El célebre bioquímico e investigador explica en la UIMP que la nueva terapia eleva de siete a catorce meses la esperanza de vida en tumores con alteraciones moleculares específicas y remarca la necesidad de seguir investigando ante el avance de esta enfermedad
SANTANDER. — Mariano Barbacid, bioquímico e investigador español, confirmó este jueves que el avance en el tratamiento dirigido para el cáncer de páncreas duplica la supervivencia de los pacientes sin requerir quimioterapia convencional. Este progreso representa un impacto significativo frente a uno de los tumores más letales y con alta tasa de mortalidad en la oncología actual, que exige con urgencia nuevas opciones de tratamiento.
En su participación en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, Barbacid explicó que este tratamiento dirigido eleva la esperanza de vida promedio de aproximadamente siete a catorce meses en pacientes con tumores que presentan alteraciones moleculares específicas. «Es el último avance en la investigación del cáncer de páncreas, ocurrido hace un par de meses (…) y, aunque duplica la supervivencia, considero que aún queda mucho por hacer; es fundamental continuar la investigación», afirmó Barbacid al analizar los resultados obtenidos.
Un reto ante la mutación del gen KRAS y el ambiente tumoral
Mariano Barbacid, reconocido como una de las principales autoridades mundiales en biología molecular del cáncer y descubridor del primer oncogén humano (HRAS) hace más de cuarenta años, ha centrado su trabajo reciente en el adenocarcinoma ductal de páncreas. Esta clase de tumor es especialmente agresiva y presenta mutaciones en el gen KRAS en más del 90% de los casos. Aunque durante mucho tiempo se pensó que KRAS era una diana difícil de tratar, los avances recientes en terapias específicas han empezado a cambiar esta percepción.
En este contexto, el investigador destacó que su equipo se concentra en modificar el microambiente tumoral. La estrategia consiste en eliminar el ácido hialurónico que se encuentra en el estroma, tejido conjuntivo que rodea el tumor y actúa como barrera tanto física como biológica para la acción de medicamentos y del sistema inmunitario. De esta forma, se busca que las terapias alcancen con mayor eficacia las células tumorales para «combatir el problema», según indicó el propio Barbacid.
Progresos en el CNIO y perspectivas epidemiológicas preocupantes
Desde el laboratorio que dirige en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), Barbacid y su grupo han desarrollado en los últimos años modelos experimentales que evidencian la eficacia de combinar inhibidores de KRAS con otros tratamientos dirigidos a moléculas involucradas en el crecimiento tumoral. Esta combinación genera respuestas clínicas claramente superiores a las obtenidas con tratamientos de un solo medicamento, permitiendo además identificar nuevas formas de bloquear simultáneamente varias rutas de señalización que las células cancerosas utilizan para subsistir.
Asimismo, Barbacid expresó su preocupación por el impacto epidemiológico de esta enfermedad. Aunque se posiciona como el séptimo tumor más frecuente en la actualidad, el cáncer de páncreas ya es la tercera causa de muerte por cáncer debido a su elevada agresividad y a la escasez de terapias altamente efectivas. Además, advirtió que las estimaciones indican que para 2030 podría ser la segunda causa de mortalidad oncológica, solo superada por el cáncer de pulmón, debido al envejecimiento poblacional y a la falta de avances clínicos similares a los de otras neoplasias.
Diagnóstico en etapas avanzadas y necesidad de mayor inversión en investigación
El investigador subrayó que una dificultad importante en el tratamiento del cáncer de páncreas es su manifestación silenciosa, ya que presenta pocos síntomas en fases tempranas. Esto hace que generalmente el diagnóstico se realice cuando la enfermedad está en una etapa avanzada o con metástasis, lo que limita considerablemente las posibilidades de cirugía, método que sigue siendo la única opción con potencial curativo.
El adenocarcinoma ductal representa alrededor del 90 % de los tumores pancreáticos y, junto con el glioblastoma multiforme, es uno de los cánceres con peor pronóstico y menor supervivencia a cinco años. Ante esta realidad, Barbacid hizo un llamado a sostener y aumentar la inversión económica en investigación básica y traslacional, con el propósito de trasladar los avances del laboratorio a la práctica clínica y mejorar significativamente la supervivencia de los pacientes.
