MIAMI – Este miércoles, la comunidad cubana exiliada se reunió frente al reconocido restaurante Versailles, ubicado en la Calle 8 de Miami, para conmemorar la histórica imputación penal emitida por Estados Unidos contra Raúl Castro, expresidente de Cuba. El Departamento de Justicia anunció cargos contra el líder de 94 años por su implicación en el derribo de las aeronaves de la organización Hermanos al Rescate en 1996, un paso considerado crucial en la búsqueda de justicia tras casi setenta años.
Decenas de participantes, portando banderas cubanas y pancartas, convirtieron este punto habitual de encuentro del exilio en un espacio de celebración conjunta. Los asistentes mostraron un apoyo decidido a la política de «máxima presión» que implementó la administración del expresidente estadounidense Donald Trump hacia el gobierno de La Habana.
Retorno de la esperanza y exigencia de responsabilidad
Para los manifestantes y ex presos políticos presentes, este hecho representa un punto de inflexión en la lucha contra el régimen dictatorial. «Ya era momento de que se presentaran cargos contra Raúl Castro», expresó uno de los asistentes, reflejando la percepción común de que el paso del tiempo no disminuye la gravedad de los delitos de lesa humanidad. También manifestaron su confianza en que este proceso judicial conlleve a la captura efectiva, comparando el caso con la situación del presidente venezolano Nicolás Maduro, actualmente detenido en una prisión federal en Nueva York. «Confiamos en que así será», añadieron.
La coincidencia del anuncio con el 20 de mayo, fecha que conmemora la independencia de Cuba y la creación de la república en 1902, aportó un valor simbólico adicional a la jornada. Los exiliados recordaron con añoranza que este día solía ser motivo de gran celebración antes de que el régimen revolucionario lo prohibiera en la isla.
Justicia para las familias de Hermanos al Rescate
Más allá del aspecto político, el evento estuvo marcado por el alivio de los familiares de las víctimas del incidente ocurrido el 24 de febrero de 1996, cuando cazas MiG de las fuerzas militares cubanas derribaron dos aviones civiles desarmados en aguas internacionales, causando la muerte de cuatro personas.
Marlene Alejandre-Triana, hija de Armando Alejandre —ciudadano estadounidense y veterano de guerra fallecido en el ataque—, expresó que la acusación formal representa “un paso más próximo a la justicia” por la que sus familias han luchado incansablemente durante treinta años.
Por su parte, Donald Trump calificó la jornada como «un día importante» y valoró la acción legal enfocada en exigir responsabilidades, descartando que esta medida implique una escalada militar directa contra Cuba y señalando que la situación interna del país caribeño ya presenta un deterioro estructural significativo.
El procesamiento formal de un alto dirigente histórico del régimen cubano representa un golpe sin precedentes para la cúpula de La Habana y fortalece la confianza de la diáspora en Miami, que ve su larga espera traducirse en avances judiciales hacia el fin de la impunidad.
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UNIRME GRATIS AL CANALMIAMI – Este miércoles, la comunidad cubana exiliada se reunió frente al reconocido restaurante Versailles, ubicado en la Calle 8 de Miami, para conmemorar la histórica imputación penal emitida por Estados Unidos contra Raúl Castro, expresidente de Cuba. El Departamento de Justicia anunció cargos contra el líder de 94 años por su implicación en el derribo de las aeronaves de la organización Hermanos al Rescate en 1996, un paso considerado crucial en la búsqueda de justicia tras casi setenta años.
Decenas de participantes, portando banderas cubanas y pancartas, convirtieron este punto habitual de encuentro del exilio en un espacio de celebración conjunta. Los asistentes mostraron un apoyo decidido a la política de «máxima presión» que implementó la administración del expresidente estadounidense Donald Trump hacia el gobierno de La Habana.
Retorno de la esperanza y exigencia de responsabilidad
Para los manifestantes y ex presos políticos presentes, este hecho representa un punto de inflexión en la lucha contra el régimen dictatorial. «Ya era momento de que se presentaran cargos contra Raúl Castro», expresó uno de los asistentes, reflejando la percepción común de que el paso del tiempo no disminuye la gravedad de los delitos de lesa humanidad. También manifestaron su confianza en que este proceso judicial conlleve a la captura efectiva, comparando el caso con la situación del presidente venezolano Nicolás Maduro, actualmente detenido en una prisión federal en Nueva York. «Confiamos en que así será», añadieron.
La coincidencia del anuncio con el 20 de mayo, fecha que conmemora la independencia de Cuba y la creación de la república en 1902, aportó un valor simbólico adicional a la jornada. Los exiliados recordaron con añoranza que este día solía ser motivo de gran celebración antes de que el régimen revolucionario lo prohibiera en la isla.
Justicia para las familias de Hermanos al Rescate
Más allá del aspecto político, el evento estuvo marcado por el alivio de los familiares de las víctimas del incidente ocurrido el 24 de febrero de 1996, cuando cazas MiG de las fuerzas militares cubanas derribaron dos aviones civiles desarmados en aguas internacionales, causando la muerte de cuatro personas.
Marlene Alejandre-Triana, hija de Armando Alejandre —ciudadano estadounidense y veterano de guerra fallecido en el ataque—, expresó que la acusación formal representa “un paso más próximo a la justicia” por la que sus familias han luchado incansablemente durante treinta años.
Por su parte, Donald Trump calificó la jornada como «un día importante» y valoró la acción legal enfocada en exigir responsabilidades, descartando que esta medida implique una escalada militar directa contra Cuba y señalando que la situación interna del país caribeño ya presenta un deterioro estructural significativo.
