Los avisos meteorológicos emitidos por AEMET emplean tres niveles de riesgo —amarillo, naranja y rojo— para comunicar a la población la posible peligrosidad de fenómenos como lluvias, viento, nieve, calor o tormentas.
Cuando AEMET activa un aviso meteorológico, el color asignado refleja el grado de peligro estimado y las medidas que deben adoptar los ciudadanos. Sin embargo, no todos los avisos tienen el mismo significado ni corresponden a igual nivel de riesgo.
La Agencia Estatal de Meteorología distingue tres niveles principales en sus avisos según la gravedad del fenómeno meteorológico pronosticado: amarillo, naranja y rojo. Cada nivel lleva asociadas recomendaciones específicas para la población.
Aviso amarillo: precaución ante posibles riesgos
El aviso amarillo representa el nivel más bajo dentro del sistema de alertas de AEMET. Señala un riesgo bajo, aunque algunos fenómenos podrían afectar a personas vulnerables, bienes expuestos o actividades concretas.
En este nivel, AEMET aconseja seguir informado sobre la evolución meteorológica y consultar las actualizaciones de la predicción. Esto no indica necesariamente una situación grave de forma generalizada, aunque ciertas actividades al aire libre podrían verse afectadas.
Un aviso amarillo se activa, por ejemplo, ante episodios de lluvias intensas, rachas fuertes de viento, nevadas, temperaturas extremas o fenómenos costeros que superan ciertos umbrales.
Aviso naranja: riesgo significativo
El aviso naranja supone un incremento en el nivel de peligro. Según AEMET, existe un riesgo considerable y los fenómenos previstos pueden tener consecuencias graves, especialmente en zonas vulnerables o expuestas.
Al activarse este nivel, se recomienda estar preparado, tomar precauciones y seguir la evolución del episodio meteorológico. Las actividades cotidianas podrían verse afectadas y es fundamental atender a las indicaciones de las autoridades.
Por ejemplo, en episodios de lluvias intensas, un aviso naranja puede advertir sobre la posibilidad de inundaciones, acumulaciones importantes de agua o dificultades para desplazarse.
Aviso rojo: peligro extremo
El aviso rojo es el nivel máximo de AEMET y se activa cuando se prevé un peligro extremo. Los fenómenos anunciados pueden causar daños muy graves o catastróficos a personas y bienes.
Ante esta alerta, AEMET recomienda adoptar medidas preventivas, seguir las indicaciones oficiales y evitar desplazamientos salvo causas imprescindibles.
Este nivel se reserva para situaciones meteorológicas excepcionales, como lluvias torrenciales con riesgo elevado de inundaciones, temporales muy intensos o fenómenos que puedan poner en serio peligro a la población.
¿Significa una alerta que habrá daños?
No. Los avisos meteorológicos anticipan el riesgo asociado a un fenómeno específico. Un aviso no garantiza que todas las zonas afectadas sufran daños, sino que indica la probabilidad de impactos según la intensidad prevista y las condiciones territoriales.
Por ello, la misma intensidad de lluvia, viento o nieve puede ocasionar consecuencias distintas según el lugar, la orografía, la exposición de la población o las infraestructuras disponibles.
Recomendaciones según el nivel de aviso
- Amarillo: mantenerse atento a la evolución meteorológica y consultar las actualizaciones oficiales.
- Naranja: prepararse, extremar precauciones y reducir actividades con riesgo.
- Rojo: seguir las indicaciones de las autoridades y evitar desplazamientos innecesarios.
Conocer las diferencias entre los niveles de aviso de AEMET ayuda a interpretar mejor la información meteorológica y a tomar las decisiones adecuadas ante episodios adversos.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL

