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SANTANDER. — Mariano Barbacid, bioquímico e investigador español, confirmó este jueves que el avance en el tratamiento dirigido para el cáncer de páncreas duplica la supervivencia de los pacientes sin requerir quimioterapia convencional. Este progreso representa un impacto significativo frente a uno de los tumores más letales y con alta tasa de mortalidad en la oncología actual, que exige con urgencia nuevas opciones de tratamiento.
En su participación en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, Barbacid explicó que este tratamiento dirigido eleva la esperanza de vida promedio de aproximadamente siete a catorce meses en pacientes con tumores que presentan alteraciones moleculares específicas. «Es el último avance en la investigación del cáncer de páncreas, ocurrido hace un par de meses (…) y, aunque duplica la supervivencia, considero que aún queda mucho por hacer; es fundamental continuar la investigación», afirmó Barbacid al analizar los resultados obtenidos.
Un reto ante la mutación del gen KRAS y el ambiente tumoral
Mariano Barbacid, reconocido como una de las principales autoridades mundiales en biología molecular del cáncer y descubridor del primer oncogén humano (HRAS) hace más de cuarenta años, ha centrado su trabajo reciente en el adenocarcinoma ductal de páncreas. Esta clase de tumor es especialmente agresiva y presenta mutaciones en el gen KRAS en más del 90% de los casos. Aunque durante mucho tiempo se pensó que KRAS era una diana difícil de tratar, los avances recientes en terapias específicas han empezado a cambiar esta percepción.
En este contexto, el investigador destacó que su equipo se concentra en modificar el microambiente tumoral. La estrategia consiste en eliminar el ácido hialurónico que se encuentra en el estroma, tejido conjuntivo que rodea el tumor y actúa como barrera tanto física como biológica para la acción de medicamentos y del sistema inmunitario. De esta forma, se busca que las terapias alcancen con mayor eficacia las células tumorales para «combatir el problema», según indicó el propio Barbacid.
Progresos en el CNIO y perspectivas epidemiológicas preocupantes
Desde el laboratorio que dirige en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), Barbacid y su grupo han desarrollado en los últimos años modelos experimentales que evidencian la eficacia de combinar inhibidores de KRAS con otros tratamientos dirigidos a moléculas involucradas en el crecimiento tumoral. Esta combinación genera respuestas clínicas claramente superiores a las obtenidas con tratamientos de un solo medicamento, permitiendo además identificar nuevas formas de bloquear simultáneamente varias rutas de señalización que las células cancerosas utilizan para subsistir.
Asimismo, Barbacid expresó su preocupación por el impacto epidemiológico de esta enfermedad. Aunque se posiciona como el séptimo tumor más frecuente en la actualidad, el cáncer de páncreas ya es la tercera causa de muerte por cáncer debido a su elevada agresividad y a la escasez de terapias altamente efectivas. Además, advirtió que las estimaciones indican que para 2030 podría ser la segunda causa de mortalidad oncológica, solo superada por el cáncer de pulmón, debido al envejecimiento poblacional y a la falta de avances clínicos similares a los de otras neoplasias.
Diagnóstico en etapas avanzadas y necesidad de mayor inversión en investigación
El investigador subrayó que una dificultad importante en el tratamiento del cáncer de páncreas es su manifestación silenciosa, ya que presenta pocos síntomas en fases tempranas. Esto hace que generalmente el diagnóstico se realice cuando la enfermedad está en una etapa avanzada o con metástasis, lo que limita considerablemente las posibilidades de cirugía, método que sigue siendo la única opción con potencial curativo.
El adenocarcinoma ductal representa alrededor del 90 % de los tumores pancreáticos y, junto con el glioblastoma multiforme, es uno de los cánceres con peor pronóstico y menor supervivencia a cinco años. Ante esta realidad, Barbacid hizo un llamado a sostener y aumentar la inversión económica en investigación básica y traslacional, con el propósito de trasladar los avances del laboratorio a la práctica clínica y mejorar significativamente la supervivencia de los pacientes.
