Madrid — En un auto fechado el 15 de julio de 2026, el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha aprobado incluir en la investigación judicial el análisis sobre un pago de 200.000 euros que recibió el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Esta cantidad, proveniente del grupo peruano Grupo Gloria, habría sido entregada a cambio de que Zapatero actuara como intermediario ante el Gobierno de Bolivia para acelerar una indemnización pendiente.
Rechazo a las alegaciones de la defensa
La defensa del expresidente solicitó formalmente que se eliminara esta línea de investigación. Sus abogados sostenían que el Grupo Gloria y el pago mencionado estaban fuera del «ámbito objetivo» inicial del procedimiento, calificando las pesquisas de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) como una investigación general sin límites definidos y sin la debida autorización judicial.
No obstante, el juez Calama ha rechazado de manera contundente esta solicitud. Según el magistrado, la detección de las transferencias bancarias relacionadas con la empresa Focus Social Research (perteneciente al grupo peruano):
“No resulta de una auditoría indiscriminada sobre la vida de Zapatero, sino que es la consecuencia lógica del examen de las pruebas obtenidas válidamente dentro de unas diligencias judiciales en curso”.
El auto sostiene que la instrucción penal es un proceso dinámico que, por su propia naturaleza, “permite la aparición de hechos inicialmente no previstos pero que tienen plausibilidad delictiva”. Por esta razón, el magistrado concluye que no se ha vulnerado ningún derecho fundamental, ni se ha producido una intromisión ilegítima en la privacidad ni una investigación generalizada sobre la trayectoria personal o profesional del exmandatario.
El pago bajo escrutinio judicial
Para la Audiencia Nacional, esta operación económica no se puede considerar simplemente un servicio privado habitual de asesoría. El juez enfatiza que, por su cantidad, procedencia y contexto, la transferencia involucrada resulta fundamental para esclarecer si existieron:
- Retribuciones ilegales.
- Influencias inapropiadas ante autoridades extranjeras.
- Beneficios económicos relacionados directamente con la red principal investigada.
El tribunal señala que el hecho de que Zapatero realice conferencias o consultorías con regularidad no implica que ciertos pagos específicos no puedan tener una naturaleza jurídica y penal distinta, por lo que deben ser objeto de investigación tras ser detectados por la Policía Judicial.
La hipótesis de la UDEF: “Dinámica de intermediación”
La ampliación del caso surge a partir de un informe de la UDEF, que afirma que el expresidente socialista participó en una red activa de intermediación y lobby ante el Gobierno de Bolivia durante los años 2024 y 2025. Estas acciones habrían tenido como finalidad favorecer los negocios del Grupo Gloria, recibiendo a cambio la mencionada suma de 200.000 euros.
Además, la policía judicial señala en sus conclusiones preliminares indicios que apuntan a la posible existencia de una organización criminal. De acuerdo con los investigadores, dicha red estaría encabezada por José Luis Rodríguez Zapatero, quien, presuntamente, habría utilizado su «influencia pública internacional» y su red de contactos políticos para ejercer presiones ilegítimas en beneficio de terceros, obteniendo elevados retornos económicos.
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Rechazo a las alegaciones de la defensa
La defensa del expresidente solicitó formalmente que se eliminara esta línea de investigación. Sus abogados sostenían que el Grupo Gloria y el pago mencionado estaban fuera del «ámbito objetivo» inicial del procedimiento, calificando las pesquisas de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) como una investigación general sin límites definidos y sin la debida autorización judicial.
No obstante, el juez Calama ha rechazado de manera contundente esta solicitud. Según el magistrado, la detección de las transferencias bancarias relacionadas con la empresa Focus Social Research (perteneciente al grupo peruano):
“No resulta de una auditoría indiscriminada sobre la vida de Zapatero, sino que es la consecuencia lógica del examen de las pruebas obtenidas válidamente dentro de unas diligencias judiciales en curso”.
