El murciano, tercero en el ranking mundial, fue eliminado en dos sets (7-5 y 7-6) en los dieciseisavos de final, en un partido marcado por las sensaciones adversas con la superficie y los rebotes irregulares de la pelota.
Alertas en la recta final de la temporada para Carlos Alcaraz. Este lunes, el tenista español quedó fuera de forma anticipada del Másters 1000 de Shanghái tras perder en dieciseisavos ante el belga Zizou Bergs por 7-5 y 7-6 (4). La derrota, frente a un rival fuera del top diez del circuito ATP, detiene las expectativas del número tres del mundo y genera una notable insatisfacción en el entorno del jugador dirigido por Juan Carlos Ferrero.
Visiblemente afectado al término del encuentro, Alcaraz manifestó su frustración durante la rueda de prensa y describió esta derrota como una de las más duras del año. “Me sentía en buena forma. Que no haya podido adaptarme adecuadamente a las condiciones de hoy me ha resultado doloroso. Llegaba a este torneo con energía y ganas de competir, y tras el nivel discreto mostrado, realmente me decepciona”, confesó el jugador de El Palmar, que firma así su peor resultado en este certamen chino tras haber alcanzado los cuartos de final en la edición de 2024.
Reclamos sobre la pista y confusión táctica
Durante todo el partido se evidenció la incomodidad de Alcaraz. En el descanso entre el primer y segundo set, las cámaras captaron sus expresiones de frustración dirigidas al banquillo: “¡No puedo jugar solo por intuición!”, se lamentó, refiriéndose a la dificultad para anticipar la trayectoria y los rebotes de la bola en la superficie asiática.
Al ser preguntado por los medios sobre estas dificultades, el tenista explicó la extrañeza de sus sensaciones sin atribuirlo únicamente a las condiciones de la pista: “Cuando realizas un resto de segundo saque con un golpe descendente, la bola no debería botar por encima de la cabeza, y luego, en el punto siguiente, el bote ha sido completamente diferente. A veces bota hacia arriba, otras veces desliza… No quiero poner excusas. Son sensaciones: intento leer la bola tal como viene, pero cuando llega de forma distinta, es demasiado tarde. Quizá debo jugar y pensar de otro modo”.
Intención de recuperarse en la parte final de la temporada
Aunque Bergs reconoció en declaraciones posteriores haber notado “algunos botes extraños” durante el encuentro, defendió el estado general de la pista y realizó un juego sólido al servicio. Alcaraz felicitó el rendimiento del belga, admitiendo que la fortuna le acompañó en momentos decisivos.
Sin tiempo para lamentaciones, el discípulo de Ferrero ya centra su atención en concluir la temporada en pista cubierta. “Mi único objetivo ahora es regresar a casa, entrenar y preparar lo mejor posible el siguiente torneo. Sigo sintiéndome en buena condición y con ganas para lo que viene. Vamos a esforzarnos al máximo”, finalizó.
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Alertas en la recta final de la temporada para Carlos Alcaraz. Este lunes, el tenista español quedó fuera de forma anticipada del Másters 1000 de Shanghái tras perder en dieciseisavos ante el belga Zizou Bergs por 7-5 y 7-6 (4). La derrota, frente a un rival fuera del top diez del circuito ATP, detiene las expectativas del número tres del mundo y genera una notable insatisfacción en el entorno del jugador dirigido por Juan Carlos Ferrero.
Visiblemente afectado al término del encuentro, Alcaraz manifestó su frustración durante la rueda de prensa y describió esta derrota como una de las más duras del año. “Me sentía en buena forma. Que no haya podido adaptarme adecuadamente a las condiciones de hoy me ha resultado doloroso. Llegaba a este torneo con energía y ganas de competir, y tras el nivel discreto mostrado, realmente me decepciona”, confesó el jugador de El Palmar, que firma así su peor resultado en este certamen chino tras haber alcanzado los cuartos de final en la edición de 2024.
Reclamos sobre la pista y confusión táctica
Durante todo el partido se evidenció la incomodidad de Alcaraz. En el descanso entre el primer y segundo set, las cámaras captaron sus expresiones de frustración dirigidas al banquillo: “¡No puedo jugar solo por intuición!”, se lamentó, refiriéndose a la dificultad para anticipar la trayectoria y los rebotes de la bola en la superficie asiática.
Al ser preguntado por los medios sobre estas dificultades, el tenista explicó la extrañeza de sus sensaciones sin atribuirlo únicamente a las condiciones de la pista: “Cuando realizas un resto de segundo saque con un golpe descendente, la bola no debería botar por encima de la cabeza, y luego, en el punto siguiente, el bote ha sido completamente diferente. A veces bota hacia arriba, otras veces desliza… No quiero poner excusas. Son sensaciones: intento leer la bola tal como viene, pero cuando llega de forma distinta, es demasiado tarde. Quizá debo jugar y pensar de otro modo”.
Intención de recuperarse en la parte final de la temporada
Aunque Bergs reconoció en declaraciones posteriores haber notado “algunos botes extraños” durante el encuentro, defendió el estado general de la pista y realizó un juego sólido al servicio. Alcaraz felicitó el rendimiento del belga, admitiendo que la fortuna le acompañó en momentos decisivos.
