Las asociaciones militares consideran esta medida insuficiente y critican la vulnerabilidad de las tropas, que solicitan ser reconocidas como agentes de la autoridad además de disponer de armamento adecuado.
CEUTA.— El anuncio del Gobierno central para proveer a las tropas desplegadas en Ceuta con sprays de gas pimienta ha provocado malestar en las Fuerzas Armadas. Esta iniciativa, destinada a ofrecer medios de defensa a los efectivos encargados de vigilar calles y zonas comerciales tras los recientes actos violentos en la ciudad autónoma, ha sido valorada por el colectivo militar como «poco eficaz e insuficiente».
De acuerdo con informaciones difundidas por OKDIARIO, la orden ha sido comunicada a las unidades, aunque aún no se ha implementado plenamente. Los militares en Ceuta señalan que, mientras que en la Península cuentan con su armamento individual completo, en Ceuta han operado principalmente con defensas (porras) y un solo fusil compartido entre grupos de hasta seis integrantes, una restricción que apenas ha empezado a flexibilizarse parcialmente en días recientes.
Agresiones, lesiones y ausencia de protección legal
El malestar entre los militares se ha intensificado tras incidentes graves ocurridos últimamente. Destacan una luxación de rodilla sufrida el 9 de septiembre por un militar que intervino en un robo violento frente a un supermercado, y una fractura de peroné el 12 de septiembre tras un ataque directo, ambos heridos fueron trasladados al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla en Madrid.
Marco Antonio Gómez, presidente de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), denuncia el «agotamiento psicológico» y la falta de apoyo que enfrentan las tropas. Señala que la ausencia del estatus de agentes de la autoridad restringe legalmente su actuación a retener a los agresores, sin facultad para detenerlos o identificarlos formalmente, lo que los expone a posibles consecuencias legales por sus intervenciones.
«Es esencial que los efectivos cuenten con una protección legal adecuada antes de asumir funciones en apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado», afirman desde ATME, reclamando un reconocimiento urgente como profesión de riesgo.
Movilizaciones significativas y modificaciones en la identificación
La situación en la ciudad autónoma provocó una concentración que reunió a más de 1.500 participantes, incluidos militares, guardias civiles, policías y ciudadanos, para demandar mayores medidas de protección y mejores condiciones de seguridad. Paralelamente a la entrega de los sprays de pimienta, el Ministerio de Defensa ha aprobado un cambio en la uniformidad: los efectivos ya no llevarán su nombre completo en las «galletas» del pecho, mostrando solo su rango militar, una medida implementada para proteger su privacidad y la de sus familias frente a posibles represalias.
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UNIRME GRATIS AL CANALLas asociaciones militares consideran esta medida insuficiente y critican la vulnerabilidad de las tropas, que solicitan ser reconocidas como agentes de la autoridad además de disponer de armamento adecuado.
CEUTA.— El anuncio del Gobierno central para proveer a las tropas desplegadas en Ceuta con sprays de gas pimienta ha provocado malestar en las Fuerzas Armadas. Esta iniciativa, destinada a ofrecer medios de defensa a los efectivos encargados de vigilar calles y zonas comerciales tras los recientes actos violentos en la ciudad autónoma, ha sido valorada por el colectivo militar como «poco eficaz e insuficiente».
De acuerdo con informaciones difundidas por OKDIARIO, la orden ha sido comunicada a las unidades, aunque aún no se ha implementado plenamente. Los militares en Ceuta señalan que, mientras que en la Península cuentan con su armamento individual completo, en Ceuta han operado principalmente con defensas (porras) y un solo fusil compartido entre grupos de hasta seis integrantes, una restricción que apenas ha empezado a flexibilizarse parcialmente en días recientes.
Agresiones, lesiones y ausencia de protección legal
El malestar entre los militares se ha intensificado tras incidentes graves ocurridos últimamente. Destacan una luxación de rodilla sufrida el 9 de septiembre por un militar que intervino en un robo violento frente a un supermercado, y una fractura de peroné el 12 de septiembre tras un ataque directo, ambos heridos fueron trasladados al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla en Madrid.
Marco Antonio Gómez, presidente de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), denuncia el «agotamiento psicológico» y la falta de apoyo que enfrentan las tropas. Señala que la ausencia del estatus de agentes de la autoridad restringe legalmente su actuación a retener a los agresores, sin facultad para detenerlos o identificarlos formalmente, lo que los expone a posibles consecuencias legales por sus intervenciones.
«Es esencial que los efectivos cuenten con una protección legal adecuada antes de asumir funciones en apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado», afirman desde ATME, reclamando un reconocimiento urgente como profesión de riesgo.
Movilizaciones significativas y modificaciones en la identificación
La situación en la ciudad autónoma provocó una concentración que reunió a más de 1.500 participantes, incluidos militares, guardias civiles, policías y ciudadanos, para demandar mayores medidas de protección y mejores condiciones de seguridad. Paralelamente a la entrega de los sprays de pimienta, el Ministerio de Defensa ha aprobado un cambio en la uniformidad: los efectivos ya no llevarán su nombre completo en las «galletas» del pecho, mostrando solo su rango militar, una medida implementada para proteger su privacidad y la de sus familias frente a posibles represalias.