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SANTANDER. — Mariano Barbacid, bioquímico e investigador español, confirmó este jueves que el avance en el tratamiento dirigido para el cáncer de páncreas duplica la supervivencia de los pacientes sin requerir quimioterapia convencional. Este progreso representa un impacto significativo frente a uno de los tumores más letales y con alta tasa de mortalidad en la oncología actual, que exige con urgencia nuevas opciones de tratamiento.
En su participación en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, Barbacid explicó que este tratamiento dirigido eleva la esperanza de vida promedio de aproximadamente siete a catorce meses en pacientes con tumores que presentan alteraciones moleculares específicas. «Es el último avance en la investigación del cáncer de páncreas, ocurrido hace un par de meses (…) y, aunque duplica la supervivencia, considero que aún queda mucho por hacer; es fundamental continuar la investigación», afirmó Barbacid al analizar los resultados obtenidos.
Un reto ante la mutación del gen KRAS y el ambiente tumoral
Mariano Barbacid, reconocido como una de las principales autoridades mundiales en biología molecular del cáncer y descubridor del primer oncogén humano (HRAS) hace más de cuarenta años, ha centrado su trabajo reciente en el adenocarcinoma ductal de páncreas. Esta clase de tumor es especialmente agresiva y presenta mutaciones en el gen KRAS en más del 90% de los casos. Aunque durante mucho tiempo se pensó que KRAS era una diana difícil de tratar, los avances recientes en terapias específicas han empezado a cambiar esta percepción.
En este contexto, el investigador destacó que su equipo se concentra en modificar el microambiente tumoral. La estrategia consiste en eliminar el ácido hialurónico que se encuentra en el estroma, tejido conjuntivo que rodea el tumor y actúa como barrera tanto física como biológica para la acción de medicamentos y del sistema inmunitario. De esta forma, se busca que las terapias alcancen con mayor eficacia las células tumorales para «combatir el problema», según indicó el propio Barbacid.
Progresos en el CNIO y perspectivas epidemiológicas preocupantes
Desde el laboratorio que dirige en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), Barbacid y su grupo han desarrollado en los últimos años modelos experimentales que evidencian la eficacia de combinar inhibidores de KRAS con otros tratamientos dirigidos a moléculas involucradas en el crecimiento tumoral. Esta combinación genera respuestas clínicas claramente superiores a las obtenidas con tratamientos de un solo medicamento, permitiendo además identificar nuevas formas de bloquear simultáneamente varias rutas de señalización que las células cancerosas utilizan para subsistir.
Asimismo, Barbacid expresó su preocupación por el impacto epidemiológico de esta enfermedad. Aunque se posiciona como el séptimo tumor más frecuente en la actualidad, el cáncer de páncreas ya es la tercera causa de muerte por cáncer debido a su elevada agresividad y a la escasez de terapias altamente efectivas. Además, advirtió que las estimaciones indican que para 2030 podría ser la segunda causa de mortalidad oncológica, solo superada por el cáncer de pulmón, debido al envejecimiento poblacional y a la falta de avances clínicos similares a los de otras neoplasias.
Diagnóstico en etapas avanzadas y necesidad de mayor inversión en investigación
El investigador subrayó que una dificultad importante en el tratamiento del cáncer de páncreas es su manifestación silenciosa, ya que presenta pocos síntomas en fases tempranas. Esto hace que generalmente el diagnóstico se realice cuando la enfermedad está en una etapa avanzada o con metástasis, lo que limita considerablemente las posibilidades de cirugía, método que sigue siendo la única opción con potencial curativo.
El adenocarcinoma ductal representa alrededor del 90 % de los tumores pancreáticos y, junto con el glioblastoma multiforme, es uno de los cánceres con peor pronóstico y menor supervivencia a cinco años. Ante esta realidad, Barbacid hizo un llamado a sostener y aumentar la inversión económica en investigación básica y traslacional, con el propósito de trasladar los avances del laboratorio a la práctica clínica y mejorar significativamente la supervivencia de los pacientes.
