Los expertos alertan sobre una proliferación temprana por un abril cálido y lluvias anteriores. El mosquito tigre se ha extendido a más de mil municipios y hay un incremento en la vigilancia de especies transmisoras de enfermedades.
MADRID – La temporada de mosquitos ha comenzado antes de lo habitual en la península ibérica. La combinación de un abril con temperaturas elevadas y las precipitaciones abundantes de meses anteriores ha creado un ambiente favorable para un aumento significativo de estos insectos, según informa la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA).
Influencia climática y el ciclo reproductivo
Manuel García, director general de ANECPLA, indica que los mosquitos incrementan su actividad cuando las temperaturas nocturnas superan los 10 °C, una condición que, debido al cambio climático, se alcanza cada vez antes. Con el aumento del termómetro, el ciclo reproductivo de estos insectos se acorta, lo que favorece un rápido crecimiento poblacional.
De las más de 60 especies identificadas en España, al menos doce suponen un riesgo para la salud pública. Entre ellas destacan:
- Culex pipiens (Mosquito común): transmisor del virus del Nilo Occidental.
- Aedes albopictus (Mosquito tigre): vector del dengue y chikungunya, presente ya en más de mil municipios españoles.
- Anopheles: posible transmisor de malaria, por lo que se vigilan casos importados para evitar la reintroducción de la enfermedad.
Avance del mosquito tigre
El mosquito tigre continúa siendo la principal preocupación de las autoridades sanitarias. Tras dos décadas desde su llegada por Cataluña, ha colonizado la franja mediterránea y se ha extendido hacia Andalucía, el interior peninsular y la cornisa cantábrica. Los inviernos menos severos favorecen su supervivencia, mientras que las áreas urbanas proporcionan refugios adecuados para soportar periodos de sequía o temperaturas extremas.
Medidas de prevención y control natural
Para limitar la proliferación en hogares, los especialistas aconsejan eliminar cualquier acumulación de agua en macetas, bebederos o desagües, ya que estos son criaderos potenciales.
Asimismo, SEO/BirdLife destaca la relevancia de proteger a las aves insectívoras que actúan como controladores biológicos naturales. Especies como golondrinas, vencejos y aviones, que ya han regresado tras su migración, consumen grandes cantidades de insectos. Por ejemplo, una golondrina puede ingerir hasta 850 insectos diarios, más de 310.000 al año. Por ello, la organización promueve facilitar su nidificación en edificios y proyectos de rehabilitación urbana.
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