El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, remitió una carta al secretario general de la ONU, António Guterres, solicitando su intervención para que Estados Unidos suspenda el despliegue militar que lleva a cabo en el Caribe bajo el argumento de enfrentar el narcotráfico.
La carta, difundida el jueves por el ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Yván Gil, describe las acciones estadounidenses como “hostiles”, señalando que vulneran la soberanía, integridad territorial y autonomía política de Venezuela.
Maduro instó a la ONU a defender activamente sus valores y principios fundamentales, y a requerir al Gobierno de Estados Unidos que detenga estas acciones que calificó como agresivas. Según el mandatario, la presencia en la región de destructores, un crucero con misiles y un submarino nuclear de ataque rápido constituye un aumento significativo del nivel de agresión contra Venezuela.
Este jueves, el embajador venezolano en la ONU, Samuel Moncada, mantuvo una reunión con António Guterres para expresar la inquietud de su gobierno y solicitar un pronunciamiento público respecto a esta situación.
Desde Washington, la Casa Blanca defiende esta operación, indicando que su objetivo es interrumpir el flujo de drogas hacia Estados Unidos. La portavoz Karoline Leavitt afirmó que “el régimen de Maduro no representa al Gobierno legítimo de Venezuela, sino que es un cartel de narcotráfico; Maduro no es un presidente legítimo, sino un líder fugitivo de dicho cartel”.
El enfrentamiento diplomático se agrava mientras las fuerzas militares estadounidenses permanecen cerca de las aguas venezolanas. Maduro, por su parte, ha desplegado tropas y ha incrementado la propaganda oficial para denunciar lo que considera una amenaza directa a la paz y seguridad internacionales.