El auto sostiene que la instrucción penal es un proceso dinámico que, por su propia naturaleza, “permite la aparición de hechos inicialmente no previstos pero que tienen plausibilidad delictiva”. Por esta razón, el magistrado concluye que no se ha vulnerado ningún derecho fundamental, ni se ha producido una intromisión ilegítima en la privacidad ni una investigación generalizada sobre la trayectoria personal o profesional del exmandatario.
El pago bajo escrutinio judicial
Para la Audiencia Nacional, esta operación económica no se puede considerar simplemente un servicio privado habitual de asesoría. El juez enfatiza que, por su cantidad, procedencia y contexto, la transferencia involucrada resulta fundamental para esclarecer si existieron:
- Retribuciones ilegales.
- Influencias inapropiadas ante autoridades extranjeras.
- Beneficios económicos relacionados directamente con la red principal investigada.
El tribunal señala que el hecho de que Zapatero realice conferencias o consultorías con regularidad no implica que ciertos pagos específicos no puedan tener una naturaleza jurídica y penal distinta, por lo que deben ser objeto de investigación tras ser detectados por la Policía Judicial.
La hipótesis de la UDEF: “Dinámica de intermediación”
La ampliación del caso surge a partir de un informe de la UDEF, que afirma que el expresidente socialista participó en una red activa de intermediación y lobby ante el Gobierno de Bolivia durante los años 2024 y 2025. Estas acciones habrían tenido como finalidad favorecer los negocios del Grupo Gloria, recibiendo a cambio la mencionada suma de 200.000 euros.
Además, la policía judicial señala en sus conclusiones preliminares indicios que apuntan a la posible existencia de una organización criminal. De acuerdo con los investigadores, dicha red estaría encabezada por José Luis Rodríguez Zapatero, quien, presuntamente, habría utilizado su «influencia pública internacional» y su red de contactos políticos para ejercer presiones ilegítimas en beneficio de terceros, obteniendo elevados retornos económicos.
Madrid — En un auto fechado el 15 de julio de 2026, el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha aprobado incluir en la investigación judicial el análisis sobre un pago de 200.000 euros que recibió el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Esta cantidad, proveniente del grupo peruano Grupo Gloria, habría sido entregada a cambio de que Zapatero actuara como intermediario ante el Gobierno de Bolivia para acelerar una indemnización pendiente.
Rechazo a las alegaciones de la defensa
La defensa del expresidente solicitó formalmente que se eliminara esta línea de investigación. Sus abogados sostenían que el Grupo Gloria y el pago mencionado estaban fuera del «ámbito objetivo» inicial del procedimiento, calificando las pesquisas de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) como una investigación general sin límites definidos y sin la debida autorización judicial.
No obstante, el juez Calama ha rechazado de manera contundente esta solicitud. Según el magistrado, la detección de las transferencias bancarias relacionadas con la empresa Focus Social Research (perteneciente al grupo peruano):
“No resulta de una auditoría indiscriminada sobre la vida de Zapatero, sino que es la consecuencia lógica del examen de las pruebas obtenidas válidamente dentro de unas diligencias judiciales en curso”.
El auto sostiene que la instrucción penal es un proceso dinámico que, por su propia naturaleza, “permite la aparición de hechos inicialmente no previstos pero que tienen plausibilidad delictiva”. Por esta razón, el magistrado concluye que no se ha vulnerado ningún derecho fundamental, ni se ha producido una intromisión ilegítima en la privacidad ni una investigación generalizada sobre la trayectoria personal o profesional del exmandatario.
El pago bajo escrutinio judicial
Para la Audiencia Nacional, esta operación económica no se puede considerar simplemente un servicio privado habitual de asesoría. El juez enfatiza que, por su cantidad, procedencia y contexto, la transferencia involucrada resulta fundamental para esclarecer si existieron:
- Retribuciones ilegales.
- Influencias inapropiadas ante autoridades extranjeras.
