MADRID.— La decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de convocar elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre ha relegado la grave crisis asistencial, migratoria e institucional que afecta a Ceuta. Después de la llegada masiva de personas a finales de julio, la ciudad autónoma sigue con sus infraestructuras saturadas y miles de personas en situación irregular esperando una resolución administrativa o un traslado que alivie la presión local.
Mientras Moncloa centra su agenda pública en el inicio de la precampaña electoral y el debate sobre la vivienda, las autoridades locales y los servicios de emergencia en Ceuta soportan una demanda sin precedentes. El centro asistencial temporal de El Tarajal y demás recursos de acogida llevan semanas sobrepasando su capacidad, dejando a la ciudad en una situación de alta vulnerabilidad operativa.
Como medida inicial para intentar resolver el colapso, las fuerzas de seguridad han comenzado el desalojo del asentamiento irregular ubicado en la playa de El Trampolín, donde se concentraban cientos de migrantes sin alojamiento. Esta actuación representa el primer paso para acelerar los procesos de filiación e identificación con el fin de agilizar los expedientes de expulsión y repatriación de quienes entraron en la ciudad durante la oleada veraniega.
No obstante, las instituciones de Ceuta advierten que estas intervenciones policiales aisladas son insuficientes sin un plan de contingencia nacional que apoye al Ejecutivo regional. Con las elecciones ya programadas para finales de noviembre, la administración local teme que la paralización legislativa y el periodo de Gobierno en funciones retrasen indefinidamente las soluciones estructurales que la frontera sur de España necesita con urgencia.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALMADRID.— La decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de convocar elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre ha relegado la grave crisis asistencial, migratoria e institucional que afecta a Ceuta. Después de la llegada masiva de personas a finales de julio, la ciudad autónoma sigue con sus infraestructuras saturadas y miles de personas en situación irregular esperando una resolución administrativa o un traslado que alivie la presión local.
Mientras Moncloa centra su agenda pública en el inicio de la precampaña electoral y el debate sobre la vivienda, las autoridades locales y los servicios de emergencia en Ceuta soportan una demanda sin precedentes. El centro asistencial temporal de El Tarajal y demás recursos de acogida llevan semanas sobrepasando su capacidad, dejando a la ciudad en una situación de alta vulnerabilidad operativa.
Como medida inicial para intentar resolver el colapso, las fuerzas de seguridad han comenzado el desalojo del asentamiento irregular ubicado en la playa de El Trampolín, donde se concentraban cientos de migrantes sin alojamiento. Esta actuación representa el primer paso para acelerar los procesos de filiación e identificación con el fin de agilizar los expedientes de expulsión y repatriación de quienes entraron en la ciudad durante la oleada veraniega.
No obstante, las instituciones de Ceuta advierten que estas intervenciones policiales aisladas son insuficientes sin un plan de contingencia nacional que apoye al Ejecutivo regional. Con las elecciones ya programadas para finales de noviembre, la administración local teme que la paralización legislativa y el periodo de Gobierno en funciones retrasen indefinidamente las soluciones estructurales que la frontera sur de España necesita con urgencia.
MADRID.— La decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de convocar elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre ha relegado la grave crisis asistencial, migratoria e institucional que afecta a Ceuta. Después de la llegada masiva de personas a finales de julio, la ciudad autónoma sigue con sus infraestructuras saturadas y miles de personas en situación irregular esperando una resolución administrativa o un traslado que alivie la presión local.
Mientras Moncloa centra su agenda pública en el inicio de la precampaña electoral y el debate sobre la vivienda, las autoridades locales y los servicios de emergencia en Ceuta soportan una demanda sin precedentes. El centro asistencial temporal de El Tarajal y demás recursos de acogida llevan semanas sobrepasando su capacidad, dejando a la ciudad en una situación de alta vulnerabilidad operativa.
Como medida inicial para intentar resolver el colapso, las fuerzas de seguridad han comenzado el desalojo del asentamiento irregular ubicado en la playa de El Trampolín, donde se concentraban cientos de migrantes sin alojamiento. Esta actuación representa el primer paso para acelerar los procesos de filiación e identificación con el fin de agilizar los expedientes de expulsión y repatriación de quienes entraron en la ciudad durante la oleada veraniega.
No obstante, las instituciones de Ceuta advierten que estas intervenciones policiales aisladas son insuficientes sin un plan de contingencia nacional que apoye al Ejecutivo regional. Con las elecciones ya programadas para finales de noviembre, la administración local teme que la paralización legislativa y el periodo de Gobierno en funciones retrasen indefinidamente las soluciones estructurales que la frontera sur de España necesita con urgencia.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALMADRID.— La decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de convocar elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre ha relegado la grave crisis asistencial, migratoria e institucional que afecta a Ceuta. Después de la llegada masiva de personas a finales de julio, la ciudad autónoma sigue con sus infraestructuras saturadas y miles de personas en situación irregular esperando una resolución administrativa o un traslado que alivie la presión local.
Mientras Moncloa centra su agenda pública en el inicio de la precampaña electoral y el debate sobre la vivienda, las autoridades locales y los servicios de emergencia en Ceuta soportan una demanda sin precedentes. El centro asistencial temporal de El Tarajal y demás recursos de acogida llevan semanas sobrepasando su capacidad, dejando a la ciudad en una situación de alta vulnerabilidad operativa.
Como medida inicial para intentar resolver el colapso, las fuerzas de seguridad han comenzado el desalojo del asentamiento irregular ubicado en la playa de El Trampolín, donde se concentraban cientos de migrantes sin alojamiento. Esta actuación representa el primer paso para acelerar los procesos de filiación e identificación con el fin de agilizar los expedientes de expulsión y repatriación de quienes entraron en la ciudad durante la oleada veraniega.
No obstante, las instituciones de Ceuta advierten que estas intervenciones policiales aisladas son insuficientes sin un plan de contingencia nacional que apoye al Ejecutivo regional. Con las elecciones ya programadas para finales de noviembre, la administración local teme que la paralización legislativa y el periodo de Gobierno en funciones retrasen indefinidamente las soluciones estructurales que la frontera sur de España necesita con urgencia.
















