La Policía Nacional realizó una operación antiterrorista en Palma que culminó con la captura del presunto cabecilla de una célula yihadista. Esta intervención, llevada a cabo el miércoles pasado, formó parte de una colaboración estratégica entre España y Marruecos que ha permitido desmontar diversas organizaciones terroristas.
El arrestado residía en el número 3 de la calle Gabriel Maura, donde compartía piso con otras cuatro personas ajenas a sus actividades vinculadas al terrorismo. Las autoridades habían mantenido un seguimiento constante de este individuo durante varios meses, proceso que condujo a su detención.
Además de la aprehensión en Palma, la operación incluyó la detención de dos hombres en Tánger, Marruecos, quienes presuntamente estaban implicados en el financiamiento y apoyo logístico a combatientes del grupo terrorista Daesh en zonas del Sahel y Somalia. Esta red internacional representa una dimensión preocupante del terrorismo contemporáneo.
La intervención en Palma fue ejecutada por la Comisaría General de Información de la Policía Nacional junto con la Dirección General de Vigilancia de Marruecos. También tuvieron participación agentes de otras unidades, como la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana y la Unidad de Prevención y Reacción. Este despliegue multidisciplinar resulta fundamental para responder a las amenazas de organizaciones extremistas.
De acuerdo con la Policía, el detenido planeaba perpetrar un ataque en España actuando como un “lobo solitario”, término empleado para describir a quienes operan de manera autónoma en lugar de en grupos organizados, lo que supone un reto considerable para las fuerzas de seguridad.
El ministro del Interior destacó que este tipo de acciones fortalece la cooperación antiterrorista entre España y Marruecos, una alianza que ha contribuido a frustrar más de 30 células terroristas desde 2014. Esto pone de manifiesto la importancia de compartir inteligencia y trabajar conjuntamente para garantizar la seguridad internacional.
Los arrestados en Marruecos financiaban y proveían logística a combatientes de Daesh, mientras que el líder detenido en España se encargaba de difundir contenido relacionado con esta organización en sus redes sociales. Esta actividad evidencia cómo los terroristas aprovechan las plataformas digitales para reclutar y radicalizar seguidores potenciales.
El comunicado de la Policía Nacional señala que el individuo expresaba su intención de desplazarse a zonas de conflicto para ejecutar acciones de jihad, lo que intensifica las preocupaciones sobre la radicalización en algunos sectores de la población. Esta detención subraya que la amenaza terrorista sigue vigente en la sociedad actual.
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