- Beneficios económicos relacionados directamente con la red principal investigada.
El tribunal señala que el hecho de que Zapatero realice conferencias o consultorías con regularidad no implica que ciertos pagos específicos no puedan tener una naturaleza jurídica y penal distinta, por lo que deben ser objeto de investigación tras ser detectados por la Policía Judicial.
La hipótesis de la UDEF: “Dinámica de intermediación”
La ampliación del caso surge a partir de un informe de la UDEF, que afirma que el expresidente socialista participó en una red activa de intermediación y lobby ante el Gobierno de Bolivia durante los años 2024 y 2025. Estas acciones habrían tenido como finalidad favorecer los negocios del Grupo Gloria, recibiendo a cambio la mencionada suma de 200.000 euros.
Además, la policía judicial señala en sus conclusiones preliminares indicios que apuntan a la posible existencia de una organización criminal. De acuerdo con los investigadores, dicha red estaría encabezada por José Luis Rodríguez Zapatero, quien, presuntamente, habría utilizado su «influencia pública internacional» y su red de contactos políticos para ejercer presiones ilegítimas en beneficio de terceros, obteniendo elevados retornos económicos.
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Rechazo a las alegaciones de la defensa
La defensa del expresidente solicitó formalmente que se eliminara esta línea de investigación. Sus abogados sostenían que el Grupo Gloria y el pago mencionado estaban fuera del «ámbito objetivo» inicial del procedimiento, calificando las pesquisas de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) como una investigación general sin límites definidos y sin la debida autorización judicial.
No obstante, el juez Calama ha rechazado de manera contundente esta solicitud. Según el magistrado, la detección de las transferencias bancarias relacionadas con la empresa Focus Social Research (perteneciente al grupo peruano):
“No resulta de una auditoría indiscriminada sobre la vida de Zapatero, sino que es la consecuencia lógica del examen de las pruebas obtenidas válidamente dentro de unas diligencias judiciales en curso”.
El auto sostiene que la instrucción penal es un proceso dinámico que, por su propia naturaleza, “permite la aparición de hechos inicialmente no previstos pero que tienen plausibilidad delictiva”. Por esta razón, el magistrado concluye que no se ha vulnerado ningún derecho fundamental, ni se ha producido una intromisión ilegítima en la privacidad ni una investigación generalizada sobre la trayectoria personal o profesional del exmandatario.
El pago bajo escrutinio judicial
Para la Audiencia Nacional, esta operación económica no se puede considerar simplemente un servicio privado habitual de asesoría. El juez enfatiza que, por su cantidad, procedencia y contexto, la transferencia involucrada resulta fundamental para esclarecer si existieron:
- Retribuciones ilegales.
- Influencias inapropiadas ante autoridades extranjeras.
- Beneficios económicos relacionados directamente con la red principal investigada.
El tribunal señala que el hecho de que Zapatero realice conferencias o consultorías con regularidad no implica que ciertos pagos específicos no puedan tener una naturaleza jurídica y penal distinta, por lo que deben ser objeto de investigación tras ser detectados por la Policía Judicial.
La hipótesis de la UDEF: “Dinámica de intermediación”
La ampliación del caso surge a partir de un informe de la UDEF, que afirma que el expresidente socialista participó en una red activa de intermediación y lobby ante el Gobierno de Bolivia durante los años 2024 y 2025. Estas acciones habrían tenido como finalidad favorecer los negocios del Grupo Gloria, recibiendo a cambio la mencionada suma de 200.000 euros.
Además, la policía judicial señala en sus conclusiones preliminares indicios que apuntan a la posible existencia de una organización criminal. De acuerdo con los investigadores, dicha red estaría encabezada por José Luis Rodríguez Zapatero, quien, presuntamente, habría utilizado su «influencia pública internacional» y su red de contactos políticos para ejercer presiones ilegítimas en beneficio de terceros, obteniendo elevados retornos económicos.
