Génova pretende evitar las interferencias estratégicas que bloquearon la investidura en 2023, apoyándose en la sintonía lograda tras los recientes acuerdos autonómicos.
MADRID. — La convocatoria anticipada de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre ha situado al Partido Popular y a Vox en un periodo de diálogo constante y organizado. Fuentes del equipo nacional del PP han confirmado la existencia de «conversaciones discretas» entre ambas formaciones durante los últimos meses para articular el escenario político y diseñar conjuntamente la alternativa ante lo que denominan el «final del ciclo del sanchismo».
Este acercamiento surge después de la reorganización de las alianzas mostrada en las elecciones autonómicas de Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía —celebradas entre finales de 2025 y la primavera de 2026—, superando la ruptura ocurrida en julio de 2024 cuando la formación liderada por Santiago Abascal abandonó los ejecutivos regionales conjuntos debido a la gestión del reparto de menores migrantes no acompañados.
Lecciones extraídas del 23-J y pronósticos alentadores
En la dirección popular aseguran estar comprometidos a no repetir los «fallos» de coordinación estratégica que impidieron conseguir la mayoría absoluta tras las elecciones generales de julio de 2023, cuando la coalición de centro-derecha quedó a cuatro escaños de poder gobernar debido a la dispersión del voto en varias circunscripciones intermedias.
Aunque así, en Génova destacan que la situación actual para el 29-N difiere notablemente del escenario de 2023. Las encuestas promedio publicadas para la cita electoral otorgan a la suma de PP y Vox una mayoría absoluta clara, lo que genera optimismo en los equipos de campaña conservadores al momento de coordinar estrategias.
«Es una relación respetuosa y madura. Ambos somos conscientes de la necesidad de un cambio y conversamos con normalidad; de este modo se construyen relaciones de confianza», afirmó Santiago Abascal acerca de sus intercambios con Núñez Feijóo.
Contrarrestar la estrategia de «miedo a la derecha»
El Partido Popular minimiza la efectividad del discurso movilizador empleado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien durante el anuncio del adelanto electoral advirtió sobre el peligro de «ceder el mando del país a una coalición ultraderechista».
Desde el equipo de Feijóo recuerdan que esta narrativa de advertencia contra la derecha fue intensamente utilizada por el PSOE en las recientes elecciones autonómicas sin poder evitar la victoria de las fuerzas conservadoras. Frente a la narrativa oficial, el PP centrará su precampaña en un análisis del balance de los ocho años de gobierno socialista, destacando especialmente el empeoramiento en el acceso a la vivienda y la inestabilidad legislativa registrada durante el mandato.
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UNIRME GRATIS AL CANALGénova pretende evitar las interferencias estratégicas que bloquearon la investidura en 2023, apoyándose en la sintonía lograda tras los recientes acuerdos autonómicos.
MADRID. — La convocatoria anticipada de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre ha situado al Partido Popular y a Vox en un periodo de diálogo constante y organizado. Fuentes del equipo nacional del PP han confirmado la existencia de «conversaciones discretas» entre ambas formaciones durante los últimos meses para articular el escenario político y diseñar conjuntamente la alternativa ante lo que denominan el «final del ciclo del sanchismo».
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Lecciones extraídas del 23-J y pronósticos alentadores
En la dirección popular aseguran estar comprometidos a no repetir los «fallos» de coordinación estratégica que impidieron conseguir la mayoría absoluta tras las elecciones generales de julio de 2023, cuando la coalición de centro-derecha quedó a cuatro escaños de poder gobernar debido a la dispersión del voto en varias circunscripciones intermedias.
Aunque así, en Génova destacan que la situación actual para el 29-N difiere notablemente del escenario de 2023. Las encuestas promedio publicadas para la cita electoral otorgan a la suma de PP y Vox una mayoría absoluta clara, lo que genera optimismo en los equipos de campaña conservadores al momento de coordinar estrategias.
«Es una relación respetuosa y madura. Ambos somos conscientes de la necesidad de un cambio y conversamos con normalidad; de este modo se construyen relaciones de confianza», afirmó Santiago Abascal acerca de sus intercambios con Núñez Feijóo.
Contrarrestar la estrategia de «miedo a la derecha»
El Partido Popular minimiza la efectividad del discurso movilizador empleado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien durante el anuncio del adelanto electoral advirtió sobre el peligro de «ceder el mando del país a una coalición ultraderechista».
Desde el equipo de Feijóo recuerdan que esta narrativa de advertencia contra la derecha fue intensamente utilizada por el PSOE en las recientes elecciones autonómicas sin poder evitar la victoria de las fuerzas conservadoras. Frente a la narrativa oficial, el PP centrará su precampaña en un análisis del balance de los ocho años de gobierno socialista, destacando especialmente el empeoramiento en el acceso a la vivienda y la inestabilidad legislativa registrada durante el mandato.
Génova pretende evitar las interferencias estratégicas que bloquearon la investidura en 2023, apoyándose en la sintonía lograda tras los recientes acuerdos autonómicos.