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SANTANDER. — Mariano Barbacid, bioquímico e investigador español, confirmó este jueves que el avance en el tratamiento dirigido para el cáncer de páncreas duplica la supervivencia de los pacientes sin requerir quimioterapia convencional. Este progreso representa un impacto significativo frente a uno de los tumores más letales y con alta tasa de mortalidad en la oncología actual, que exige con urgencia nuevas opciones de tratamiento.
En su participación en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, Barbacid explicó que este tratamiento dirigido eleva la esperanza de vida promedio de aproximadamente siete a catorce meses en pacientes con tumores que presentan alteraciones moleculares específicas. «Es el último avance en la investigación del cáncer de páncreas, ocurrido hace un par de meses (…) y, aunque duplica la supervivencia, considero que aún queda mucho por hacer; es fundamental continuar la investigación», afirmó Barbacid al analizar los resultados obtenidos.
Un reto ante la mutación del gen KRAS y el ambiente tumoral
Mariano Barbacid, reconocido como una de las principales autoridades mundiales en biología molecular del cáncer y descubridor del primer oncogén humano (HRAS) hace más de cuarenta años, ha centrado su trabajo reciente en el adenocarcinoma ductal de páncreas. Esta clase de tumor es especialmente agresiva y presenta mutaciones en el gen KRAS en más del 90% de los casos. Aunque durante mucho tiempo se pensó que KRAS era una diana difícil de tratar, los avances recientes en terapias específicas han empezado a cambiar esta percepción.
En este contexto, el investigador destacó que su equipo se concentra en modificar el microambiente tumoral. La estrategia consiste en eliminar el ácido hialurónico que se encuentra en el estroma, tejido conjuntivo que rodea el tumor y actúa como barrera tanto física como biológica para la acción de medicamentos y del sistema inmunitario. De esta forma, se busca que las terapias alcancen con mayor eficacia las células tumorales para «combatir el problema», según indicó el propio Barbacid.
Progresos en el CNIO y perspectivas epidemiológicas preocupantes
Desde el laboratorio que dirige en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), Barbacid y su grupo han desarrollado en los últimos años modelos experimentales que evidencian la eficacia de combinar inhibidores de KRAS con otros tratamientos dirigidos a moléculas involucradas en el crecimiento tumoral. Esta combinación genera respuestas clínicas claramente superiores a las obtenidas con tratamientos de un solo medicamento, permitiendo además identificar nuevas formas de bloquear simultáneamente varias rutas de señalización que las células cancerosas utilizan para subsistir.
Asimismo, Barbacid expresó su preocupación por el impacto epidemiológico de esta enfermedad. Aunque se posiciona como el séptimo tumor más frecuente en la actualidad, el cáncer de páncreas ya es la tercera causa de muerte por cáncer debido a su elevada agresividad y a la escasez de terapias altamente efectivas. Además, advirtió que las estimaciones indican que para 2030 podría ser la segunda causa de mortalidad oncológica, solo superada por el cáncer de pulmón, debido al envejecimiento poblacional y a la falta de avances clínicos similares a los de otras neoplasias.
Diagnóstico en etapas avanzadas y necesidad de mayor inversión en investigación
El investigador subrayó que una dificultad importante en el tratamiento del cáncer de páncreas es su manifestación silenciosa, ya que presenta pocos síntomas en fases tempranas. Esto hace que generalmente el diagnóstico se realice cuando la enfermedad está en una etapa avanzada o con metástasis, lo que limita considerablemente las posibilidades de cirugía, método que sigue siendo la única opción con potencial curativo.
El adenocarcinoma ductal representa alrededor del 90 % de los tumores pancreáticos y, junto con el glioblastoma multiforme, es uno de los cánceres con peor pronóstico y menor supervivencia a cinco años. Ante esta realidad, Barbacid hizo un llamado a sostener y aumentar la inversión económica en investigación básica y traslacional, con el propósito de trasladar los avances del laboratorio a la práctica clínica y mejorar significativamente la supervivencia de los pacientes.