Madrid — En un auto fechado el 15 de julio de 2026, el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha aprobado incluir en la investigación judicial el análisis sobre un pago de 200.000 euros que recibió el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Esta cantidad, proveniente del grupo peruano Grupo Gloria, habría sido entregada a cambio de que Zapatero actuara como intermediario ante el Gobierno de Bolivia para acelerar una indemnización pendiente.
Rechazo a las alegaciones de la defensa
La defensa del expresidente solicitó formalmente que se eliminara esta línea de investigación. Sus abogados sostenían que el Grupo Gloria y el pago mencionado estaban fuera del «ámbito objetivo» inicial del procedimiento, calificando las pesquisas de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) como una investigación general sin límites definidos y sin la debida autorización judicial.
No obstante, el juez Calama ha rechazado de manera contundente esta solicitud. Según el magistrado, la detección de las transferencias bancarias relacionadas con la empresa Focus Social Research (perteneciente al grupo peruano):
“No resulta de una auditoría indiscriminada sobre la vida de Zapatero, sino que es la consecuencia lógica del examen de las pruebas obtenidas válidamente dentro de unas diligencias judiciales en curso”.
El auto sostiene que la instrucción penal es un proceso dinámico que, por su propia naturaleza, “permite la aparición de hechos inicialmente no previstos pero que tienen plausibilidad delictiva”. Por esta razón, el magistrado concluye que no se ha vulnerado ningún derecho fundamental, ni se ha producido una intromisión ilegítima en la privacidad ni una investigación generalizada sobre la trayectoria personal o profesional del exmandatario.
El pago bajo escrutinio judicial
Para la Audiencia Nacional, esta operación económica no se puede considerar simplemente un servicio privado habitual de asesoría. El juez enfatiza que, por su cantidad, procedencia y contexto, la transferencia involucrada resulta fundamental para esclarecer si existieron:
- Retribuciones ilegales.
- Influencias inapropiadas ante autoridades extranjeras.
- Beneficios económicos relacionados directamente con la red principal investigada.
El tribunal señala que el hecho de que Zapatero realice conferencias o consultorías con regularidad no implica que ciertos pagos específicos no puedan tener una naturaleza jurídica y penal distinta, por lo que deben ser objeto de investigación tras ser detectados por la Policía Judicial.
La hipótesis de la UDEF: “Dinámica de intermediación”
La ampliación del caso surge a partir de un informe de la UDEF, que afirma que el expresidente socialista participó en una red activa de intermediación y lobby ante el Gobierno de Bolivia durante los años 2024 y 2025. Estas acciones habrían tenido como finalidad favorecer los negocios del Grupo Gloria, recibiendo a cambio la mencionada suma de 200.000 euros.
Además, la policía judicial señala en sus conclusiones preliminares indicios que apuntan a la posible existencia de una organización criminal. De acuerdo con los investigadores, dicha red estaría encabezada por José Luis Rodríguez Zapatero, quien, presuntamente, habría utilizado su «influencia pública internacional» y su red de contactos políticos para ejercer presiones ilegítimas en beneficio de terceros, obteniendo elevados retornos económicos.
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Rechazo a las alegaciones de la defensa
La defensa del expresidente solicitó formalmente que se eliminara esta línea de investigación. Sus abogados sostenían que el Grupo Gloria y el pago mencionado estaban fuera del «ámbito objetivo» inicial del procedimiento, calificando las pesquisas de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) como una investigación general sin límites definidos y sin la debida autorización judicial.
No obstante, el juez Calama ha rechazado de manera contundente esta solicitud. Según el magistrado, la detección de las transferencias bancarias relacionadas con la empresa Focus Social Research (perteneciente al grupo peruano):
“No resulta de una auditoría indiscriminada sobre la vida de Zapatero, sino que es la consecuencia lógica del examen de las pruebas obtenidas válidamente dentro de unas diligencias judiciales en curso”.
