La jueza de la Audiencia Nacional, María Tardón, ha expresado su descontento con las respuestas recibidas por parte del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) a un cuestionario enviado el 11 de septiembre. Frente a la breve contestación del CNI, Tardón ha solicitado al Consejo de Ministros que se desclasifiquen nuevos documentos relacionados con la crisis migratoria ocurrida en Ceuta a finales de julio de 2026.
La magistrada considera fundamental conocer la identidad de dos agentes del CNI que alertaron a la Guardia Civil y a la Delegación del Gobierno en Ceuta sobre una convocatoria masiva para cruzar la frontera desde Marruecos. Su objetivo es tomar declaración a estos agentes como testigos, según una resolución emitida este martes.
Finalidades de la desclasificación
El Gobierno dispone de un plazo de 15 días para desvelar los informes del CNI referentes a la crisis de Ceuta, conforme a los términos marcados por Tardón. La jueza quiere identificar qué autoridades tenían conocimiento de la convocatoria para una entrada masiva prevista para el 30 de julio de 2026, qué decisiones se adoptaron o se dejaron de tomar con base en dicha información, y cómo actuaron las autoridades marroquíes.
El cuestionario inicial dirigido al CNI buscaba clarificar a qué personas, organismos e instituciones se transmitió la información sobre los hechos en Ceuta, así como el momento y método utilizados para dicha comunicación. El CNI respondió el 14 de octubre, pero la información aportada ya era conocida desde que el Ejecutivo desclasificó varios documentos el 8 de septiembre.
Respuesta insuficiente del CNI
El CNI confirmó que se puso en contacto con el jefe de Gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta, quien ya ha dimitido, y con la Guardia Civil. Sin embargo, no proporcionó la identidad de los agentes del CNI implicados ni de los destinatarios en la Guardia Civil, lo que impide que la instrucción pueda convocar a declarar a estos funcionarios, considerados testigos clave.
Asimismo, el CNI indicó que las notas emitidas el 27 y 30 de julio fueron difundidas a «las autoridades» y «organismos correspondientes», pero sin detallar destinatarios concretos ni fechas y horas de envío y recepción. Tampoco se entregó información adicional sobre documentos similares remitidos en los días posteriores.
Vínculos con la inteligencia marroquí
La jueza tampoco quedó satisfecha con las explicaciones del CNI acerca de su relación con los servicios de inteligencia de Marruecos. El CNI afirmó que mantiene un «flujo de intercambio frecuente» con la inteligencia marroquí, a la que envió más de 20 notas. Sólo una de esas notas fue remitida, y su contenido apareció censurado.
Tardón ha pedido específicamente la desclasificación de esas notas enviadas a los servicios de inteligencia marroquíes, así como las respuestas obtenidas durante todo julio y hasta la recepción de esta solicitud.
Finalmente, la jueza mostró su insatisfacción con la información facilitada por el CNI sobre las investigaciones e informes elaborados tras la llegada masiva de migrantes. El CNI admitió que continuó investigando e informando a «las autoridades», pero no identificó ni remitió ninguno de esos informes, lo cual ha generado el desagrado de la magistrada Tardón.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL
















