La Brigada de Extranjería ha desarticulado en la ciudad autónoma un inmueble donde se alojaba en condiciones insalubres a víctimas del asalto fronterizo ocurrido el pasado mes de julio, que esperaban ser trasladadas a la Península mediante una red de inmigración ilegal.
Agentes de la Policía Nacional han detenido en Ceuta a un vecino de la ciudad autónoma acusado de mantener hacinados y en condiciones de extrema insalubridad a 74 migrantes irregulares —entre ellos diez menores y diez mujeres— en un edificio de su propiedad ubicado en el barrio de El Príncipe. Según las autoridades policiales, las personas retenidas llegaron a territorio español durante el asalto fronterizo registrado los días 30 y 31 de julio pasado. El detenido está siendo investigado por delitos relacionados con el favorecimiento de la inmigración ilegal, vulneración de derechos laborales, lesiones y explotación laboral infantil.
La operación fue llevada a cabo por agentes de la Brigada de Extranjería de la Jefatura Superior de Policía Nacional de Ceuta, en coordinación con la Fiscalía contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y varios grupos policiales desplegados en el litoral andaluz. La actuación requirió un importante despliegue por las dificultades de acceso en la zona urbana donde se encuentra el inmueble, localizado en el barrio de El Príncipe, que es uno de los sectores con mayor índice de vulnerabilidad de la ciudad autónoma.
Explotación, agresiones y mordeduras de perro a los menores retenidos
Las investigaciones indican que el arrestado sometía a las personas migrantes a un trato basado en la violencia y la amenaza. Aprovechándose de la situación de vulnerabilidad de las víctimas, el propietario del inmueble obligaba a los retenidos a realizar distintas labores sin ninguna garantía legal.
En cuanto a los menores alojados, las pesquisas policiales revelan episodios de violencia física directa. Algunos niños sufrieron agresiones e incluso heridas producidas por mordeduras de un perro que pertenecía al detenido, elemento que reforzaba el ambiente de intimidación en la vivienda.
Una red dirigida al tráfico de personas hacia la Península
Según el informe elaborado por los investigadores, la estadía de los 74 migrantes en el inmueble correspondía a una fase intermedia dentro de una estructura criminal. El detenido retenía a estas personas mientras gestionaba una manera para facilitar su entrada irregular en la Península Ibérica.
La Policía Nacional sitúa al arrestado dentro de una organización cuyo objetivo primordial era obtener ganancias económicas a través del favorecimiento de la migración clandestina en España. Tras finalizar las actuaciones policiales y liberar a los ocupantes, el detenido ha sido trasladado a la autoridad judicial correspondiente.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALLa Brigada de Extranjería ha desarticulado en la ciudad autónoma un inmueble donde se alojaba en condiciones insalubres a víctimas del asalto fronterizo ocurrido el pasado mes de julio, que esperaban ser trasladadas a la Península mediante una red de inmigración ilegal.
Agentes de la Policía Nacional han detenido en Ceuta a un vecino de la ciudad autónoma acusado de mantener hacinados y en condiciones de extrema insalubridad a 74 migrantes irregulares —entre ellos diez menores y diez mujeres— en un edificio de su propiedad ubicado en el barrio de El Príncipe. Según las autoridades policiales, las personas retenidas llegaron a territorio español durante el asalto fronterizo registrado los días 30 y 31 de julio pasado. El detenido está siendo investigado por delitos relacionados con el favorecimiento de la inmigración ilegal, vulneración de derechos laborales, lesiones y explotación laboral infantil.
La operación fue llevada a cabo por agentes de la Brigada de Extranjería de la Jefatura Superior de Policía Nacional de Ceuta, en coordinación con la Fiscalía contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y varios grupos policiales desplegados en el litoral andaluz. La actuación requirió un importante despliegue por las dificultades de acceso en la zona urbana donde se encuentra el inmueble, localizado en el barrio de El Príncipe, que es uno de los sectores con mayor índice de vulnerabilidad de la ciudad autónoma.
Explotación, agresiones y mordeduras de perro a los menores retenidos
Las investigaciones indican que el arrestado sometía a las personas migrantes a un trato basado en la violencia y la amenaza. Aprovechándose de la situación de vulnerabilidad de las víctimas, el propietario del inmueble obligaba a los retenidos a realizar distintas labores sin ninguna garantía legal.
En cuanto a los menores alojados, las pesquisas policiales revelan episodios de violencia física directa. Algunos niños sufrieron agresiones e incluso heridas producidas por mordeduras de un perro que pertenecía al detenido, elemento que reforzaba el ambiente de intimidación en la vivienda.
Una red dirigida al tráfico de personas hacia la Península
Según el informe elaborado por los investigadores, la estadía de los 74 migrantes en el inmueble correspondía a una fase intermedia dentro de una estructura criminal. El detenido retenía a estas personas mientras gestionaba una manera para facilitar su entrada irregular en la Península Ibérica.
La Policía Nacional sitúa al arrestado dentro de una organización cuyo objetivo primordial era obtener ganancias económicas a través del favorecimiento de la migración clandestina en España. Tras finalizar las actuaciones policiales y liberar a los ocupantes, el detenido ha sido trasladado a la autoridad judicial correspondiente.