El auto sostiene que la instrucción penal es un proceso dinámico que, por su propia naturaleza, “permite la aparición de hechos inicialmente no previstos pero que tienen plausibilidad delictiva”. Por esta razón, el magistrado concluye que no se ha vulnerado ningún derecho fundamental, ni se ha producido una intromisión ilegítima en la privacidad ni una investigación generalizada sobre la trayectoria personal o profesional del exmandatario.
El pago bajo escrutinio judicial
Para la Audiencia Nacional, esta operación económica no se puede considerar simplemente un servicio privado habitual de asesoría. El juez enfatiza que, por su cantidad, procedencia y contexto, la transferencia involucrada resulta fundamental para esclarecer si existieron:
- Retribuciones ilegales.
- Influencias inapropiadas ante autoridades extranjeras.
- Beneficios económicos relacionados directamente con la red principal investigada.
El tribunal señala que el hecho de que Zapatero realice conferencias o consultorías con regularidad no implica que ciertos pagos específicos no puedan tener una naturaleza jurídica y penal distinta, por lo que deben ser objeto de investigación tras ser detectados por la Policía Judicial.
La hipótesis de la UDEF: “Dinámica de intermediación”
La ampliación del caso surge a partir de un informe de la UDEF, que afirma que el expresidente socialista participó en una red activa de intermediación y lobby ante el Gobierno de Bolivia durante los años 2024 y 2025. Estas acciones habrían tenido como finalidad favorecer los negocios del Grupo Gloria, recibiendo a cambio la mencionada suma de 200.000 euros.
Además, la policía judicial señala en sus conclusiones preliminares indicios que apuntan a la posible existencia de una organización criminal. De acuerdo con los investigadores, dicha red estaría encabezada por José Luis Rodríguez Zapatero, quien, presuntamente, habría utilizado su «influencia pública internacional» y su red de contactos políticos para ejercer presiones ilegítimas en beneficio de terceros, obteniendo elevados retornos económicos.
Madrid — En un auto fechado el 15 de julio de 2026, el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha aprobado incluir en la investigación judicial el análisis sobre un pago de 200.000 euros que recibió el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Esta cantidad, proveniente del grupo peruano Grupo Gloria, habría sido entregada a cambio de que Zapatero actuara como intermediario ante el Gobierno de Bolivia para acelerar una indemnización pendiente.
Rechazo a las alegaciones de la defensa
La defensa del expresidente solicitó formalmente que se eliminara esta línea de investigación. Sus abogados sostenían que el Grupo Gloria y el pago mencionado estaban fuera del «ámbito objetivo» inicial del procedimiento, calificando las pesquisas de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) como una investigación general sin límites definidos y sin la debida autorización judicial.
No obstante, el juez Calama ha rechazado de manera contundente esta solicitud. Según el magistrado, la detección de las transferencias bancarias relacionadas con la empresa Focus Social Research (perteneciente al grupo peruano):
“No resulta de una auditoría indiscriminada sobre la vida de Zapatero, sino que es la consecuencia lógica del examen de las pruebas obtenidas válidamente dentro de unas diligencias judiciales en curso”.
El auto sostiene que la instrucción penal es un proceso dinámico que, por su propia naturaleza, “permite la aparición de hechos inicialmente no previstos pero que tienen plausibilidad delictiva”. Por esta razón, el magistrado concluye que no se ha vulnerado ningún derecho fundamental, ni se ha producido una intromisión ilegítima en la privacidad ni una investigación generalizada sobre la trayectoria personal o profesional del exmandatario.
El pago bajo escrutinio judicial
Para la Audiencia Nacional, esta operación económica no se puede considerar simplemente un servicio privado habitual de asesoría. El juez enfatiza que, por su cantidad, procedencia y contexto, la transferencia involucrada resulta fundamental para esclarecer si existieron:
- Retribuciones ilegales.
- Influencias inapropiadas ante autoridades extranjeras.
