MADRID. – Un reciente informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil incorporado al procedimiento que dirige el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, identifica directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. De acuerdo con los agentes, Sánchez sería la persona a la que la exmilitante del PSOE Leire Díez se refería con el apodo de ‘one’ (el ‘uno’ en inglés) en sus comunicaciones privadas.
La pesquisa se centra en una supuesta red, presuntamente financiada con recursos del PSOE, cuyo objetivo era paralizar investigaciones judiciales y policiales que pudieran afectar al Ejecutivo y al partido. Según la UCO, estas operaciones —orientadas principalmente a detener causas relacionadas con hidrocarburos— se ejecutaban “por mandato del ‘one’”.
La máxima responsabilidad
El informe de la Guardia Civil es contundente: la referencia al ‘one’ “solo puede corresponder al presidente del Gobierno y secretario general del partido”. Afirman que, por jerarquía, solo Sánchez tiene la autoridad suficiente para ordenar a Santos Cerdán (exsecretario de Organización del PSOE), a quien Díez identificaba como ‘S’ o ‘Santi’.
El expediente incluye mensajes explícitos de la investigada. El 15 de febrero de 2025, Díez le comunicó al expresidente de la SEPI, Vicente Fernández:
“Ayer el ‘one’ le dijo a S que reconociera que estoy realizando un trabajo importante y que no me deje desanimar.”
Demostraciones de influencia ante un mando imputado
Leire Díez —quien fue directora de Comunicación de Enusa y miembro directivo en Correos— exhibió sus conexiones con altos cargos gubernamentales durante dos encuentros en marzo de 2025 con el comandante de la Guardia Civil Rubén Villalba, imputado en el ‘caso Koldo’.
En esas reuniones, Díez aseguró tener contacto directo tanto con el “‘one’ del partido” como con el “‘one’ del Gobierno”. Para evidenciar su poder, afirmó que tendría capacidad para designar al próximo Director Adjunto Operativo (DAO) de la Guardia Civil, argumentando que Moncloa responsabilizaba al Ministerio del Interior de no controlar las pesquisas de la UCO.
Intentos de purga en la Guardia Civil y ofertas de apoyo
El expediente recoge la declaración voluntaria de Villalba ante la UCO el 28 de mayo, un día después del registro en la sede del PSOE en Ferraz. El comandante expuso que Díez le solicitó datos delicados sobre altos mandos de la Guardia Civil —como el Teniente Coronel Balas o el Coronel Corbí— y respecto a los investigados Koldo García y Víctor de Aldama, debido a la preocupación de “los de arriba” por posibles revelaciones de este último.
Como contraprestación, Díez ofreció a Villalba:
- Un cargo como asesor junto a la Directora General de la Guardia Civil.
- Gestionar su defensa legal coordinándola con la de Koldo García mediante abogados de su confianza.
Esta táctica de control y penetración se corresponde con la forma en que Díez definía su papel. En una conversación intervenida con el expresidente del F.C. Barcelona, Sandro Rosell, la exmilitante aseguró textualmente: “La fontanería es uno de mis puntos fuertes”.
Vínculos con Villarejo y esquema de delación cruzada
Las operaciones de Díez también alcanzaban al excomisario José Manuel Villarejo. De acuerdo con los análisis de su teléfono móvil, la investigada mantuvo contactos vía Signal con Villarejo y se reunió con su abogado para negociar una posible colaboración con la Fiscalía a cambio de una reducción de pena.
En los dispositivos de Díez se encontró la imagen de una propuesta de pacto que incluía información sensible sobre dos bloques políticos:
- Contra el PP: Información relativa al expresidente Mariano Rajoy, María Dolores de Cospedal y la ‘Operación Kitchen’.
- Contra la izquierda: Documentos y grabaciones comprometedoras sobre el PSOE (especialmente en Andalucía), Podemos y la ‘Operación Cataluña’.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL

















