El incremento en el consumo de sustancias como la denominada cocaína rosa, el óxido nitroso y otros psicoactivos está dificultando la labor de los servicios de urgencias en España. Los expertos también llaman la atención sobre el impacto del consumo simultáneo de drogas, las prácticas de chemsex y los casos relacionados con la sumisión química.
Los servicios de urgencias y emergencias españoles enfrentan un reto sanitario debido a la proliferación de nuevas sustancias psicoactivas y a la mezcla de varias drogas en episodios de consumo.
Así lo ha señalado la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) durante su XXXVI Congreso Nacional, realizado en San Sebastián. En este encuentro, se analizaron las modificaciones en los perfiles de intoxicaciones que llegan a los hospitales y la necesidad de actualizar los protocolos de actuación.
Según la información presentada, en España se registraron cerca de 17.000 casos atendidos en urgencias relacionados con el consumo de drogas, de los cuales más de 3.000 ocurrieron en el País Vasco.
Los profesionales explican que ya no se trata solo de intoxicaciones por sustancias únicas. Son cada vez más habituales las intoxicaciones derivadas del consumo combinado de drogas, especialmente en contextos de ocio nocturno, festivales de música electrónica o encuentros sexuales asociados al consumo, como en episodios de chemsex.
A pesar de la aparición de nuevas sustancias, el consumo de alcohol mantiene un papel predominante en las urgencias por intoxicación, estando presente en más del 56 % de los casos, bien sea como única sustancia o en combinación con otras.
Guillermo Burillo, coordinador del grupo de Intoxicaciones Agudas de Semes, destacó que la intoxicación etílica sigue siendo el motivo más común de atención en urgencias. Además, advirtió que, aunque el alcohol es una droga legal, puede ocasionar problemas graves de salud, sobre todo en situaciones de consumo excesivo, accidentes de tráfico o entre jóvenes.
Entre las drogas que generan mayor preocupación se encuentra el óxido nitroso, cuyo uso recreativo puede originar complicaciones médicas, y la cocaína rosa o TUSI. Los especialistas apuntan que esta última generalmente no contiene cantidades significativas de cocaína, sino mezclas con sustancias como MDMA o ketamina.
También se han reportado casos de intoxicación por productos comestibles que supuestamente llevan cannabidiol (CBD), aunque en realidad pueden incluir sustancias semisintéticas de reciente aparición. La presentación de estos productos en forma de gominolas o pasteles incrementa el riesgo de ingesta accidental o de efectos más intensos.
La rápida introducción de nuevas drogas en el mercado dificulta el diagnóstico en los servicios de urgencias. Aunque los profesionales pueden manejar los síntomas, la identificación exacta de las sustancias consumidas no siempre es posible, complicando la evaluación de su evolución.
Semes también ha llamado la atención sobre los riesgos vasculares relacionados con el consumo de sustancias como cocaína o cannabis, debido a sus posibles efectos neurológicos y cardiovasculares.
Durante el congreso se presentó un protocolo específico para atender casos de sumisión química. Este documento busca estandarizar la respuesta de los servicios de urgencias ante sospechas de agresiones facilitadas mediante sustancias, y cuenta con el respaldo de Semes y de la Fundación Española de Toxicología Clínica.
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