La Brigada de Extranjería ha desarticulado en la ciudad autónoma un inmueble donde se alojaba en condiciones insalubres a víctimas del asalto fronterizo ocurrido el pasado mes de julio, que esperaban ser trasladadas a la Península mediante una red de inmigración ilegal.
Agentes de la Policía Nacional han detenido en Ceuta a un vecino de la ciudad autónoma acusado de mantener hacinados y en condiciones de extrema insalubridad a 74 migrantes irregulares —entre ellos diez menores y diez mujeres— en un edificio de su propiedad ubicado en el barrio de El Príncipe. Según las autoridades policiales, las personas retenidas llegaron a territorio español durante el asalto fronterizo registrado los días 30 y 31 de julio pasado. El detenido está siendo investigado por delitos relacionados con el favorecimiento de la inmigración ilegal, vulneración de derechos laborales, lesiones y explotación laboral infantil.
La operación fue llevada a cabo por agentes de la Brigada de Extranjería de la Jefatura Superior de Policía Nacional de Ceuta, en coordinación con la Fiscalía contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y varios grupos policiales desplegados en el litoral andaluz. La actuación requirió un importante despliegue por las dificultades de acceso en la zona urbana donde se encuentra el inmueble, localizado en el barrio de El Príncipe, que es uno de los sectores con mayor índice de vulnerabilidad de la ciudad autónoma.
Explotación, agresiones y mordeduras de perro a los menores retenidos
Las investigaciones indican que el arrestado sometía a las personas migrantes a un trato basado en la violencia y la amenaza. Aprovechándose de la situación de vulnerabilidad de las víctimas, el propietario del inmueble obligaba a los retenidos a realizar distintas labores sin ninguna garantía legal.
En cuanto a los menores alojados, las pesquisas policiales revelan episodios de violencia física directa. Algunos niños sufrieron agresiones e incluso heridas producidas por mordeduras de un perro que pertenecía al detenido, elemento que reforzaba el ambiente de intimidación en la vivienda.
Una red dirigida al tráfico de personas hacia la Península
Según el informe elaborado por los investigadores, la estadía de los 74 migrantes en el inmueble correspondía a una fase intermedia dentro de una estructura criminal. El detenido retenía a estas personas mientras gestionaba una manera para facilitar su entrada irregular en la Península Ibérica.
La Policía Nacional sitúa al arrestado dentro de una organización cuyo objetivo primordial era obtener ganancias económicas a través del favorecimiento de la migración clandestina en España. Tras finalizar las actuaciones policiales y liberar a los ocupantes, el detenido ha sido trasladado a la autoridad judicial correspondiente.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALLa Brigada de Extranjería ha desarticulado en la ciudad autónoma un inmueble donde se alojaba en condiciones insalubres a víctimas del asalto fronterizo ocurrido el pasado mes de julio, que esperaban ser trasladadas a la Península mediante una red de inmigración ilegal.
Agentes de la Policía Nacional han detenido en Ceuta a un vecino de la ciudad autónoma acusado de mantener hacinados y en condiciones de extrema insalubridad a 74 migrantes irregulares —entre ellos diez menores y diez mujeres— en un edificio de su propiedad ubicado en el barrio de El Príncipe. Según las autoridades policiales, las personas retenidas llegaron a territorio español durante el asalto fronterizo registrado los días 30 y 31 de julio pasado. El detenido está siendo investigado por delitos relacionados con el favorecimiento de la inmigración ilegal, vulneración de derechos laborales, lesiones y explotación laboral infantil.
La operación fue llevada a cabo por agentes de la Brigada de Extranjería de la Jefatura Superior de Policía Nacional de Ceuta, en coordinación con la Fiscalía contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y varios grupos policiales desplegados en el litoral andaluz. La actuación requirió un importante despliegue por las dificultades de acceso en la zona urbana donde se encuentra el inmueble, localizado en el barrio de El Príncipe, que es uno de los sectores con mayor índice de vulnerabilidad de la ciudad autónoma.
Explotación, agresiones y mordeduras de perro a los menores retenidos
Las investigaciones indican que el arrestado sometía a las personas migrantes a un trato basado en la violencia y la amenaza. Aprovechándose de la situación de vulnerabilidad de las víctimas, el propietario del inmueble obligaba a los retenidos a realizar distintas labores sin ninguna garantía legal.
En cuanto a los menores alojados, las pesquisas policiales revelan episodios de violencia física directa. Algunos niños sufrieron agresiones e incluso heridas producidas por mordeduras de un perro que pertenecía al detenido, elemento que reforzaba el ambiente de intimidación en la vivienda.
Una red dirigida al tráfico de personas hacia la Península
Según el informe elaborado por los investigadores, la estadía de los 74 migrantes en el inmueble correspondía a una fase intermedia dentro de una estructura criminal. El detenido retenía a estas personas mientras gestionaba una manera para facilitar su entrada irregular en la Península Ibérica.
La Policía Nacional sitúa al arrestado dentro de una organización cuyo objetivo primordial era obtener ganancias económicas a través del favorecimiento de la migración clandestina en España. Tras finalizar las actuaciones policiales y liberar a los ocupantes, el detenido ha sido trasladado a la autoridad judicial correspondiente.
















