciones sobre la propiedad privada y la oferta inmobiliaria. Aunque el Gobierno negó retirar las iniciativas del orden del día, fuentes del Ejecutivo reconocen por primera vez abiertamente la fragilidad de la legislatura: «Ya no descartamos nada».
La responsabilidad exclusiva para decretar la disolución anticipada de las Cortes y fijar la fecha de nuevos comicios corresponde al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien debe valorar si mantiene su compromiso público de finalizar el mandato en 2027 o disuelve el Parlamento ante la ruptura definitiva del bloque que permitió su investidura.
Los ministros Bolaños, Puente, Marlaska y Cuerpo, junto al jefe de gabinete Diego Rubio, mantuvieron contactos de urgencia tras la negativa unánime de Junts a apoyar las medidas en el Congreso.
Madrid | El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha llegado a su mayor bloqueo parlamentario. Durante la madrugada, los principales dirigentes de Moncloa llevaron a cabo intensas consultas para evaluar la posible disolución inmediata de las Cortes Generales y la convocatoria de elecciones anticipadas. Estas deliberaciones se produjeron horas antes de que el Pleno del Congreso vote —y probablemente rechace— los dos Reales Decretos-ley de vivienda impulsados por el Gobierno tras la fuerte reacción social provocada por el ‘caso Maricarmen’.
Según informó OKDIARIO, el debate interno comenzó tras confirmarse la decisión unánime de la ejecutiva de Junts per Catalunya de oponerse a ambas propuestas. En las conversaciones nocturnas participaron los ministros Félix Bolaños (Justicia y Relaciones con las Cortes), Óscar Puente (Transportes), Fernando Grande-Marlaska (Interior) y Carlos Cuerpo (Economía), así como el jefe de gabinete de la Presidencia, Diego Rubio. La cuestión principal es si conviene adelantar las elecciones inmediatamente o intentar prolongar una legislatura marcada por la parálisis normativa.
La ruptura de la mayoría de investidura
El cambio de estrategia de Moncloa responde al desgaste de la aritmética parlamentaria. La firme postura de los siete diputados de Carles Puigdemont, junto con los votos en contra de PP, Vox, UPN y Coalición Canaria, ofrece al bloque del ‘no’ una mayoría de 179 escaños, frente a los 171 de la coalición gubernamental y sus habituales aliados de izquierda.
Desde Junts, su portavoz Míriam Nogueras vinculó cualquier negociación a la retirada previa de los decretos y a la elaboración de un nuevo texto completamente distinto, señalando que la formación está dispuesta a asumir consecuencias para defender sus posiciones sobre la propiedad privada y la oferta inmobiliaria. Aunque el Gobierno negó retirar las iniciativas del orden del día, fuentes del Ejecutivo reconocen por primera vez abiertamente la fragilidad de la legislatura: «Ya no descartamos nada».
La responsabilidad exclusiva para decretar la disolución anticipada de las Cortes y fijar la fecha de nuevos comicios corresponde al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien debe valorar si mantiene su compromiso público de finalizar el mandato en 2027 o disuelve el Parlamento ante la ruptura definitiva del bloque que permitió su investidura.
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Según informó OKDIARIO, el debate interno comenzó tras confirmarse la decisión unánime de la ejecutiva de Junts per Catalunya de oponerse a ambas propuestas. En las conversaciones nocturnas participaron los ministros Félix Bolaños (Justicia y Relaciones con las Cortes), Óscar Puente (Transportes), Fernando Grande-Marlaska (Interior) y Carlos Cuerpo (Economía), así como el jefe de gabinete de la Presidencia, Diego Rubio. La cuestión principal es si conviene adelantar las elecciones inmediatamente o intentar prolongar una legislatura marcada por la parálisis normativa.
La ruptura de la mayoría de investidura
El cambio de estrategia de Moncloa responde al desgaste de la aritmética parlamentaria. La firme postura de los siete diputados de Carles Puigdemont, junto con los votos en contra de PP, Vox, UPN y Coalición Canaria, ofrece al bloque del ‘no’ una mayoría de 179 escaños, frente a los 171 de la coalición gubernamental y sus habituales aliados de izquierda.
Desde Junts, su portavoz Míriam Nogueras vinculó cualquier negociación a la retirada previa de los decretos y a la elaboración de un nuevo texto completamente distinto, señalando que la formación está dispuesta a asumir consecuencias para defender sus posiciones sobre la propiedad privada y la oferta inmobiliaria. Aunque el Gobierno negó retirar las iniciativas del orden del día, fuentes del Ejecutivo reconocen por primera vez abiertamente la fragilidad de la legislatura: «Ya no descartamos nada».
La responsabilidad exclusiva para decretar la disolución anticipada de las Cortes y fijar la fecha de nuevos comicios corresponde al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien debe valorar si mantiene su compromiso público de finalizar el mandato en 2027 o disuelve el Parlamento ante la ruptura definitiva del bloque que permitió su investidura.

















