La actriz sevillana aparece en el reciente listado de grandes deudores fiscales bajo su nombre real, María Paz Campos Trigo, en un contexto marcado por el bloqueo administrativo de sus sociedades y la venta de parte de su patrimonio inmobiliario en Madrid
La Agencia Tributaria ha publicado su nueva lista de grandes morosos, en la que se confirma que la actriz sevillana Paz Vega, legalmente registrada como María Paz Campos Trigo, mantiene una deuda con Hacienda superior a 1,8 millones de euros. Aunque esta cifra representa una disminución respecto a la información previa conocida meses atrás, sigue siendo suficiente para que siga figurando entre los contribuyentes con adeudos pendientes. Este saldo negativo coincide con un proceso personal y financiero de reorganización tras su separación matrimonial de Orson Salazar, quien durante casi veinticinco años fue su representante legal y gestor de su carrera profesional y estructura empresarial.
Un entramado empresarial paralizado debido a incumplimientos mercantiles
El análisis detallado de la documentación mercantil asociada a las sociedades vinculadas a la actriz muestra una situación administrativa compleja, caracterizada por la inactividad de sus activos y el abandono progresivo de las empresas constituidas durante su periodo de mayor proyección en el cine internacional. En ese momento, Paz Vega y su entonces esposo fundaron varias sociedades con el objetivo de gestionar sus producciones audiovisuales, los derechos de imagen y sus inversiones inmobiliarias. Con el paso del tiempo, estas compañías dejaron de operar y se encuentran formalmente inactivas.
Actualmente, las sociedades presentan dos situaciones administrativas muy diferentes:
- Espejito Espejito S.L.: Es la única entidad del grupo que ha evitado un deterioro administrativo total y mantiene al día sus obligaciones formales. Recientemente, presentó en el Registro Mercantil las cuentas correspondientes al ejercicio de 2024, evitando así un bloqueo registral. Sin embargo, la contabilidad muestra una ausencia de ingresos durante todo el año y la administración de la empresa confirma la falta de operaciones significativas. A pesar de esta falta de actividad, esta sociedad conserva un patrimonio relevante para la actriz al poseer un inmueble en Madrid. El balance refleja más de 157.000 euros en activos frente a obligaciones superiores a 122.000 euros, resultando en un patrimonio neto cercano a los 34.000 euros.
- Max Club 69 O P S.L. y Orpasa Patrimonio S.L.: Estas dos sociedades presentan una situación contraria. Ambas tienen su registro bloqueado debido al incumplimiento reiterado de obligaciones formales, lo que impide cualquier modificación en su estructura societaria, como ampliaciones de capital o cambios en la administración. En la práctica, estas empresas están paralizadas y sin actividad comercial desde hace varios años.
La reestructuración del patrimonio tras la separación de Orson Salazar
Este contexto económico difícil coincide con la disolución del matrimonio entre Paz Vega y Orson Salazar, tras casi veinticinco años juntos. La ruptura ha requerido una revisión completa y posterior división del patrimonio común, que incluye bienes inmuebles, participaciones societarias y otros activos empresariales. Según fuentes del sector, la actriz ha decidido asumir personalmente la gestión total de sus finanzas, una responsabilidad que hasta entonces correspondía exclusivamente a su exesposo y representante legal.
Las consecuencias del impago de sus obligaciones fiscales han impactado directamente en su patrimonio inmobiliario personal. Parte de su vivienda situada en la calle Argensola, en el barrio de Justicia de Madrid, fue embargada por la Agencia Tributaria y puesta en subasta para cubrir la deuda pendiente. Como resultado de este proceso, se informó que Paz Vega se mudó temporalmente al domicilio de su hermana Sara, mientras completaba los trámites para reorganizar sus propiedades.
Impulso profesional para estabilizar su situación financiera
Ante la existencia de deudas fiscales, Paz Vega ha iniciado un plan para estabilizar sus finanzas a través de la reactivación de su actividad profesional. En los últimos meses, ha retomado compromisos en proyectos cinematográficos, participado en el Festival de Cannes y aumentado su implicación en producciones televisivas.
Esta nueva fase también incluye la reorganización de su equipo de soporte, incluyendo un cambio en su agencia de representación con el fin de recuperar el control sobre su carrera tras las modificaciones derivadas de su divorcio. Aunque la sociedad Espejito Espejito S.L. muestra señales de una reactivación lenta, la deuda superior a 1,8 millones de euros reflejada en la lista de morosos de Hacienda confirma que la regularización fiscal de la actriz todavía está pendiente de solución.
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