Moscú / Estambul — Frente a los crecientes rumores y la preocupación generalizada sobre la posibilidad de que el presidente ruso, Vladímir Putin, disponga una nueva movilización masiva de soldados para el conflicto en Ucrania, numerosos ciudadanos rusos han decidido salir del país para evitar ser reclutados a la fuerza.
En las últimas semanas, se ha observado un aumento en el número de hombres en edad militar que llegan a destinos como Turquía, Georgia y Armenia buscando evitar posibles llamados al servicio. La incertidumbre sobre el alcance y la proximidad de esta campaña ha generado preocupación entre la población civil, evocando el éxodo que se produjo tras los primeros llamados parciales al reclutamiento.
Negaciones oficiales y dudas ciudadanas
El Kremlin ha desmentido categóricamente que esté planificando una nueva ola de movilizaciones obligatorias. Desde Moscú, califican estas informaciones como «completamente falsas» y un «ataque informativo» contra los intereses de Rusia. No obstante, varios expertos y bloggers militares dentro del país consideran probable que las fuerzas armadas necesiten nuevos efectivos para compensar el desgaste sufrido en el frente.
Los testimonios recogidos en el extranjero reflejan un alto nivel de desconfianza hacia las declaraciones oficiales. «Es difícil creer que el Estado pueda enviarte de forma súbita al frente, pero ya hemos visto que ocurre», comenta un residente de Moscú que se ha establecido temporalmente en Estambul esperando reunirse con su familia. «Deseo seguir viviendo en Rusia, pero sin enfrentar esos riesgos».
Con el conflicto y la tensión política aún activos en Ucrania, el miedo a ser reclutado continúa motivando a una parte de la población masculina a buscar refugio fuera de las fronteras rusas, poniendo en evidencia los conflictos internos y el impacto social que prolongar esta guerra está ocasionando en el país.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALMoscú / Estambul — Frente a los crecientes rumores y la preocupación generalizada sobre la posibilidad de que el presidente ruso, Vladímir Putin, disponga una nueva movilización masiva de soldados para el conflicto en Ucrania, numerosos ciudadanos rusos han decidido salir del país para evitar ser reclutados a la fuerza.
En las últimas semanas, se ha observado un aumento en el número de hombres en edad militar que llegan a destinos como Turquía, Georgia y Armenia buscando evitar posibles llamados al servicio. La incertidumbre sobre el alcance y la proximidad de esta campaña ha generado preocupación entre la población civil, evocando el éxodo que se produjo tras los primeros llamados parciales al reclutamiento.
Negaciones oficiales y dudas ciudadanas
El Kremlin ha desmentido categóricamente que esté planificando una nueva ola de movilizaciones obligatorias. Desde Moscú, califican estas informaciones como «completamente falsas» y un «ataque informativo» contra los intereses de Rusia. No obstante, varios expertos y bloggers militares dentro del país consideran probable que las fuerzas armadas necesiten nuevos efectivos para compensar el desgaste sufrido en el frente.
Los testimonios recogidos en el extranjero reflejan un alto nivel de desconfianza hacia las declaraciones oficiales. «Es difícil creer que el Estado pueda enviarte de forma súbita al frente, pero ya hemos visto que ocurre», comenta un residente de Moscú que se ha establecido temporalmente en Estambul esperando reunirse con su familia. «Deseo seguir viviendo en Rusia, pero sin enfrentar esos riesgos».
Con el conflicto y la tensión política aún activos en Ucrania, el miedo a ser reclutado continúa motivando a una parte de la población masculina a buscar refugio fuera de las fronteras rusas, poniendo en evidencia los conflictos internos y el impacto social que prolongar esta guerra está ocasionando en el país.
Moscú / Estambul — Frente a los crecientes rumores y la preocupación generalizada sobre la posibilidad de que el presidente ruso, Vladímir Putin, disponga una nueva movilización masiva de soldados para el conflicto en Ucrania, numerosos ciudadanos rusos han decidido salir del país para evitar ser reclutados a la fuerza.
En las últimas semanas, se ha observado un aumento en el número de hombres en edad militar que llegan a destinos como Turquía, Georgia y Armenia buscando evitar posibles llamados al servicio. La incertidumbre sobre el alcance y la proximidad de esta campaña ha generado preocupación entre la población civil, evocando el éxodo que se produjo tras los primeros llamados parciales al reclutamiento.
Negaciones oficiales y dudas ciudadanas
El Kremlin ha desmentido categóricamente que esté planificando una nueva ola de movilizaciones obligatorias. Desde Moscú, califican estas informaciones como «completamente falsas» y un «ataque informativo» contra los intereses de Rusia. No obstante, varios expertos y bloggers militares dentro del país consideran probable que las fuerzas armadas necesiten nuevos efectivos para compensar el desgaste sufrido en el frente.
Los testimonios recogidos en el extranjero reflejan un alto nivel de desconfianza hacia las declaraciones oficiales. «Es difícil creer que el Estado pueda enviarte de forma súbita al frente, pero ya hemos visto que ocurre», comenta un residente de Moscú que se ha establecido temporalmente en Estambul esperando reunirse con su familia. «Deseo seguir viviendo en Rusia, pero sin enfrentar esos riesgos».
Con el conflicto y la tensión política aún activos en Ucrania, el miedo a ser reclutado continúa motivando a una parte de la población masculina a buscar refugio fuera de las fronteras rusas, poniendo en evidencia los conflictos internos y el impacto social que prolongar esta guerra está ocasionando en el país.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALMoscú / Estambul — Frente a los crecientes rumores y la preocupación generalizada sobre la posibilidad de que el presidente ruso, Vladímir Putin, disponga una nueva movilización masiva de soldados para el conflicto en Ucrania, numerosos ciudadanos rusos han decidido salir del país para evitar ser reclutados a la fuerza.
En las últimas semanas, se ha observado un aumento en el número de hombres en edad militar que llegan a destinos como Turquía, Georgia y Armenia buscando evitar posibles llamados al servicio. La incertidumbre sobre el alcance y la proximidad de esta campaña ha generado preocupación entre la población civil, evocando el éxodo que se produjo tras los primeros llamados parciales al reclutamiento.
Negaciones oficiales y dudas ciudadanas
El Kremlin ha desmentido categóricamente que esté planificando una nueva ola de movilizaciones obligatorias. Desde Moscú, califican estas informaciones como «completamente falsas» y un «ataque informativo» contra los intereses de Rusia. No obstante, varios expertos y bloggers militares dentro del país consideran probable que las fuerzas armadas necesiten nuevos efectivos para compensar el desgaste sufrido en el frente.
Los testimonios recogidos en el extranjero reflejan un alto nivel de desconfianza hacia las declaraciones oficiales. «Es difícil creer que el Estado pueda enviarte de forma súbita al frente, pero ya hemos visto que ocurre», comenta un residente de Moscú que se ha establecido temporalmente en Estambul esperando reunirse con su familia. «Deseo seguir viviendo en Rusia, pero sin enfrentar esos riesgos».
Con el conflicto y la tensión política aún activos en Ucrania, el miedo a ser reclutado continúa motivando a una parte de la población masculina a buscar refugio fuera de las fronteras rusas, poniendo en evidencia los conflictos internos y el impacto social que prolongar esta guerra está ocasionando en el país.

















