Juan Jesús Vivas replica al listado de llamadas difundido por el jefe de gabinete de Pedro Sánchez y ratifica su declaración ante la Audiencia Nacional: «No hemos mentido en ningún momento. Sánchez debería habernos contactado».
Ceuta / Madrid | La disputa política e institucional sobre la gestión de la crisis migratoria ocurrida a finales de julio en Ceuta ha escalado a un intercambio de pruebas entre el Gobierno central y la Ciudad Autónoma. Tras la publicación por parte del jefe de gabinete de Pedro Sánchez, Diego Rubio, de un cronograma de las comunicaciones entre el 27 y 30 de julio para negar una supuesta desatención a las señales provenientes de Ceuta, el Ejecutivo de Juan Jesús Vivas ha informado que presentará ante notario el registro completo de llamadas perdidas y mensajes sin respuesta.
Esta acción de Moncloa tenía la intención de refutar la declaración que Vivas ofreció el día anterior ante la juez Tardón en la Audiencia Nacional, donde el presidente ceutí afirmó que su equipo efectuó hasta diez llamadas solicitando ayuda al Ejecutivo central antes de la entrada masiva de migrantes, de las cuales «solo tres» fueron contestadas.
Divergencia de versiones respecto a las alertas previas
Según la versión proporcionada por la Presidencia del Gobierno, todas las solicitudes realizadas por Ceuta entre el 27 y el 30 de julio se atendieron «de inmediato o en pocos minutos», contabilizando un total de nueve contactos. Además, Moncloa indica que en las primeras conversaciones, Vivas «manifestó explícitamente que no necesitaba hablar con el presidente del Gobierno» y sólo solicitó refuerzos para la capacidad de acogida de los migrantes que llegaron por mar, sin pedir la declaración de emergencia nacional ni un despliegue policial más amplio.
Por su parte, el Gobierno ceutí rechaza totalmente esta versión de los hechos. Vivas, desde Sevilla tras una reunión con el presidente andaluz, Juanma Moreno, defendió la exactitud de su testimonio judicial: «No hemos mentido en absoluto. Se nos indicó que cualquier comunicación debía hacerse a través de la Delegación del Gobierno, lo que fue una forma de decirnos que ‘no llamáramos más’».
Procedimiento notarial ante el desarrollo judicial del caso
Para sustentar su versión ante el relato difundido por el Gabinete de la Presidencia, el director de gabinete del presidente ceutí, Pablo García, procederá a registrar notarialmente el detalle completo de los intentos de comunicación realizados y la lista de llamadas perdidas que no recibieron respuesta.
En el entorno de Vivas consideran que la filtración hecha por Diego Rubio responde a una estrategia preventiva ante el avance de las investigaciones en la Audiencia Nacional, cuestionando de manera directa la falta de reacción de Pedro Sánchez: «Si el presidente estaba al tanto de nuestros llamamientos de auxilio a través de sus servicios y del jefe de gabinete, ¿qué motivo explica que el propio presidente no se comunicara con nosotros?».
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Ceuta / Madrid | La disputa política e institucional sobre la gestión de la crisis migratoria ocurrida a finales de julio en Ceuta ha escalado a un intercambio de pruebas entre el Gobierno central y la Ciudad Autónoma. Tras la publicación por parte del jefe de gabinete de Pedro Sánchez, Diego Rubio, de un cronograma de las comunicaciones entre el 27 y 30 de julio para negar una supuesta desatención a las señales provenientes de Ceuta, el Ejecutivo de Juan Jesús Vivas ha informado que presentará ante notario el registro completo de llamadas perdidas y mensajes sin respuesta.
Esta acción de Moncloa tenía la intención de refutar la declaración que Vivas ofreció el día anterior ante la juez Tardón en la Audiencia Nacional, donde el presidente ceutí afirmó que su equipo efectuó hasta diez llamadas solicitando ayuda al Ejecutivo central antes de la entrada masiva de migrantes, de las cuales «solo tres» fueron contestadas.
Divergencia de versiones respecto a las alertas previas
Según la versión proporcionada por la Presidencia del Gobierno, todas las solicitudes realizadas por Ceuta entre el 27 y el 30 de julio se atendieron «de inmediato o en pocos minutos», contabilizando un total de nueve contactos. Además, Moncloa indica que en las primeras conversaciones, Vivas «manifestó explícitamente que no necesitaba hablar con el presidente del Gobierno» y sólo solicitó refuerzos para la capacidad de acogida de los migrantes que llegaron por mar, sin pedir la declaración de emergencia nacional ni un despliegue policial más amplio.
Por su parte, el Gobierno ceutí rechaza totalmente esta versión de los hechos. Vivas, desde Sevilla tras una reunión con el presidente andaluz, Juanma Moreno, defendió la exactitud de su testimonio judicial: «No hemos mentido en absoluto. Se nos indicó que cualquier comunicación debía hacerse a través de la Delegación del Gobierno, lo que fue una forma de decirnos que ‘no llamáramos más’».
Procedimiento notarial ante el desarrollo judicial del caso
Para sustentar su versión ante el relato difundido por el Gabinete de la Presidencia, el director de gabinete del presidente ceutí, Pablo García, procederá a registrar notarialmente el detalle completo de los intentos de comunicación realizados y la lista de llamadas perdidas que no recibieron respuesta.
En el entorno de Vivas consideran que la filtración hecha por Diego Rubio responde a una estrategia preventiva ante el avance de las investigaciones en la Audiencia Nacional, cuestionando de manera directa la falta de reacción de Pedro Sánchez: «Si el presidente estaba al tanto de nuestros llamamientos de auxilio a través de sus servicios y del jefe de gabinete, ¿qué motivo explica que el propio presidente no se comunicara con nosotros?».
