Bruselas / Estrasburgo — La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha destacado este martes a Ceuta como un claro ejemplo del uso de los flujos migratorios como un instrumento de presión política y amenaza híbrida sobre las fronteras de la Unión Europea.
En su intervención en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, la líder comunitaria advirtió que ciertos actores emplean deliberadamente estos movimientos masivos de personas con la intención de crear inestabilidad y evaluar la capacidad de reacción de los Estados miembros. En este contexto, Von der Leyen recordó los episodios de llegadas masivas ocurridos este verano en la ciudad autónoma, comparándolos con las tácticas de presión fronteriza utilizadas por países como Rusia y Bielorrusia.
Una nueva iniciativa para hacer frente a emergencias migratorias
Frente a la fragilidad evidenciada por estos episodios, la presidenta del Ejecutivo europeo anunció que la Comisión Europea presentará antes de que finalice el año una propuesta para crear un marco común de actuación ante emergencias migratorias. Esta medida pretende proporcionar a los gobiernos de la Unión herramientas excepcionales y mecanismos ágiles para intervenir en situaciones extraordinarias en las fronteras externas.
Entre las opciones contempladas se incluye la habilitación de instrumentos excepcionales que, bajo condiciones estrictas de crisis, puedan permitir a los Estados miembros gestionar de forma extraordinaria los flujos en sus fronteras.
Reducción generalizada de la inmigración irregular
Durante el debate en el pleno sobre los resultados del último Consejo Europeo, Von der Leyen defendió los progresos conseguidos por las políticas comunitarias en materia migratoria, resaltando la eficacia del Pacto de Migración y Asilo. Según los datos proporcionados por la presidenta, las entradas irregulares en territorio comunitario han disminuido un 56% en los dos últimos años y un 34% en lo que va de año, mientras que las peticiones de asilo se han reducido un 19%.
A pesar de esta tendencia positiva reflejada en las estadísticas generales, la presidenta de la Comisión subrayó que las crisis puntuales —como la de Ceuta— evidencian la necesidad de que la UE siga vigilante, refuerce la protección en sus fronteras exteriores y agilice los procesos de retorno para prevenir cualquier intento de desestabilización a través de estas fronteras.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL
















