Este domingo, la corriente ultraconservadora que afecta América Latina ha conseguido un resultado significativo en Brasil. Flávio Bolsonaro, senador de 45 años, ha resultado vencedor en la primera vuelta de las elecciones presidenciales con un 47,1% de los votos válidos, frente al 45% del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años. El Tribunal Superior Electoral ha contabilizado el 98% de los votos. El representante político del clan ultraderechista ha mantenido el liderazgo constante respecto al dirigente del Partido de los Trabajadores (PT), que ha gobernado durante 11 años.
Con estos resultados, el movimiento bolsonarista está próximo a regresar al poder en la principal economía de América Latina. El hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022) intentaba ganar en primera ronda, aunque ha quedado a dos puntos porcentuales de conseguir más del 50% de los votos válidos, ignorando votos en blanco y nulos. Los dos candidatos se enfrentarán en una segunda vuelta el 25 de octubre.
Tras el recuento en Brasilia, Flávio Bolsonaro declaró que «Brasil desea un cambio» luego de recibir el apoyo de 56 millones de votantes, cifra superior a la lograda por su padre en la primera vuelta de 2022. «Se declara el fin de la era del PT», señaló el ganador. Por otro lado, Lula da Silva, desde un hotel en São Paulo, comentó acerca del resultado: «El desenlace a menudo resulta inesperado», mencionó, recordando sus tres derrotas iniciales. En su discurso, Lula alertó que «Flávio Bolsonaro representa incertidumbre» y criticó «los antecedentes problemáticos de los Bolsonaro», sus vínculos con milicias parapoliciales y el caso Master.
El panorama de la segunda vuelta y las estrategias electorales
El resultado de la primera vuelta representa una dificultad para el Partido de los Trabajadores. Lula da Silva, que opta por un cuarto mandato presidencial para cerrar su trayectoria, fue el único candidato del bloque progresista, lo que reduce sus posibilidades de captar nuevos votos para el 25 de octubre, salvo la activación del electorado que no participó. En cambio, Flávio Bolsonaro prevé atraer los sufragios de los candidatos de derecha eliminados, que suman alrededor del 7%.
Esta victoria parcial beneficia la posición de Flávio Bolsonaro, quien había sido considerado un aspirante débil y está bajo investigación por corrupción, además de consolidar al bolsonarismo como la fuerza principal de la derecha brasileña. También favorece a Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria con una condena de 27 años por liderar una conspiración para permanecer en el poder tras las elecciones de 2022. Flávio ha prometido indultar a su padre si llega a la presidencia.
En las elecciones legislativas y regionales simultáneas, los partidos conservadores también obtuvieron buenos resultados. Tarcísio de Freitas, gobernador de São Paulo, fue reelegido con una ventaja de 26 puntos sobre Fernando Haddad. Asimismo, el Partido Liberal, vinculado a la familia Bolsonaro, aumentó su presencia en el Congreso, facilitando iniciativas como la destitución de jueces del Tribunal Supremo y la amnistía para quienes participaron en el asalto a las instituciones en Brasilia. En el plano familiar, la esposa de Bolsonaro, Michelle, junto a sus hijos Carlos y Jair Renan, lograron escaños en el parlamento.
Elecciones, contexto macro-político y panorama regional
En la jornada electoral se eligieron a los 27 gobernadores, 513 diputados federales, 54 senadores de 81 y todos los parlamentos regionales. La votación transcurrió sin problemas graves, salvo cortes eléctricos en algunas mesas causados por tormentas, sin afectar el funcionamiento de las urnas electrónicas. La Policía Federal investigó durante el proceso una denuncia sobre presunta financiación estadounidense a grupos políticos brasileños, reportada por el diario The Guardian.
Estos comicios reflejan las marcadas diferencias de la sociedad de Brasil. Los seguidores de Lula destacan la importancia de programas sociales como Bolsa Familia y Minha Casa Minha Vida, así como la defensa de derechos civiles, considerando a Lula como la opción para frenan al bolsonarismo. Los partidarios de Flávio Bolsonaro justifican su voto en el deseo de cambio, la liberación de Jair Bolsonaro y la crítica a la administración actual, manifestando preocupación por la situación institucional y de seguridad jurídica.
Este periodo de gobierno de Lula da Silva ha estado caracterizado por el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2023, la reorientación de la política exterior, el impacto de aranceles impuestos por la Administración Trump y la recuperación de políticas públicas. Desde que fue nombrado candidato en diciembre pasado por decisión de su padre, Flávio Bolsonaro ha adoptado un perfil formalmente más moderado, manteniendo el lema «Dios, patria, familia y libertad» y la lucha contra el crimen organizado.
El resultado electoral decidirá si Brasil se orienta hacia la derecha ultraconservadora o se mantiene en el bloque progresista regional, además de definir el posicionamiento del país entre el multilateralismo o la integración en el llamado Escudo de las Américas promovido por Washington. El avance bolsonarista se suma a los recientes éxitos de la derecha y ultraderecha en la región, tras las victorias de Abelardo de la Espriella en Colombia y Keiko Fujimori en Perú, así como los cambios políticos en Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador y Honduras.
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