El Ejecutivo de coalición divide el paquete regulatorio en dos textos para asegurar las medidas con mayor apoyo por parte de Junts y PNV, mientras presenta a las Cortes la renovación indefinida propuesta por el Sindicato de Inquilinas.
MADRID — Después de una negociación intensa que retrasó el comienzo del Consejo de Ministros, el Gobierno ha dado luz verde este martes a dos reales decretos ley relacionados con la vivienda. Esta estrategia en dos fases pretende gestionar la presión del movimiento social instalado en la Puerta del Sol, al mismo tiempo que mantiene la viabilidad parlamentaria de las propuestas con sus socios de investidura.
El Ejecutivo ya ha pedido convocar un pleno extraordinario en el Congreso de los Diputados para este viernes, con el fin de aprobar ambos textos legales de manera rápida.
Primer decreto: extensión hasta 2028 y protección contra desahucios
El primer decreto incluye las medidas negociadas para obtener el apoyo de partidos como PNV y Junts. Este conjunto normativo contiene:
- Extensión de contratos: Renovación automática por dos años de todos los contratos de arrendamiento vigentes que finalicen antes del 31 de diciembre de 2028.
- Escudo social: Prolongación de la protección contra desahucios para hogares en situación vulnerable hasta 2030.
- Control del mercado: Nuevas regulaciones para alquileres temporales y por habitaciones, además de la suspensión temporal de compra de viviendas por fondos de inversión hasta 2028.
Segundo decreto: la «renovación automática» en discusión parlamentaria
En un segundo documento independiente, el Gobierno ha incluido la propuesta más intervencionista planteada por el Sindicato de Inquilinas: la renovación automática y permanente de los contratos de alquiler, que obligaría a los propietarios a conservar a los inquilinos indefinidamente salvo causas justificadas.
Fuentes del Gobierno admiten que la tramitación de este segundo decreto tiene un futuro parlamentario más incierto, aunque su aprobación responde al compromiso asumido por la formación Sumar dentro de la coalición tras las negociaciones de esta mañana.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALEl Ejecutivo de coalición divide el paquete regulatorio en dos textos para asegurar las medidas con mayor apoyo por parte de Junts y PNV, mientras presenta a las Cortes la renovación indefinida propuesta por el Sindicato de Inquilinas.
MADRID — Después de una negociación intensa que retrasó el comienzo del Consejo de Ministros, el Gobierno ha dado luz verde este martes a dos reales decretos ley relacionados con la vivienda. Esta estrategia en dos fases pretende gestionar la presión del movimiento social instalado en la Puerta del Sol, al mismo tiempo que mantiene la viabilidad parlamentaria de las propuestas con sus socios de investidura.
El Ejecutivo ya ha pedido convocar un pleno extraordinario en el Congreso de los Diputados para este viernes, con el fin de aprobar ambos textos legales de manera rápida.
Primer decreto: extensión hasta 2028 y protección contra desahucios
El primer decreto incluye las medidas negociadas para obtener el apoyo de partidos como PNV y Junts. Este conjunto normativo contiene:
- Extensión de contratos: Renovación automática por dos años de todos los contratos de arrendamiento vigentes que finalicen antes del 31 de diciembre de 2028.
- Escudo social: Prolongación de la protección contra desahucios para hogares en situación vulnerable hasta 2030.
- Control del mercado: Nuevas regulaciones para alquileres temporales y por habitaciones, además de la suspensión temporal de compra de viviendas por fondos de inversión hasta 2028.
Segundo decreto: la «renovación automática» en discusión parlamentaria
En un segundo documento independiente, el Gobierno ha incluido la propuesta más intervencionista planteada por el Sindicato de Inquilinas: la renovación automática y permanente de los contratos de alquiler, que obligaría a los propietarios a conservar a los inquilinos indefinidamente salvo causas justificadas.
Fuentes del Gobierno admiten que la tramitación de este segundo decreto tiene un futuro parlamentario más incierto, aunque su aprobación responde al compromiso asumido por la formación Sumar dentro de la coalición tras las negociaciones de esta mañana.
