Un tren AVE de Renfe sufrió un incendio el pasado lunes en las proximidades de Zaragoza durante la operación retorno del puente de la Hispanidad. El tren afectado es un modelo S100 fabricado por Alstom, que forma parte de los trenes más antiguos operados por la empresa pública, con 34 años de funcionamiento. Este tipo de tren fue el primero en inaugurar la alta velocidad en España en 1992.
Renfe informó que la cabeza tractora que se incendió estaba en condiciones óptimas de mantenimiento y había superado todas las revisiones correspondientes. A pesar de ello, el incidente afectó a más de 15.000 viajeros, lo que ha generado preocupación acerca de la seguridad de estos trenes con tantos años de servicio.
Antecedentes de incidentes con el S100
No es la primera vez que un tren S100 de Renfe sufre un incendio. En 2015, una cabeza tractora trasera de otro tren S100 se incendió cerca de la estación de Lunel, en Francia, mientras realizaba el trayecto entre Marsella y Madrid. La investigación tanto de la BEA-TT francesa como de la CIAF española determinó que el origen del fuego fue un fallo en el aislamiento eléctrico en uno de los bloques de tracción, lo que causó un arco eléctrico que sobrecalentó los componentes y propagó el incendio.
El incendio ocurrido en 2015 dejó la locomotora inutilizable, siendo declarada siniestro total. Este hecho ha provocado inquietud acerca de la confiabilidad de los trenes S100, especialmente al aproximarse al final de su vida útil, estimada en 40 años.
Dificultades en la renovación de la flota
Renfe afronta varios retos para la actualización de su flota de alta velocidad. El modelo S106, conocido como Avril y producido por Talgo, estaba diseñado para sustituir de manera progresiva a los S100. No obstante, desde su puesta en servicio en mayo del año pasado, ha presentado inconvenientes, incluyendo fisuras en los bogies, lo cual ha obligado a retirar varias unidades de la circulación.
Para abordar estas dificultades, Renfe ha cerrado un acuerdo con Talgo para cambiar los bogies afectados por otros con rodadura desplazable. También, en marzo, la compañía aprobó la adquisición de 30 nuevos trenes de alta velocidad por un importe de 1.362 millones de euros, con la opción de ampliar el pedido en 10 unidades más, elevando la inversión a 1.777 millones de euros. Esa cifra podría incrementarse hasta los 4.000 millones si se realiza una segunda fase del pedido.
Renfe mantiene aún sin definir a qué fabricante adjudicará el contrato para los trenes nuevos, considerando entre las opciones a la empresa japonesa Hitachi y a la alemana Siemens. El objetivo es ampliar su flota y sustituir los trenes más antiguos para futuros corredores, como el de la Y vasca y su prolongación hacia Portugal.
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