El procesamiento formal de un alto dirigente histórico del régimen cubano representa un golpe sin precedentes para la cúpula de La Habana y fortalece la confianza de la diáspora en Miami, que ve su larga espera traducirse en avances judiciales hacia el fin de la impunidad.
MIAMI – Este miércoles, la comunidad cubana exiliada se reunió frente al reconocido restaurante Versailles, ubicado en la Calle 8 de Miami, para conmemorar la histórica imputación penal emitida por Estados Unidos contra Raúl Castro, expresidente de Cuba. El Departamento de Justicia anunció cargos contra el líder de 94 años por su implicación en el derribo de las aeronaves de la organización Hermanos al Rescate en 1996, un paso considerado crucial en la búsqueda de justicia tras casi setenta años.
Decenas de participantes, portando banderas cubanas y pancartas, convirtieron este punto habitual de encuentro del exilio en un espacio de celebración conjunta. Los asistentes mostraron un apoyo decidido a la política de «máxima presión» que implementó la administración del expresidente estadounidense Donald Trump hacia el gobierno de La Habana.
Retorno de la esperanza y exigencia de responsabilidad
Para los manifestantes y ex presos políticos presentes, este hecho representa un punto de inflexión en la lucha contra el régimen dictatorial. «Ya era momento de que se presentaran cargos contra Raúl Castro», expresó uno de los asistentes, reflejando la percepción común de que el paso del tiempo no disminuye la gravedad de los delitos de lesa humanidad. También manifestaron su confianza en que este proceso judicial conlleve a la captura efectiva, comparando el caso con la situación del presidente venezolano Nicolás Maduro, actualmente detenido en una prisión federal en Nueva York. «Confiamos en que así será», añadieron.
La coincidencia del anuncio con el 20 de mayo, fecha que conmemora la independencia de Cuba y la creación de la república en 1902, aportó un valor simbólico adicional a la jornada. Los exiliados recordaron con añoranza que este día solía ser motivo de gran celebración antes de que el régimen revolucionario lo prohibiera en la isla.
Justicia para las familias de Hermanos al Rescate
Más allá del aspecto político, el evento estuvo marcado por el alivio de los familiares de las víctimas del incidente ocurrido el 24 de febrero de 1996, cuando cazas MiG de las fuerzas militares cubanas derribaron dos aviones civiles desarmados en aguas internacionales, causando la muerte de cuatro personas.
Marlene Alejandre-Triana, hija de Armando Alejandre —ciudadano estadounidense y veterano de guerra fallecido en el ataque—, expresó que la acusación formal representa “un paso más próximo a la justicia” por la que sus familias han luchado incansablemente durante treinta años.
Por su parte, Donald Trump calificó la jornada como «un día importante» y valoró la acción legal enfocada en exigir responsabilidades, descartando que esta medida implique una escalada militar directa contra Cuba y señalando que la situación interna del país caribeño ya presenta un deterioro estructural significativo.
El procesamiento formal de un alto dirigente histórico del régimen cubano representa un golpe sin precedentes para la cúpula de La Habana y fortalece la confianza de la diáspora en Miami, que ve su larga espera traducirse en avances judiciales hacia el fin de la impunidad.
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Decenas de participantes, portando banderas cubanas y pancartas, convirtieron este punto habitual de encuentro del exilio en un espacio de celebración conjunta. Los asistentes mostraron un apoyo decidido a la política de «máxima presión» que implementó la administración del expresidente estadounidense Donald Trump hacia el gobierno de La Habana.
Retorno de la esperanza y exigencia de responsabilidad
Para los manifestantes y ex presos políticos presentes, este hecho representa un punto de inflexión en la lucha contra el régimen dictatorial. «Ya era momento de que se presentaran cargos contra Raúl Castro», expresó uno de los asistentes, reflejando la percepción común de que el paso del tiempo no disminuye la gravedad de los delitos de lesa humanidad. También manifestaron su confianza en que este proceso judicial conlleve a la captura efectiva, comparando el caso con la situación del presidente venezolano Nicolás Maduro, actualmente detenido en una prisión federal en Nueva York. «Confiamos en que así será», añadieron.
La coincidencia del anuncio con el 20 de mayo, fecha que conmemora la independencia de Cuba y la creación de la república en 1902, aportó un valor simbólico adicional a la jornada. Los exiliados recordaron con añoranza que este día solía ser motivo de gran celebración antes de que el régimen revolucionario lo prohibiera en la isla.
Justicia para las familias de Hermanos al Rescate
Más allá del aspecto político, el evento estuvo marcado por el alivio de los familiares de las víctimas del incidente ocurrido el 24 de febrero de 1996, cuando cazas MiG de las fuerzas militares cubanas derribaron dos aviones civiles desarmados en aguas internacionales, causando la muerte de cuatro personas.
Marlene Alejandre-Triana, hija de Armando Alejandre —ciudadano estadounidense y veterano de guerra fallecido en el ataque—, expresó que la acusación formal representa “un paso más próximo a la justicia” por la que sus familias han luchado incansablemente durante treinta años.
Por su parte, Donald Trump calificó la jornada como «un día importante» y valoró la acción legal enfocada en exigir responsabilidades, descartando que esta medida implique una escalada militar directa contra Cuba y señalando que la situación interna del país caribeño ya presenta un deterioro estructural significativo.
El procesamiento formal de un alto dirigente histórico del régimen cubano representa un golpe sin precedentes para la cúpula de La Habana y fortalece la confianza de la diáspora en Miami, que ve su larga espera traducirse en avances judiciales hacia el fin de la impunidad.

