MADRID. — La convocatoria anticipada de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre ha situado al Partido Popular y a Vox en un periodo de diálogo constante y organizado. Fuentes del equipo nacional del PP han confirmado la existencia de «conversaciones discretas» entre ambas formaciones durante los últimos meses para articular el escenario político y diseñar conjuntamente la alternativa ante lo que denominan el «final del ciclo del sanchismo».
Este acercamiento surge después de la reorganización de las alianzas mostrada en las elecciones autonómicas de Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía —celebradas entre finales de 2025 y la primavera de 2026—, superando la ruptura ocurrida en julio de 2024 cuando la formación liderada por Santiago Abascal abandonó los ejecutivos regionales conjuntos debido a la gestión del reparto de menores migrantes no acompañados.
Lecciones extraídas del 23-J y pronósticos alentadores
En la dirección popular aseguran estar comprometidos a no repetir los «fallos» de coordinación estratégica que impidieron conseguir la mayoría absoluta tras las elecciones generales de julio de 2023, cuando la coalición de centro-derecha quedó a cuatro escaños de poder gobernar debido a la dispersión del voto en varias circunscripciones intermedias.
Aunque así, en Génova destacan que la situación actual para el 29-N difiere notablemente del escenario de 2023. Las encuestas promedio publicadas para la cita electoral otorgan a la suma de PP y Vox una mayoría absoluta clara, lo que genera optimismo en los equipos de campaña conservadores al momento de coordinar estrategias.
«Es una relación respetuosa y madura. Ambos somos conscientes de la necesidad de un cambio y conversamos con normalidad; de este modo se construyen relaciones de confianza», afirmó Santiago Abascal acerca de sus intercambios con Núñez Feijóo.
Contrarrestar la estrategia de «miedo a la derecha»
El Partido Popular minimiza la efectividad del discurso movilizador empleado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien durante el anuncio del adelanto electoral advirtió sobre el peligro de «ceder el mando del país a una coalición ultraderechista».
Desde el equipo de Feijóo recuerdan que esta narrativa de advertencia contra la derecha fue intensamente utilizada por el PSOE en las recientes elecciones autonómicas sin poder evitar la victoria de las fuerzas conservadoras. Frente a la narrativa oficial, el PP centrará su precampaña en un análisis del balance de los ocho años de gobierno socialista, destacando especialmente el empeoramiento en el acceso a la vivienda y la inestabilidad legislativa registrada durante el mandato.
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MADRID. — La convocatoria anticipada de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre ha situado al Partido Popular y a Vox en un periodo de diálogo constante y organizado. Fuentes del equipo nacional del PP han confirmado la existencia de «conversaciones discretas» entre ambas formaciones durante los últimos meses para articular el escenario político y diseñar conjuntamente la alternativa ante lo que denominan el «final del ciclo del sanchismo».
Este acercamiento surge después de la reorganización de las alianzas mostrada en las elecciones autonómicas de Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía —celebradas entre finales de 2025 y la primavera de 2026—, superando la ruptura ocurrida en julio de 2024 cuando la formación liderada por Santiago Abascal abandonó los ejecutivos regionales conjuntos debido a la gestión del reparto de menores migrantes no acompañados.
Lecciones extraídas del 23-J y pronósticos alentadores
En la dirección popular aseguran estar comprometidos a no repetir los «fallos» de coordinación estratégica que impidieron conseguir la mayoría absoluta tras las elecciones generales de julio de 2023, cuando la coalición de centro-derecha quedó a cuatro escaños de poder gobernar debido a la dispersión del voto en varias circunscripciones intermedias.
Aunque así, en Génova destacan que la situación actual para el 29-N difiere notablemente del escenario de 2023. Las encuestas promedio publicadas para la cita electoral otorgan a la suma de PP y Vox una mayoría absoluta clara, lo que genera optimismo en los equipos de campaña conservadores al momento de coordinar estrategias.
«Es una relación respetuosa y madura. Ambos somos conscientes de la necesidad de un cambio y conversamos con normalidad; de este modo se construyen relaciones de confianza», afirmó Santiago Abascal acerca de sus intercambios con Núñez Feijóo.
Contrarrestar la estrategia de «miedo a la derecha»
El Partido Popular minimiza la efectividad del discurso movilizador empleado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien durante el anuncio del adelanto electoral advirtió sobre el peligro de «ceder el mando del país a una coalición ultraderechista».
Desde el equipo de Feijóo recuerdan que esta narrativa de advertencia contra la derecha fue intensamente utilizada por el PSOE en las recientes elecciones autonómicas sin poder evitar la victoria de las fuerzas conservadoras. Frente a la narrativa oficial, el PP centrará su precampaña en un análisis del balance de los ocho años de gobierno socialista, destacando especialmente el empeoramiento en el acceso a la vivienda y la inestabilidad legislativa registrada durante el mandato.

