El Ejecutivo de coalición divide el paquete regulatorio en dos textos para asegurar las medidas con mayor apoyo por parte de Junts y PNV, mientras presenta a las Cortes la renovación indefinida propuesta por el Sindicato de Inquilinas.
MADRID — Después de una negociación intensa que retrasó el comienzo del Consejo de Ministros, el Gobierno ha dado luz verde este martes a dos reales decretos ley relacionados con la vivienda. Esta estrategia en dos fases pretende gestionar la presión del movimiento social instalado en la Puerta del Sol, al mismo tiempo que mantiene la viabilidad parlamentaria de las propuestas con sus socios de investidura.
El Ejecutivo ya ha pedido convocar un pleno extraordinario en el Congreso de los Diputados para este viernes, con el fin de aprobar ambos textos legales de manera rápida.
Primer decreto: extensión hasta 2028 y protección contra desahucios
El primer decreto incluye las medidas negociadas para obtener el apoyo de partidos como PNV y Junts. Este conjunto normativo contiene:
- Extensión de contratos: Renovación automática por dos años de todos los contratos de arrendamiento vigentes que finalicen antes del 31 de diciembre de 2028.
- Escudo social: Prolongación de la protección contra desahucios para hogares en situación vulnerable hasta 2030.
- Control del mercado: Nuevas regulaciones para alquileres temporales y por habitaciones, además de la suspensión temporal de compra de viviendas por fondos de inversión hasta 2028.
Segundo decreto: la «renovación automática» en discusión parlamentaria
En un segundo documento independiente, el Gobierno ha incluido la propuesta más intervencionista planteada por el Sindicato de Inquilinas: la renovación automática y permanente de los contratos de alquiler, que obligaría a los propietarios a conservar a los inquilinos indefinidamente salvo causas justificadas.
Fuentes del Gobierno admiten que la tramitación de este segundo decreto tiene un futuro parlamentario más incierto, aunque su aprobación responde al compromiso asumido por la formación Sumar dentro de la coalición tras las negociaciones de esta mañana.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANALEl Ejecutivo de coalición divide el paquete regulatorio en dos textos para asegurar las medidas con mayor apoyo por parte de Junts y PNV, mientras presenta a las Cortes la renovación indefinida propuesta por el Sindicato de Inquilinas.
MADRID — Después de una negociación intensa que retrasó el comienzo del Consejo de Ministros, el Gobierno ha dado luz verde este martes a dos reales decretos ley relacionados con la vivienda. Esta estrategia en dos fases pretende gestionar la presión del movimiento social instalado en la Puerta del Sol, al mismo tiempo que mantiene la viabilidad parlamentaria de las propuestas con sus socios de investidura.
El Ejecutivo ya ha pedido convocar un pleno extraordinario en el Congreso de los Diputados para este viernes, con el fin de aprobar ambos textos legales de manera rápida.
Primer decreto: extensión hasta 2028 y protección contra desahucios
El primer decreto incluye las medidas negociadas para obtener el apoyo de partidos como PNV y Junts. Este conjunto normativo contiene:
- Extensión de contratos: Renovación automática por dos años de todos los contratos de arrendamiento vigentes que finalicen antes del 31 de diciembre de 2028.
- Escudo social: Prolongación de la protección contra desahucios para hogares en situación vulnerable hasta 2030.
- Control del mercado: Nuevas regulaciones para alquileres temporales y por habitaciones, además de la suspensión temporal de compra de viviendas por fondos de inversión hasta 2028.
Segundo decreto: la «renovación automática» en discusión parlamentaria
En un segundo documento independiente, el Gobierno ha incluido la propuesta más intervencionista planteada por el Sindicato de Inquilinas: la renovación automática y permanente de los contratos de alquiler, que obligaría a los propietarios a conservar a los inquilinos indefinidamente salvo causas justificadas.
Fuentes del Gobierno admiten que la tramitación de este segundo decreto tiene un futuro parlamentario más incierto, aunque su aprobación responde al compromiso asumido por la formación Sumar dentro de la coalición tras las negociaciones de esta mañana.
