Juan Jesús Vivas replica al listado de llamadas difundido por el jefe de gabinete de Pedro Sánchez y ratifica su declaración ante la Audiencia Nacional: «No hemos mentido en ningún momento. Sánchez debería habernos contactado».
Ceuta / Madrid | La disputa política e institucional sobre la gestión de la crisis migratoria ocurrida a finales de julio en Ceuta ha escalado a un intercambio de pruebas entre el Gobierno central y la Ciudad Autónoma. Tras la publicación por parte del jefe de gabinete de Pedro Sánchez, Diego Rubio, de un cronograma de las comunicaciones entre el 27 y 30 de julio para negar una supuesta desatención a las señales provenientes de Ceuta, el Ejecutivo de Juan Jesús Vivas ha informado que presentará ante notario el registro completo de llamadas perdidas y mensajes sin respuesta.
Esta acción de Moncloa tenía la intención de refutar la declaración que Vivas ofreció el día anterior ante la juez Tardón en la Audiencia Nacional, donde el presidente ceutí afirmó que su equipo efectuó hasta diez llamadas solicitando ayuda al Ejecutivo central antes de la entrada masiva de migrantes, de las cuales «solo tres» fueron contestadas.
Divergencia de versiones respecto a las alertas previas
Según la versión proporcionada por la Presidencia del Gobierno, todas las solicitudes realizadas por Ceuta entre el 27 y el 30 de julio se atendieron «de inmediato o en pocos minutos», contabilizando un total de nueve contactos. Además, Moncloa indica que en las primeras conversaciones, Vivas «manifestó explícitamente que no necesitaba hablar con el presidente del Gobierno» y sólo solicitó refuerzos para la capacidad de acogida de los migrantes que llegaron por mar, sin pedir la declaración de emergencia nacional ni un despliegue policial más amplio.
Por su parte, el Gobierno ceutí rechaza totalmente esta versión de los hechos. Vivas, desde Sevilla tras una reunión con el presidente andaluz, Juanma Moreno, defendió la exactitud de su testimonio judicial: «No hemos mentido en absoluto. Se nos indicó que cualquier comunicación debía hacerse a través de la Delegación del Gobierno, lo que fue una forma de decirnos que ‘no llamáramos más’».
Procedimiento notarial ante el desarrollo judicial del caso
Para sustentar su versión ante el relato difundido por el Gabinete de la Presidencia, el director de gabinete del presidente ceutí, Pablo García, procederá a registrar notarialmente el detalle completo de los intentos de comunicación realizados y la lista de llamadas perdidas que no recibieron respuesta.
En el entorno de Vivas consideran que la filtración hecha por Diego Rubio responde a una estrategia preventiva ante el avance de las investigaciones en la Audiencia Nacional, cuestionando de manera directa la falta de reacción de Pedro Sánchez: «Si el presidente estaba al tanto de nuestros llamamientos de auxilio a través de sus servicios y del jefe de gabinete, ¿qué motivo explica que el propio presidente no se comunicara con nosotros?».
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Ceuta / Madrid | La disputa política e institucional sobre la gestión de la crisis migratoria ocurrida a finales de julio en Ceuta ha escalado a un intercambio de pruebas entre el Gobierno central y la Ciudad Autónoma. Tras la publicación por parte del jefe de gabinete de Pedro Sánchez, Diego Rubio, de un cronograma de las comunicaciones entre el 27 y 30 de julio para negar una supuesta desatención a las señales provenientes de Ceuta, el Ejecutivo de Juan Jesús Vivas ha informado que presentará ante notario el registro completo de llamadas perdidas y mensajes sin respuesta.
Esta acción de Moncloa tenía la intención de refutar la declaración que Vivas ofreció el día anterior ante la juez Tardón en la Audiencia Nacional, donde el presidente ceutí afirmó que su equipo efectuó hasta diez llamadas solicitando ayuda al Ejecutivo central antes de la entrada masiva de migrantes, de las cuales «solo tres» fueron contestadas.
Divergencia de versiones respecto a las alertas previas
Según la versión proporcionada por la Presidencia del Gobierno, todas las solicitudes realizadas por Ceuta entre el 27 y el 30 de julio se atendieron «de inmediato o en pocos minutos», contabilizando un total de nueve contactos. Además, Moncloa indica que en las primeras conversaciones, Vivas «manifestó explícitamente que no necesitaba hablar con el presidente del Gobierno» y sólo solicitó refuerzos para la capacidad de acogida de los migrantes que llegaron por mar, sin pedir la declaración de emergencia nacional ni un despliegue policial más amplio.
Por su parte, el Gobierno ceutí rechaza totalmente esta versión de los hechos. Vivas, desde Sevilla tras una reunión con el presidente andaluz, Juanma Moreno, defendió la exactitud de su testimonio judicial: «No hemos mentido en absoluto. Se nos indicó que cualquier comunicación debía hacerse a través de la Delegación del Gobierno, lo que fue una forma de decirnos que ‘no llamáramos más’».
Procedimiento notarial ante el desarrollo judicial del caso
Para sustentar su versión ante el relato difundido por el Gabinete de la Presidencia, el director de gabinete del presidente ceutí, Pablo García, procederá a registrar notarialmente el detalle completo de los intentos de comunicación realizados y la lista de llamadas perdidas que no recibieron respuesta.
En el entorno de Vivas consideran que la filtración hecha por Diego Rubio responde a una estrategia preventiva ante el avance de las investigaciones en la Audiencia Nacional, cuestionando de manera directa la falta de reacción de Pedro Sánchez: «Si el presidente estaba al tanto de nuestros llamamientos de auxilio a través de sus servicios y del jefe de gabinete, ¿qué motivo explica que el propio presidente no se comunicara con nosotros?».
















