El panorama político en Andalucía experimentó un cambio notable este martes tras la publicación de un sondeo elaborado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Los resultados suponen un revés para el PSOE andaluz, que ve al actual presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla, como favorito con una ventaja de 23 puntos respecto a la candidata socialista y exvicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, en las elecciones del 17 de mayo.
Este estudio, basado en más de 6.000 entrevistas, reafirma el liderazgo de Moreno, mientras Montero cae a la cuarta posición en valoración de líderes. Incluso queda por detrás de figuras menos conocidas como Antonio Maíllo (Por Andalucía) y José Ignacio García (Adelante Andalucía).
Un «fuego amigo» en el momento más delicado
La difusión del sondeo coincide con la denominada «Semana de Gloria» del PSOE andaluz, periodo en el que se preparan las listas electorales en las ocho provincias. Los datos han generado un ambiente de incertidumbre y tensión en un partido que ya enfrentaba divisiones internas entre su dirección oficialista y sectores críticos.
- Lealtad del electorado: Moreno mantiene el apoyo del 80,7% de sus votantes, mientras que Montero conserva solo el 66,3%, perdiendo votos tanto por abstención (15,6%) como por un notable trasvase hacia el PP (8,7%).
- Percepción personal: El 53% de los consultados prefieren que gobierne Moreno, frente al 22,6% que opta por Montero. El presidente andaluz supera a la exvicepresidenta en atributos como honestidad, fiabilidad y capacidad de gestión.
- Influencia de la marca Sánchez: El 49,6% de los habitantes de Andalucía valora negativamente la gestión del presidente Pedro Sánchez, un factor que afecta la candidatura de Montero.
Conflictos provinciales por los cargos de salida
Con expectativas electorales que sugieren una posible reducción de escaños —actualmente el PSOE tiene 30 y aspiraba a alcanzar 38—, la competencia por obtener posiciones relevantes en las listas se ha intensificado. Las mayores tensiones se localizan en las provincias de Cádiz, Córdoba y Jaén.
La dirección andaluza ha pedido a secretarios provinciales con puestos institucionales que no formen parte de las listas electorales, con el fin de evitar interpretaciones de posicionamiento para liderar el partido si los resultados del 17 de mayo fueran desfavorables.
«Un partido dividido no funciona igual que uno unido. Esto aplica tanto para la campaña como para la legislatura venidera», señala un dirigente veterano del PSOE.
Sanidad: un aspecto clave
A pesar de la valoración negativa en términos personales, el PSOE encuentra una oportunidad en una preocupación ciudadana predominante. La gestión sanitaria sigue siendo el principal problema para el 40% de la población andaluza, seguida de cerca por la cuestión de la vivienda.
Montero ha orientado la campaña como un «referéndum por la salud», una propuesta que el CIS refrenda parcialmente: el 21,4% de los encuestados considera que el PSOE está más próximo a sus problemas, solo cuatro puntos por debajo del PP. Los socialistas confían en que esta movilización de último momento les permita reducir una distancia que actualmente parece amplia.
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