El célebre bioquímico e investigador explica en la UIMP que la nueva terapia eleva de siete a catorce meses la esperanza de vida en tumores con alteraciones moleculares específicas y remarca la necesidad de seguir investigando ante el avance de esta enfermedad
SANTANDER. — Mariano Barbacid, bioquímico e investigador español, confirmó este jueves que el avance en el tratamiento dirigido para el cáncer de páncreas duplica la supervivencia de los pacientes sin requerir quimioterapia convencional. Este progreso representa un impacto significativo frente a uno de los tumores más letales y con alta tasa de mortalidad en la oncología actual, que exige con urgencia nuevas opciones de tratamiento.
En su participación en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, Barbacid explicó que este tratamiento dirigido eleva la esperanza de vida promedio de aproximadamente siete a catorce meses en pacientes con tumores que presentan alteraciones moleculares específicas. «Es el último avance en la investigación del cáncer de páncreas, ocurrido hace un par de meses (…) y, aunque duplica la supervivencia, considero que aún queda mucho por hacer; es fundamental continuar la investigación», afirmó Barbacid al analizar los resultados obtenidos.
Un reto ante la mutación del gen KRAS y el ambiente tumoral
Mariano Barbacid, reconocido como una de las principales autoridades mundiales en biología molecular del cáncer y descubridor del primer oncogén humano (HRAS) hace más de cuarenta años, ha centrado su trabajo reciente en el adenocarcinoma ductal de páncreas. Esta clase de tumor es especialmente agresiva y presenta mutaciones en el gen KRAS en más del 90% de los casos. Aunque durante mucho tiempo se pensó que KRAS era una diana difícil de tratar, los avances recientes en terapias específicas han empezado a cambiar esta percepción.
En este contexto, el investigador destacó que su equipo se concentra en modificar el microambiente tumoral. La estrategia consiste en eliminar el ácido hialurónico que se encuentra en el estroma, tejido conjuntivo que rodea el tumor y actúa como barrera tanto física como biológica para la acción de medicamentos y del sistema inmunitario. De esta forma, se busca que las terapias alcancen con mayor eficacia las células tumorales para «combatir el problema», según indicó el propio Barbacid.
Progresos en el CNIO y perspectivas epidemiológicas preocupantes
Desde el laboratorio que dirige en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), Barbacid y su grupo han desarrollado en los últimos años modelos experimentales que evidencian la eficacia de combinar inhibidores de KRAS con otros tratamientos dirigidos a moléculas involucradas en el crecimiento tumoral. Esta combinación genera respuestas clínicas claramente superiores a las obtenidas con tratamientos de un solo medicamento, permitiendo además identificar nuevas formas de bloquear simultáneamente varias rutas de señalización que las células cancerosas utilizan para subsistir.
Asimismo, Barbacid expresó su preocupación por el impacto epidemiológico de esta enfermedad. Aunque se posiciona como el séptimo tumor más frecuente en la actualidad, el cáncer de páncreas ya es la tercera causa de muerte por cáncer debido a su elevada agresividad y a la escasez de terapias altamente efectivas. Además, advirtió que las estimaciones indican que para 2030 podría ser la segunda causa de mortalidad oncológica, solo superada por el cáncer de pulmón, debido al envejecimiento poblacional y a la falta de avances clínicos similares a los de otras neoplasias.
Diagnóstico en etapas avanzadas y necesidad de mayor inversión en investigación
El investigador subrayó que una dificultad importante en el tratamiento del cáncer de páncreas es su manifestación silenciosa, ya que presenta pocos síntomas en fases tempranas. Esto hace que generalmente el diagnóstico se realice cuando la enfermedad está en una etapa avanzada o con metástasis, lo que limita considerablemente las posibilidades de cirugía, método que sigue siendo la única opción con potencial curativo.
