El incremento de la temperatura del agua y la reducción de depredadores disparan la presencia de estos organismos en el litoral español, con especial incidencia en Baleares y Andalucía
El número de medusas que aparecen en las costas españolas ha aumentado notablemente en los últimos años. Los expertos atribuyen este fenómeno fundamentalmente a dos causas biológicas: el aumento progresivo de la temperatura del mar y la considerable disminución de algunos depredadores naturales, como la tortuga boba y el atún rojo. Las regiones de Baleares y Andalucía son las más afectadas debido a su localización en corredores biológicos importantes, destacando el estrecho de Gibraltar.
Para advertir a los bañistas sobre la presencia de medusas u otros organismos marinos que pueden suponer un riesgo sanitario, los servicios de vigilancia costera emplean la bandera morada. Aunque la implementación de esta señalización no es uniforme en todas las playas, su uso se está generalizando en distintos puntos del litoral español para que los usuarios adopten las medidas necesarias antes de entrar al mar.
Playas afectadas por avistamientos y alertas de bandera morada
La plataforma MedusaApp, dedicada al registro de avistamientos, ha notificado alertas recientes que indican la presencia de estos organismos en varios lugares del territorio español, donde la bandera morada podría activarse con frecuencia durante el verano:
- Andalucía: Se han detectado avisos en las playas de Bajadilla y Guainos Bajos, en la provincia de Almería. Igualmente, la playa de Getares, en Cádiz, es un lugar donde esta fauna aparece con cierta regularidad. Los avistamientos también abarcan la playa de la Rada, en Estepona (Málaga), y la playa de Calahonda, en Granada.
- Cataluña: La aplicación reporta incidencias y presencia de medusas en playas del municipio de Castelldefels y en la zona de Les Casetes.
- Baleares: Se registran observaciones en Cala Fuster, situada en Mallorca.
- Comunidad Valenciana: Las alertas se concentran en la playa de Muchavista, Alicante, y en la playa de Venecia, en Gandía.
Guía de especies presentes en el mar Mediterráneo y su peligrosidad
El mar Mediterráneo cuenta con una diversidad amplia de medusas y organismos similares, cuyos aspectos físicos y niveles de toxicidad varían considerablemente:
Carabela portuguesa (Physalia physalis)
A menudo confundida con una medusa común, en realidad es un hidrozoo formado por una agrupación de organismos especializados. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico la considera la especie más peligrosa del litoral español. Se reconoce por un flotador de color violeta lleno de gas y por sus tentáculos muy largos que liberan toxinas neurotóxicas, citotóxicas y cardiotóxicas.
El contacto con los tentáculos provoca ardor, dolor intenso y laceraciones en la piel, ya que los nematocistos se enganchan y se adhieren al cuerpo. En situaciones severas, la alta concentración del veneno puede ocasionar un shock neurógeno por el dolor intenso, con el riesgo de ahogamiento para quien nada.
Medusa luminiscente
Una de las especies más comunes y dañinas del Mediterráneo. Destaca por su color rosado y por su capacidad de emitir luz en la oscuridad. Puede medir hasta 20 centímetros de diámetro y posee filamentos largos que causan dolor fuerte, irritación cutánea severa, ampollas y pequeñas úlceras al contacto con la piel.
Medusa aguamala (o aguaviva)
Es una de las medusas más grandes del Mediterráneo, alcanzando hasta un metro de diámetro. Su cuerpo blanquecino, con bordes azulados o violáceos en la umbrela y ocho brazos orales gruesos, facilitan su identificación.
Medusa aguamar
Habita en aguas templadas y frías del Atlántico y el Mediterráneo. Su diámetro ronda los 30 centímetros y se distingue por una umbrela de tonos blanco-amarillentos con bandas marrones formando una ‘uve’ invertida. Sus tentáculos contienen células urticantes que provocan picaduras dolorosas.
Medusa huevo frito
Recibe su nombre por la apariencia de su umbrela, que muestra una protuberancia anaranjada similar a un huevo frito. Posee un tamaño medio entre 20 y 35 centímetros. Esta especie es frecuente en el Mediterráneo durante verano y otoño, especialmente en el Mar Menor.
Medusa luna
Se considera una de las especies menos dañinas en las costas españolas. Su cuerpo transparente con tintes azulados mide alrededor de 25 centímetros y tiene numerosos tentáculos finos. Según el Aquarium Costa de Almería, habita principalmente en bahías y zonas costeras tranquilas, con una presencia destacada en el Mar Menor.
Protocolo de actuación recomendado ante una picadura
Si se produce contacto o picadura con alguno de estos organismos, las autoridades sanitarias recomiendan seguir estrictamente estas indicaciones para evitar que la lesión empeore:
- Limpieza de la zona: El área afectada debe lavarse solamente con agua salada. No se debe frotar la piel bajo ninguna circunstancia.
- Evitar el agua dulce: No es aconsejable aplicar agua dulce sobre la herida, ya que puede romper las células urticantes restantes y liberar más veneno en el organismo debido al cambio en la presión osmótica.
- Asistencia profesional: Es imprescindible acudir inmediatamente al puesto de socorrismo para que el personal capacitado evalúe la gravedad de la picadura y proporcione la atención médica adecuada.
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