El desplome en la representación institucional ha reducido drásticamente las subvenciones públicas del partido, forzándolo a echar mano de sus ahorros para financiar el funcionamiento diario de la organización.
MADRID. — Desde 2021, Podemos enfrenta una crisis política y una disminución constante de su influencia institucional que han ocasionado un deterioro notable en sus finanzas. De acuerdo con los datos oficiales que la formación ha publicado en su portal de transparencia y que han sido confirmados por el Tribunal de Cuentas, el partido ha acumulado pérdidas durante cuatro años seguidos, alcanzando un déficit económico superior a los 7,8 millones de euros.
Este escenario negativo ha afectado directamente las reservas del partido liderado por Ione Belarra. Para mantener su estructura interna y cubrir el desequilibrio presupuestario, la organización ha tenido que utilizar sus ahorros, reduciendo casi a la mitad su patrimonio neto en cinco años, pasando de 20,2 millones de euros declarados en 2021 a 10,7 millones en 2025.
Un ciclo financiero: menos escaños, menores ingresos
La complicada situación económica se debe principalmente a la caída drástica de los ingresos públicos, los cuales dependen directamente de la presencia institucional del partido. En la actualidad, Podemos tiene una representación mínima, con sólo cuatro diputados en el Congreso, dos en el Parlamento Europeo y seis parlamentarios autonómicos distribuidos entre Extremadura, Murcia y Baleares.
Esta disminución en la representación institucional ha repercutido en las finanzas del partido:
- Subvenciones públicas: Mientras en 2021 el partido recibía 11,1 millones de euros por esta vía, la cifra se ha reducido a 2,59 millones.
- Aportaciones de cargos públicos: La reducción del número de representantes ha conllevado una caída en las donaciones de cargos públicos, que descendieron de 1,8 millones en 2021 a 474.000 euros en el último año.
- Gastos de personal: Para ajustarse a la caída de ingresos, Podemos tuvo que realizar un expediente de regulación de empleo y disminuir significativamente su presupuesto para personal técnico y político, reduciendo los gastos en salarios de 7,8 millones a 2,2 millones de euros.
La estabilidad del compromiso militante
A pesar de la reducción generalizada de recursos, el informe financiero muestra un dato estable en la base social del partido. La recaudación a través de las cuotas de afiliados se mantiene bastante constante, pasando de 1,3 millones de euros en 2021 a poco más de un millón, evidenciando la resistencia de la participación militante ante la caída de las subvenciones públicas.
No obstante, el desequilibrio entre ingresos corrientes y gastos operativos obliga a la dirección a gestionar con sumo cuidado cada partida presupuestaria para asegurar la sostenibilidad de la organización a medio plazo.
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