El adenocarcinoma ductal representa alrededor del 90 % de los tumores pancreáticos y, junto con el glioblastoma multiforme, es uno de los cánceres con peor pronóstico y menor supervivencia a cinco años. Ante esta realidad, Barbacid hizo un llamado a sostener y aumentar la inversión económica en investigación básica y traslacional, con el propósito de trasladar los avances del laboratorio a la práctica clínica y mejorar significativamente la supervivencia de los pacientes.
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SANTANDER. — Mariano Barbacid, bioquímico e investigador español, confirmó este jueves que el avance en el tratamiento dirigido para el cáncer de páncreas duplica la supervivencia de los pacientes sin requerir quimioterapia convencional. Este progreso representa un impacto significativo frente a uno de los tumores más letales y con alta tasa de mortalidad en la oncología actual, que exige con urgencia nuevas opciones de tratamiento.
En su participación en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, Barbacid explicó que este tratamiento dirigido eleva la esperanza de vida promedio de aproximadamente siete a catorce meses en pacientes con tumores que presentan alteraciones moleculares específicas. «Es el último avance en la investigación del cáncer de páncreas, ocurrido hace un par de meses (…) y, aunque duplica la supervivencia, considero que aún queda mucho por hacer; es fundamental continuar la investigación», afirmó Barbacid al analizar los resultados obtenidos.
Un reto ante la mutación del gen KRAS y el ambiente tumoral
Mariano Barbacid, reconocido como una de las principales autoridades mundiales en biología molecular del cáncer y descubridor del primer oncogén humano (HRAS) hace más de cuarenta años, ha centrado su trabajo reciente en el adenocarcinoma ductal de páncreas. Esta clase de tumor es especialmente agresiva y presenta mutaciones en el gen KRAS en más del 90% de los casos. Aunque durante mucho tiempo se pensó que KRAS era una diana difícil de tratar, los avances recientes en terapias específicas han empezado a cambiar esta percepción.
En este contexto, el investigador destacó que su equipo se concentra en modificar el microambiente tumoral. La estrategia consiste en eliminar el ácido hialurónico que se encuentra en el estroma, tejido conjuntivo que rodea el tumor y actúa como barrera tanto física como biológica para la acción de medicamentos y del sistema inmunitario. De esta forma, se busca que las terapias alcancen con mayor eficacia las células tumorales para «combatir el problema», según indicó el propio Barbacid.
Progresos en el CNIO y perspectivas epidemiológicas preocupantes
Desde el laboratorio que dirige en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), Barbacid y su grupo han desarrollado en los últimos años modelos experimentales que evidencian la eficacia de combinar inhibidores de KRAS con otros tratamientos dirigidos a moléculas involucradas en el crecimiento tumoral. Esta combinación genera respuestas clínicas claramente superiores a las obtenidas con tratamientos de un solo medicamento, permitiendo además identificar nuevas formas de bloquear simultáneamente varias rutas de señalización que las células cancerosas utilizan para subsistir.
Asimismo, Barbacid expresó su preocupación por el impacto epidemiológico de esta enfermedad. Aunque se posiciona como el séptimo tumor más frecuente en la actualidad, el cáncer de páncreas ya es la tercera causa de muerte por cáncer debido a su elevada agresividad y a la escasez de terapias altamente efectivas. Además, advirtió que las estimaciones indican que para 2030 podría ser la segunda causa de mortalidad oncológica, solo superada por el cáncer de pulmón, debido al envejecimiento poblacional y a la falta de avances clínicos similares a los de otras neoplasias.
Diagnóstico en etapas avanzadas y necesidad de mayor inversión en investigación
El investigador subrayó que una dificultad importante en el tratamiento del cáncer de páncreas es su manifestación silenciosa, ya que presenta pocos síntomas en fases tempranas. Esto hace que generalmente el diagnóstico se realice cuando la enfermedad está en una etapa avanzada o con metástasis, lo que limita considerablemente las posibilidades de cirugía, método que sigue siendo la única opción con potencial curativo.
