La Mesa de la Cámara Baja ha decidido suspender temporalmente las credenciales de prensa como respuesta al «deterioro de la convivencia» en el Congreso. Esta resolución, apoyada por los servicios jurídicos, responde a varios expedientes abiertos por conflictos y acoso hacia los diputados.
MADRID – La Mesa del Congreso de los Diputados ha tomado hoy una medida contundente para controlar la tensión existente en los pasillos de la Cámara. En la sesión de este miércoles, el órgano rector acordó la suspensión provisional de las acreditaciones de prensa de Vito Quiles y Bertrand Ndongo. La iniciativa, impulsada por la presidenta Francina Armengol, tiene como objetivo salvaguardar el funcionamiento institucional frente a una «reiteración de conductas intolerables».
Esta acción contó con el respaldo mayoritario de la Mesa, integrada por miembros del PSOE y Sumar, en tanto que los representantes del Partido Popular optaron por no participar en la votación.
Un procedimiento con aplicación inmediata
La suspensión se fundamenta en la Ley del Procedimiento Administrativo Común y es de carácter temporal, con posibilidad de renovación cada 15 días mientras se tramitan los procedimientos sancionadores. Según informaron fuentes parlamentarias, esta resolución cuenta con el aval jurídico de los letrados y se basa en:
- Incidentes físicos y verbales: Solo en la reunión de hoy se registraron cuatro nuevos informes sobre episodios de violencia dirigidos hacia diputadas.
- Acoso y grabaciones no autorizadas: Quiles tiene ocho expedientes abiertos, entre ellos por realizar grabaciones en áreas restringidas, mientras que Ndongo acumula tres, destacando interrupciones en ruedas de prensa.
- Una amenaza al estado democrático: La Mesa interpreta que sus comportamientos implican un «menosprecio hacia la libertad de expresión» y una agresión al Estado de derecho.
El nuevo reglamento, clave en la decisión
Esta actuación se deriva directamente de la entrada en vigor del nuevo reglamento de medios, aprobado el pasado julio, que busca ordenar la relación entre los representantes públicos y los profesionales de la comunicación dentro del recinto parlamentario.
«Esta medida persigue proteger los derechos de los diputados y del resto de periodistas ante un acusado empeoramiento de la convivencia», indicaron desde la Mesa.
Siguientes etapas: alegaciones y posibles sanciones
A pesar de la retirada inmediata de las acreditaciones, el procedimiento continúa su curso administrativo. El instructor ya ha concluido los dos primeros informes con una propuesta de sanción para ambos afectados. Quiles y Ndongo cuentan ahora con un plazo de diez días para formular alegaciones antes de que se emita una resolución definitiva.
Esta suspensión establece un precedente en la Cámara, que en las últimas semanas ha registrado confrontaciones verbales y tensiones que, según los reportes del consejo consultivo de comunicación, han superado el límite de la crítica informativa y se han convertido en «hostigamiento».
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