La multa de 890 millones de euros impuesta por Bruselas debido al favorecimiento de sus propios servicios en el buscador y la limitación de alternativas en Google Play podría impulsar una serie de litigios en Europa. Comparadores como Idealo, PriceRunner, Kelkoo y Trovaprezzi solicitan compensaciones multimillonarias, aunque algunas resoluciones aún están en apelación.
Google encara una nueva y costosa disputa legal en Europa. Tras recibir la primera sanción bajo la Ley de Mercados Digitales, varios competidores han presentado o mantienen demandas por daños que podrían sumar un total de 10.000 millones de dólares, equivalentes a cerca de 8.800 millones de euros según el tipo de cambio de Reuters.
Estos procesos judiciales abarcan al menos seis países y están liderados principalmente por comparadores de precios y buscadores especializados. Estas compañías argumentan que Google durante años priorizó sus propios servicios en los resultados de búsqueda, lo que disminuyó la visibilidad y el tráfico de sus competidores.
Los 10.000 millones no representan una multa adicional ni una cantidad que se deba abonar automáticamente. Es una estimación del total de las reclamaciones acumuladas, algunas pendientes de juicio y otras en proceso de apelación.
Bruselas impone una multa de 890 millones de euros a Google
El 23 de julio de 2026, la Comisión Europea aplicó dos sanciones a Google por incumplir la Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés).
La primera multa, por 460 millones de euros, está relacionada con el trato preferente que Google dio a sus servicios de compras, hoteles, transporte y resultados deportivos dentro del buscador.
Según Bruselas, estos servicios aparecían en posiciones privilegiadas o con formatos, filtros y elementos visuales que no estaban disponibles para terceros en las mismas condiciones.
La segunda sanción, por 430 millones de euros, afecta a las limitaciones impuestas a los desarrolladores que utilizan Google Play.
La normativa europea establece que estas empresas deben poder informar a sus clientes sobre ofertas en otras plataformas o tiendas digitales, especialmente cuando estas sean más económicas. La Comisión determinó que Google restringió esta opción y aplicó tarifas superiores a las permitidas.
Sumando ambas sanciones, el total alcanza 890 millones de euros, aproximadamente 1.000 millones de dólares. Estas son las primeras multas impuestas a Google bajo la DMA, aunque la empresa ha recibido sanciones previas por prácticas monopolísticas.
Motivos por los que la decisión europea puede generar más demandas
La resolución de la Comisión no otorga automáticamente compensaciones a los competidores. Cada empresa debe reclamar por sus daños ante los tribunales y demostrar las pérdidas causadas por el comportamiento de Google.
No obstante, abogados especializados consideran que la resolución de Bruselas puede fortalecer estos casos, al confirmar que prácticas de trato preferente persistieron después de la entrada en vigor de la Ley de Mercados Digitales.
Las empresas podrían reclamar tanto por los años comprendidos bajo la DMA como por periodos anteriores, sustentándose en normas europeas que prohíben el abuso de posición dominante.
Comparadores de precios denuncian desde 2008 que la destacada inclusión de Google Shopping en el buscador redujo notablemente las visitas a sus sitios.
Idealo logra una indemnización de 465 millones
Un antecedente relevante tuvo lugar en Alemania, donde en noviembre de 2025 un tribunal de Berlín ordenó a Google indemnizar al comparador Idealo con cerca de 465 millones de euros, incluidos intereses.
El tribunal concluyó que Google abusó de su posición dominante al favorecer su propio comparador. Idealo había reclamado inicialmente alrededor de 3.300 millones de euros por daños sufridos entre 2008 y 2023.
La sentencia aún no es definitiva. Google impugnó el fallo y anunció que recurriría, por lo que la resolución final dependerá de próximas decisiones judiciales.
De manera similar, la empresa dueña del comparador alemán Producto obtuvo una indemnización cercana a 107 millones de euros.
PriceRunner obtiene una sentencia de 1.970 millones de dólares
El caso de mayor monto conocido corresponde a PriceRunner, comparador sueco propiedad de Klarna.
Un tribunal en Estocolmo concedió a PriceRunner una indemnización de aproximadamente 1.970 millones de dólares, intereses incluidos, por las pérdidas ocasionadas por el trato preferente de Google hacia su propio servicio.
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UNIRME GRATIS AL CANALNo obstante, la compañía no recibirá este pago de inmediato. Google apeló la sentencia y Klarna también presentó recurso, al considerar que la compensación no cubre totalmente los daños sufridos en años.
Klarna advirtió a sus inversores que la indemnización sigue bajo revisión judicial y que cualquier monto final deberá descontar impuestos, pagos al financiador del litigio y acuerdos con antiguos accionistas de PriceRunner.
Trovaprezzi, Kelkoo y otros competidores preparan reclamaciones
Los litigios no se limitan a Alemania y Suecia. El grupo italiano Moltiply, propietario del comparador Trovaprezzi, reclama cerca de 2.970 millones de euros.
Kelkoo continúa varios procedimientos en Reino Unido por sumas que podrían alcanzar miles de millones de libras, mientras una firma de financiamiento legal respalda en Ámsterdam dos grupos demandantes con reclamaciones que superan el millón de dólares en conjunto.
Asimismo, se han alcanzado acuerdos privados. Google confirmó la resolución confidencial de su litigio con el comparador británico Foundem, y un acuerdo previo con Connexity. Los montos no fueron revelados.
Google niega las acusaciones de sus competidores
Google argumenta que las demandas carecen de fundamento y acusa a sus rivales de buscar compensaciones en lugar de mejorar sus productos.
La compañía afirma además que las modificaciones introducidas en 2017 permitieron que numerosos comparadores de precios participaran en los espacios comerciales visibles en los resultados de búsqueda.
Sobre las recientes sanciones europeas, Google podría apelar las decisiones de la Comisión. Ha mantenido conversaciones con reguladores para modificar sus servicios y evitar futuros incumplimientos.
Por su parte, la Comisión Europea ha ordenado que Google ponga fin a las prácticas sancionadas y asegure criterios de clasificación transparentes, justos y no discriminatorios para los servicios competidores.
Cambios posibles para usuarios de Google
La aplicación de la Ley de Mercados Digitales puede alterar la forma en que se presentan los resultados en servicios como compras, hoteles, transportes y otros especializados.
El propósito es impedir que los servicios propios de Google tengan una posición preferente únicamente por ser parte de la empresa. También se busca que los usuarios de aplicaciones puedan descubrir y utilizar ofertas disponibles fuera de Google Play.
Estos cambios no implican la desaparición de los servicios de Google en los resultados, sino que compitan con base en criterios transparentes y sin un trato preferente frente a alternativas externas.
Litigios podrían extenderse varios años
A pesar de las sumas reclamadas, Google no está obligado a pagarlas todas de forma inmediata ni hay garantía de que los demandantes obtengan los montos solicitados.
Los tribunales deberán calcular los daños concretos para cada empresa, examinar su relación con las prácticas de Google y resolver las apelaciones correspondientes. Abogados y financiadores estiman que algunos procesos pueden durar hasta ocho años.
Esta última multa europea marca el inicio de una nueva fase: junto a las sanciones públicas de Bruselas, Google tendrá que enfrentar reclamaciones privadas de empresas que aseguran haber perdido tráfico, clientes e ingresos durante más de una década.

