El adenocarcinoma ductal representa alrededor del 90 % de los tumores pancreáticos y, junto con el glioblastoma multiforme, es uno de los cánceres con peor pronóstico y menor supervivencia a cinco años. Ante esta realidad, Barbacid hizo un llamado a sostener y aumentar la inversión económica en investigación básica y traslacional, con el propósito de trasladar los avances del laboratorio a la práctica clínica y mejorar significativamente la supervivencia de los pacientes.
El célebre bioquímico e investigador explica en la UIMP que la nueva terapia eleva de siete a catorce meses la esperanza de vida en tumores con alteraciones moleculares específicas y remarca la necesidad de seguir investigando ante el avance de esta enfermedad
SANTANDER. — Mariano Barbacid, bioquímico e investigador español, confirmó este jueves que el avance en el tratamiento dirigido para el cáncer de páncreas duplica la supervivencia de los pacientes sin requerir quimioterapia convencional. Este progreso representa un impacto significativo frente a uno de los tumores más letales y con alta tasa de mortalidad en la oncología actual, que exige con urgencia nuevas opciones de tratamiento.
En su participación en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, Barbacid explicó que este tratamiento dirigido eleva la esperanza de vida promedio de aproximadamente siete a catorce meses en pacientes con tumores que presentan alteraciones moleculares específicas. «Es el último avance en la investigación del cáncer de páncreas, ocurrido hace un par de meses (…) y, aunque duplica la supervivencia, considero que aún queda mucho por hacer; es fundamental continuar la investigación», afirmó Barbacid al analizar los resultados obtenidos.
Un reto ante la mutación del gen KRAS y el ambiente tumoral
Mariano Barbacid, reconocido como una de las principales autoridades mundiales en biología molecular del cáncer y descubridor del primer oncogén humano (HRAS) hace más de cuarenta años, ha centrado su trabajo reciente en el adenocarcinoma ductal de páncreas. Esta clase de tumor es especialmente agresiva y presenta mutaciones en el gen KRAS en más del 90% de los casos. Aunque durante mucho tiempo se pensó que KRAS era una diana difícil de tratar, los avances recientes en terapias específicas han empezado a cambiar esta percepción.
En este contexto, el investigador destacó que su equipo se concentra en modificar el microambiente tumoral. La estrategia consiste en eliminar el ácido hialurónico que se encuentra en el estroma, tejido conjuntivo que rodea el tumor y actúa como barrera tanto física como biológica para la acción de medicamentos y del sistema inmunitario. De esta forma, se busca que las terapias alcancen con mayor eficacia las células tumorales para «combatir el problema», según indicó el propio Barbacid.
Progresos en el CNIO y perspectivas epidemiológicas preocupantes
Desde el laboratorio que dirige en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), Barbacid y su grupo han desarrollado en los últimos años modelos experimentales que evidencian la eficacia de combinar inhibidores de KRAS con otros tratamientos dirigidos a moléculas involucradas en el crecimiento tumoral. Esta combinación genera respuestas clínicas claramente superiores a las obtenidas con tratamientos de un solo medicamento, permitiendo además identificar nuevas formas de bloquear simultáneamente varias rutas de señalización que las células cancerosas utilizan para subsistir.
Asimismo, Barbacid expresó su preocupación por el impacto epidemiológico de esta enfermedad. Aunque se posiciona como el séptimo tumor más frecuente en la actualidad, el cáncer de páncreas ya es la tercera causa de muerte por cáncer debido a su elevada agresividad y a la escasez de terapias altamente efectivas. Además, advirtió que las estimaciones indican que para 2030 podría ser la segunda causa de mortalidad oncológica, solo superada por el cáncer de pulmón, debido al envejecimiento poblacional y a la falta de avances clínicos similares a los de otras neoplasias.
Diagnóstico en etapas avanzadas y necesidad de mayor inversión en investigación
El investigador subrayó que una dificultad importante en el tratamiento del cáncer de páncreas es su manifestación silenciosa, ya que presenta pocos síntomas en fases tempranas. Esto hace que generalmente el diagnóstico se realice cuando la enfermedad está en una etapa avanzada o con metástasis, lo que limita considerablemente las posibilidades de cirugía, método que sigue siendo la única opción con potencial curativo.