- Beneficios económicos relacionados directamente con la red principal investigada.
El tribunal señala que el hecho de que Zapatero realice conferencias o consultorías con regularidad no implica que ciertos pagos específicos no puedan tener una naturaleza jurídica y penal distinta, por lo que deben ser objeto de investigación tras ser detectados por la Policía Judicial.
La hipótesis de la UDEF: “Dinámica de intermediación”
La ampliación del caso surge a partir de un informe de la UDEF, que afirma que el expresidente socialista participó en una red activa de intermediación y lobby ante el Gobierno de Bolivia durante los años 2024 y 2025. Estas acciones habrían tenido como finalidad favorecer los negocios del Grupo Gloria, recibiendo a cambio la mencionada suma de 200.000 euros.
Además, la policía judicial señala en sus conclusiones preliminares indicios que apuntan a la posible existencia de una organización criminal. De acuerdo con los investigadores, dicha red estaría encabezada por José Luis Rodríguez Zapatero, quien, presuntamente, habría utilizado su «influencia pública internacional» y su red de contactos políticos para ejercer presiones ilegítimas en beneficio de terceros, obteniendo elevados retornos económicos.
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Rechazo a las alegaciones de la defensa
La defensa del expresidente solicitó formalmente que se eliminara esta línea de investigación. Sus abogados sostenían que el Grupo Gloria y el pago mencionado estaban fuera del «ámbito objetivo» inicial del procedimiento, calificando las pesquisas de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) como una investigación general sin límites definidos y sin la debida autorización judicial.
No obstante, el juez Calama ha rechazado de manera contundente esta solicitud. Según el magistrado, la detección de las transferencias bancarias relacionadas con la empresa Focus Social Research (perteneciente al grupo peruano):
“No resulta de una auditoría indiscriminada sobre la vida de Zapatero, sino que es la consecuencia lógica del examen de las pruebas obtenidas válidamente dentro de unas diligencias judiciales en curso”.
El auto sostiene que la instrucción penal es un proceso dinámico que, por su propia naturaleza, “permite la aparición de hechos inicialmente no previstos pero que tienen plausibilidad delictiva”. Por esta razón, el magistrado concluye que no se ha vulnerado ningún derecho fundamental, ni se ha producido una intromisión ilegítima en la privacidad ni una investigación generalizada sobre la trayectoria personal o profesional del exmandatario.
El pago bajo escrutinio judicial
Para la Audiencia Nacional, esta operación económica no se puede considerar simplemente un servicio privado habitual de asesoría. El juez enfatiza que, por su cantidad, procedencia y contexto, la transferencia involucrada resulta fundamental para esclarecer si existieron:
- Retribuciones ilegales.
- Influencias inapropiadas ante autoridades extranjeras.
- Beneficios económicos relacionados directamente con la red principal investigada.
El tribunal señala que el hecho de que Zapatero realice conferencias o consultorías con regularidad no implica que ciertos pagos específicos no puedan tener una naturaleza jurídica y penal distinta, por lo que deben ser objeto de investigación tras ser detectados por la Policía Judicial.
La hipótesis de la UDEF: “Dinámica de intermediación”
La ampliación del caso surge a partir de un informe de la UDEF, que afirma que el expresidente socialista participó en una red activa de intermediación y lobby ante el Gobierno de Bolivia durante los años 2024 y 2025. Estas acciones habrían tenido como finalidad favorecer los negocios del Grupo Gloria, recibiendo a cambio la mencionada suma de 200.000 euros.
Además, la policía judicial señala en sus conclusiones preliminares indicios que apuntan a la posible existencia de una organización criminal. De acuerdo con los investigadores, dicha red estaría encabezada por José Luis Rodríguez Zapatero, quien, presuntamente, habría utilizado su «influencia pública internacional» y su red de contactos políticos para ejercer presiones ilegítimas en beneficio de terceros, obteniendo elevados retornos económicos.

