Las asociaciones militares consideran esta medida insuficiente y critican la vulnerabilidad de las tropas, que solicitan ser reconocidas como agentes de la autoridad además de disponer de armamento adecuado.
CEUTA.— El anuncio del Gobierno central para proveer a las tropas desplegadas en Ceuta con sprays de gas pimienta ha provocado malestar en las Fuerzas Armadas. Esta iniciativa, destinada a ofrecer medios de defensa a los efectivos encargados de vigilar calles y zonas comerciales tras los recientes actos violentos en la ciudad autónoma, ha sido valorada por el colectivo militar como «poco eficaz e insuficiente».
De acuerdo con informaciones difundidas por OKDIARIO, la orden ha sido comunicada a las unidades, aunque aún no se ha implementado plenamente. Los militares en Ceuta señalan que, mientras que en la Península cuentan con su armamento individual completo, en Ceuta han operado principalmente con defensas (porras) y un solo fusil compartido entre grupos de hasta seis integrantes, una restricción que apenas ha empezado a flexibilizarse parcialmente en días recientes.
Agresiones, lesiones y ausencia de protección legal
El malestar entre los militares se ha intensificado tras incidentes graves ocurridos últimamente. Destacan una luxación de rodilla sufrida el 9 de septiembre por un militar que intervino en un robo violento frente a un supermercado, y una fractura de peroné el 12 de septiembre tras un ataque directo, ambos heridos fueron trasladados al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla en Madrid.
Marco Antonio Gómez, presidente de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), denuncia el «agotamiento psicológico» y la falta de apoyo que enfrentan las tropas. Señala que la ausencia del estatus de agentes de la autoridad restringe legalmente su actuación a retener a los agresores, sin facultad para detenerlos o identificarlos formalmente, lo que los expone a posibles consecuencias legales por sus intervenciones.
«Es esencial que los efectivos cuenten con una protección legal adecuada antes de asumir funciones en apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado», afirman desde ATME, reclamando un reconocimiento urgente como profesión de riesgo.
Movilizaciones significativas y modificaciones en la identificación
La situación en la ciudad autónoma provocó una concentración que reunió a más de 1.500 participantes, incluidos militares, guardias civiles, policías y ciudadanos, para demandar mayores medidas de protección y mejores condiciones de seguridad. Paralelamente a la entrega de los sprays de pimienta, el Ministerio de Defensa ha aprobado un cambio en la uniformidad: los efectivos ya no llevarán su nombre completo en las «galletas» del pecho, mostrando solo su rango militar, una medida implementada para proteger su privacidad y la de sus familias frente a posibles represalias.
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CEUTA.— El anuncio del Gobierno central para proveer a las tropas desplegadas en Ceuta con sprays de gas pimienta ha provocado malestar en las Fuerzas Armadas. Esta iniciativa, destinada a ofrecer medios de defensa a los efectivos encargados de vigilar calles y zonas comerciales tras los recientes actos violentos en la ciudad autónoma, ha sido valorada por el colectivo militar como «poco eficaz e insuficiente».
De acuerdo con informaciones difundidas por OKDIARIO, la orden ha sido comunicada a las unidades, aunque aún no se ha implementado plenamente. Los militares en Ceuta señalan que, mientras que en la Península cuentan con su armamento individual completo, en Ceuta han operado principalmente con defensas (porras) y un solo fusil compartido entre grupos de hasta seis integrantes, una restricción que apenas ha empezado a flexibilizarse parcialmente en días recientes.
Agresiones, lesiones y ausencia de protección legal
El malestar entre los militares se ha intensificado tras incidentes graves ocurridos últimamente. Destacan una luxación de rodilla sufrida el 9 de septiembre por un militar que intervino en un robo violento frente a un supermercado, y una fractura de peroné el 12 de septiembre tras un ataque directo, ambos heridos fueron trasladados al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla en Madrid.
Marco Antonio Gómez, presidente de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), denuncia el «agotamiento psicológico» y la falta de apoyo que enfrentan las tropas. Señala que la ausencia del estatus de agentes de la autoridad restringe legalmente su actuación a retener a los agresores, sin facultad para detenerlos o identificarlos formalmente, lo que los expone a posibles consecuencias legales por sus intervenciones.
«Es esencial que los efectivos cuenten con una protección legal adecuada antes de asumir funciones en apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado», afirman desde ATME, reclamando un reconocimiento urgente como profesión de riesgo.
Movilizaciones significativas y modificaciones en la identificación
La situación en la ciudad autónoma provocó una concentración que reunió a más de 1.500 participantes, incluidos militares, guardias civiles, policías y ciudadanos, para demandar mayores medidas de protección y mejores condiciones de seguridad. Paralelamente a la entrega de los sprays de pimienta, el Ministerio de Defensa ha aprobado un cambio en la uniformidad: los efectivos ya no llevarán su nombre completo en las «galletas» del pecho, mostrando solo su rango militar, una medida implementada para proteger su privacidad y la de sus familias frente a posibles represalias.

