El adenocarcinoma ductal representa alrededor del 90 % de los tumores pancreáticos y, junto con el glioblastoma multiforme, es uno de los cánceres con peor pronóstico y menor supervivencia a cinco años. Ante esta realidad, Barbacid hizo un llamado a sostener y aumentar la inversión económica en investigación básica y traslacional, con el propósito de trasladar los avances del laboratorio a la práctica clínica y mejorar significativamente la supervivencia de los pacientes.
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En su participación en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, Barbacid explicó que este tratamiento dirigido eleva la esperanza de vida promedio de aproximadamente siete a catorce meses en pacientes con tumores que presentan alteraciones moleculares específicas. «Es el último avance en la investigación del cáncer de páncreas, ocurrido hace un par de meses (…) y, aunque duplica la supervivencia, considero que aún queda mucho por hacer; es fundamental continuar la investigación», afirmó Barbacid al analizar los resultados obtenidos.
Un reto ante la mutación del gen KRAS y el ambiente tumoral
Mariano Barbacid, reconocido como una de las principales autoridades mundiales en biología molecular del cáncer y descubridor del primer oncogén humano (HRAS) hace más de cuarenta años, ha centrado su trabajo reciente en el adenocarcinoma ductal de páncreas. Esta clase de tumor es especialmente agresiva y presenta mutaciones en el gen KRAS en más del 90% de los casos. Aunque durante mucho tiempo se pensó que KRAS era una diana difícil de tratar, los avances recientes en terapias específicas han empezado a cambiar esta percepción.
En este contexto, el investigador destacó que su equipo se concentra en modificar el microambiente tumoral. La estrategia consiste en eliminar el ácido hialurónico que se encuentra en el estroma, tejido conjuntivo que rodea el tumor y actúa como barrera tanto física como biológica para la acción de medicamentos y del sistema inmunitario. De esta forma, se busca que las terapias alcancen con mayor eficacia las células tumorales para «combatir el problema», según indicó el propio Barbacid.
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Desde el laboratorio que dirige en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), Barbacid y su grupo han desarrollado en los últimos años modelos experimentales que evidencian la eficacia de combinar inhibidores de KRAS con otros tratamientos dirigidos a moléculas involucradas en el crecimiento tumoral. Esta combinación genera respuestas clínicas claramente superiores a las obtenidas con tratamientos de un solo medicamento, permitiendo además identificar nuevas formas de bloquear simultáneamente varias rutas de señalización que las células cancerosas utilizan para subsistir.
Asimismo, Barbacid expresó su preocupación por el impacto epidemiológico de esta enfermedad. Aunque se posiciona como el séptimo tumor más frecuente en la actualidad, el cáncer de páncreas ya es la tercera causa de muerte por cáncer debido a su elevada agresividad y a la escasez de terapias altamente efectivas. Además, advirtió que las estimaciones indican que para 2030 podría ser la segunda causa de mortalidad oncológica, solo superada por el cáncer de pulmón, debido al envejecimiento poblacional y a la falta de avances clínicos similares a los de otras neoplasias.
Diagnóstico en etapas avanzadas y necesidad de mayor inversión en investigación
El investigador subrayó que una dificultad importante en el tratamiento del cáncer de páncreas es su manifestación silenciosa, ya que presenta pocos síntomas en fases tempranas. Esto hace que generalmente el diagnóstico se realice cuando la enfermedad está en una etapa avanzada o con metástasis, lo que limita considerablemente las posibilidades de cirugía, método que sigue siendo la única opción con potencial curativo.
El adenocarcinoma ductal representa alrededor del 90 % de los tumores pancreáticos y, junto con el glioblastoma multiforme, es uno de los cánceres con peor pronóstico y menor supervivencia a cinco años. Ante esta realidad, Barbacid hizo un llamado a sostener y aumentar la inversión económica en investigación básica y traslacional, con el propósito de trasladar los avances del laboratorio a la práctica clínica y mejorar significativamente la supervivencia de los pacientes.

