Sin tiempo para lamentaciones, el discípulo de Ferrero ya centra su atención en concluir la temporada en pista cubierta. “Mi único objetivo ahora es regresar a casa, entrenar y preparar lo mejor posible el siguiente torneo. Sigo sintiéndome en buena condición y con ganas para lo que viene. Vamos a esforzarnos al máximo”, finalizó.
El murciano, tercero en el ranking mundial, fue eliminado en dos sets (7-5 y 7-6) en los dieciseisavos de final, en un partido marcado por las sensaciones adversas con la superficie y los rebotes irregulares de la pelota.
Alertas en la recta final de la temporada para Carlos Alcaraz. Este lunes, el tenista español quedó fuera de forma anticipada del Másters 1000 de Shanghái tras perder en dieciseisavos ante el belga Zizou Bergs por 7-5 y 7-6 (4). La derrota, frente a un rival fuera del top diez del circuito ATP, detiene las expectativas del número tres del mundo y genera una notable insatisfacción en el entorno del jugador dirigido por Juan Carlos Ferrero.
Visiblemente afectado al término del encuentro, Alcaraz manifestó su frustración durante la rueda de prensa y describió esta derrota como una de las más duras del año. “Me sentía en buena forma. Que no haya podido adaptarme adecuadamente a las condiciones de hoy me ha resultado doloroso. Llegaba a este torneo con energía y ganas de competir, y tras el nivel discreto mostrado, realmente me decepciona”, confesó el jugador de El Palmar, que firma así su peor resultado en este certamen chino tras haber alcanzado los cuartos de final en la edición de 2024.
Reclamos sobre la pista y confusión táctica
Durante todo el partido se evidenció la incomodidad de Alcaraz. En el descanso entre el primer y segundo set, las cámaras captaron sus expresiones de frustración dirigidas al banquillo: “¡No puedo jugar solo por intuición!”, se lamentó, refiriéndose a la dificultad para anticipar la trayectoria y los rebotes de la bola en la superficie asiática.
Al ser preguntado por los medios sobre estas dificultades, el tenista explicó la extrañeza de sus sensaciones sin atribuirlo únicamente a las condiciones de la pista: “Cuando realizas un resto de segundo saque con un golpe descendente, la bola no debería botar por encima de la cabeza, y luego, en el punto siguiente, el bote ha sido completamente diferente. A veces bota hacia arriba, otras veces desliza… No quiero poner excusas. Son sensaciones: intento leer la bola tal como viene, pero cuando llega de forma distinta, es demasiado tarde. Quizá debo jugar y pensar de otro modo”.
Intención de recuperarse en la parte final de la temporada
Aunque Bergs reconoció en declaraciones posteriores haber notado “algunos botes extraños” durante el encuentro, defendió el estado general de la pista y realizó un juego sólido al servicio. Alcaraz felicitó el rendimiento del belga, admitiendo que la fortuna le acompañó en momentos decisivos.
Sin tiempo para lamentaciones, el discípulo de Ferrero ya centra su atención en concluir la temporada en pista cubierta. “Mi único objetivo ahora es regresar a casa, entrenar y preparar lo mejor posible el siguiente torneo. Sigo sintiéndome en buena condición y con ganas para lo que viene. Vamos a esforzarnos al máximo”, finalizó.
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Visiblemente afectado al término del encuentro, Alcaraz manifestó su frustración durante la rueda de prensa y describió esta derrota como una de las más duras del año. “Me sentía en buena forma. Que no haya podido adaptarme adecuadamente a las condiciones de hoy me ha resultado doloroso. Llegaba a este torneo con energía y ganas de competir, y tras el nivel discreto mostrado, realmente me decepciona”, confesó el jugador de El Palmar, que firma así su peor resultado en este certamen chino tras haber alcanzado los cuartos de final en la edición de 2024.
Reclamos sobre la pista y confusión táctica
Durante todo el partido se evidenció la incomodidad de Alcaraz. En el descanso entre el primer y segundo set, las cámaras captaron sus expresiones de frustración dirigidas al banquillo: “¡No puedo jugar solo por intuición!”, se lamentó, refiriéndose a la dificultad para anticipar la trayectoria y los rebotes de la bola en la superficie asiática.
Al ser preguntado por los medios sobre estas dificultades, el tenista explicó la extrañeza de sus sensaciones sin atribuirlo únicamente a las condiciones de la pista: “Cuando realizas un resto de segundo saque con un golpe descendente, la bola no debería botar por encima de la cabeza, y luego, en el punto siguiente, el bote ha sido completamente diferente. A veces bota hacia arriba, otras veces desliza… No quiero poner excusas. Son sensaciones: intento leer la bola tal como viene, pero cuando llega de forma distinta, es demasiado tarde. Quizá debo jugar y pensar de otro modo”.
Intención de recuperarse en la parte final de la temporada
Aunque Bergs reconoció en declaraciones posteriores haber notado “algunos botes extraños” durante el encuentro, defendió el estado general de la pista y realizó un juego sólido al servicio. Alcaraz felicitó el rendimiento del belga, admitiendo que la fortuna le acompañó en momentos decisivos.
Sin tiempo para lamentaciones, el discípulo de Ferrero ya centra su atención en concluir la temporada en pista cubierta. “Mi único objetivo ahora es regresar a casa, entrenar y preparar lo mejor posible el siguiente torneo. Sigo sintiéndome en buena condición y con ganas para lo que viene. Vamos a esforzarnos al máximo”, finalizó.
















